|18/09/18 09:55 AM

Dirigentes kirchneristas buscando la salvación

En medio de la fuerte crisis de liderazgo que atraviesa el principal partido de la oposición, un grupo de notables se despachó con una misiva para el Papa

Que el peronismo, y en especial el kirchnerismo, es una caldera donde dividen su tiempo entre la indignación y el miedo es algo sabido por todos. Pero en ese maremágnum algunos de ellos han elevado una carta abierta al Papa, tal vez soñando en la asunción de un nuevo liderazgo, que a Bergoglio no parece disgustarle.

Además, como si fuera poco, el número de dirigentes es muy caro a su liturgia. Si 62 eran las organizaciones peronistas, eje del sindicalismo y "columna vertebral del movimiento" según el general, también 62 son los firmantes.

La excusa es que el pontificado vive momentos muy duros por la pedofilia, ese reguero de pólvora que los embarra a nivel planetario, y que en casos como el del Próvolo en Mendoza no ha despertado en el verborrágico pontífice ni una palabra de alivio.

"Desde tu querida Argentina, en el camino de ser una Patria Grande y un continente de paz, un grupo de hombres y mujeres quiere acompañar tu entrega y tu lucha contra la cultura del descarte, tu anhelo de justicia y dignidad, tu apuesta por el cuidado de la casa común, tu voz frente a los poderes financieros y tu reivindicación de la cultura del encuentro, yendo en busca de las periferias existenciales que expresan los descartados del sistema", escribieron.

"Conocemos que la fuerza que te moviliza para enfrentar tu pontificado -difícil tarea de unificar al pueblo frente a quienes pretenden dividirlo y fragmentarlo, llevar esperanza a los descartados, ser la voz que expresa la dignidad de la persona que busca realizarse individualmente en comunidades que se realicen-, viene de esa oración simple que siempre nos pedís, desde el primer día en que emocionados recibimos la noticia de que el Padre Jorge era el nuevo vicario de Cristo", resaltaron en la carta.

Pero hay un párrafo especialmente llamativo: "El dolor amargo de la persecución, de la incomprensión, de la humillación y del descrédito, está blindado por el amor, confiado a la fuerza de una memoria agradecida y sostenido en la esperanza que nos da saber que nuestra búsqueda la hacemos como pueblo, siguiendo un camino de libertad, de justicia y de verdad", señalaron, no dejando claro quiénes son los perseguidos, y tampoco quiénes los perseguidores. En todo caso la victimización sobrevuela toda la carta.

La lista de firmantes es, como dijimos, numerosa. Nada menos que 62. Pero destacan ex embajador argentino en el Vaticano, Eduardo Valdés; el diputado del Frente Renovador y ex gobernador kirchnerista de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá; el presidente del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez; el ex vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto; la ex defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alicia Pierini; el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ex presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez; el ex diputado Mario Cafiero y el dirigente Santiago Cafiero.

"Rezamos por vos y te decimos gracias", es el escueto cierre. A juzgar por la realidad, y parafraseando al "Cuchi" Leguizamón, hay algunos a los que ya ni el diablo los salva.