|24/03/21 08:10 AM

En qué consiste una amistad codependiente

La dependencia es un apego emocional disfuncional, unido a la sensación de no poder vivir sin la otra persona, o de no poder ser feliz sin ella

Por Redacción

¿Qué es la amistad codependiente? ¿Es lo mismo ser dependiente que codependiente? ¿Qué cambia? A lo largo del artículo hablaremos de la diferencia (y similitud) entre estos dos conceptos. Y es que las relaciones que mantenemos a lo largo de la vida pueden adquirir dinámicas muy diversas. Una de estas dinámicas es la dependiente. Se trata de relaciones basadas en la ‘necesidad’ de que el otro nos quiera para estar bien.

Pero no es la única dinámica posible; cuando alguien se vuelve adicto a la dependencia del otro, entonces hablamos de codependencia. 

 

Qué es la codependencia

La codependencia se define como una condición psicológica en la que una persona es adicta a la dependencia de otra persona. La dependencia, por su parte, es un apego emocional disfuncional, unido a la sensación de no poder vivir sin la otra persona (o de no poder ser feliz sin ella).

En las relaciones de pareja, por ejemplo, hablamos de codependencia emocional cuando uno de sus miembros experimenta una gran adicción hacia la dependencia de su pareja. Es decir, hay uno dependiente y el otro está enganchado a esa dependencia; a raíz de ello, siente la necesidad de ayudarle y se preocupa por su bienestar.

Sin embargo, este tipo de entendimiento no es sano, sino más bien patológico. La codependencia no solo aparece en las relaciones de pareja, sino también en las relaciones de amistad, en las familias, etcétera.

 

En qué consiste

La amistad codependiente consiste sigue unos términos muy parecidos; en una relación de amistad, uno se engancha a la dependencia del otro, siendo esta persona codependiente de la otra.

Así, mientras que uno es el dependiente (siente que no puede vivir sin el otro), el otro es el codependiente (se alimenta de la dependencia del otro). Son relaciones desiguales que, de manera paradójica, se mantienen precisamente ‘gracias’ a esta desigualdad.

 

Señales de una amistad codependiente

¿Qué señales nos permiten detectar una amistad codependiente? Dejamos algunas de ellas relacionadas con la persona que presenta esta codependencia:

• Actúa como un ‘salvador’, anteponiendo siempre tus necesidades a las suyas.
• Se siente responsable de ayudarte.
• Alimenta la dependencia que tienes hacia ella.
• Se preocupa excesivamente por vos.
• Se pone celosa si quedás con otros amigos o si no le avisás.
• Se siente mal si pasan muchos días sin verse.
• Acabás renunciando a otros amigos por estar con ella.

 

¿Dependencia mutua?

En cierta forma, la codependencia es mutua. En el sentido de que ambos miembros de la pareja o, en este caso, de la amistad, dependen del otro. Así, se da una dependencia mutua, aunque en diferente grado (y de diferente naturaleza).

Una de las partes es la más dependiente, y la otra ‘aprovecha’ –normalmente de forma inconsciente–, dicha dependencia. En otras palabras: uno es adicto al otro (presenta dependencia) y el otro es adicto a la dependencia del primero (es codependiente).

 

Tengo una amistad codependiente, ¿qué debo hacer?

Si estás en una amistad codependiente, y, tanto si sos el dependiente como el codependiente, es probable que, a largo plazo, la relación te ocasione algún tipo de sufrimiento. ¿Por qué?, porque podés acabar sintiendo que no podés ser feliz sin esa amistad.

En ambos casos, y si sentís que querés dejar atrás esta relación o convertirla en una relación sana libre de dependencias tóxicas, te recomendamos que pongás en práctica estos consejos:

• Tomá conciencia de la situación y preguntate: ¿qué quiero realmente?
• Invertí tiempo en vos mismo.
• Hacé actividades solo, sin necesidad de llamar a tus amigos.
• Buscá aquello que te ilusione.
• Intentá indagar en el origen de esa dependencia (o codependencia).
• Hablá con tu amigo sobre lo que creés que les está ocurriendo.
• Poné límites.
• Acudí a terapia si sentís que solo no podés.

 

La necesidad del otro para estar bien

El primer paso para salir de estas dinámicas tóxicas es tomar conciencia de ellas. Como hemos visto, en las relaciones codependientes –no solamente en las de amistad–, uno ‘necesita’ al otro para no sentirse vacío y el otro se alimenta de esa dependencia para aportar en la relación y sentirse bien. Así, ambos miembros de la relación de pareja o amistad comparten este punto en común: la necesidad del otro para funcionar.

Lo que ocurre es que, cuando uno de los dos deja atrás su dinámica tóxica particular –tanto la dependencia como la codependencia–, el otro lo pasa mal (porque el otro miembro de la relación ya no lo ‘necesita’). Y en esto da forma, precisamente, a una relación disfuncional, tóxica o desigual.

 

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