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Cruces mendocinos por la marcha convocada contra la Corte nacional

En una movida institucional sin precedentes, se está fogoneando una marcha popular contra la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que encendió cruces

La polémica propuesta del dirigente social Luis D’Elía, de marchar contra la Corte Suprema de Justicia de la Nación tiene ecos muy fuertes en todo el país. Sobre todo, después que el Gobierno nacional hiciera un guiño público a la movida, desde la máxima magistratura de la Nación, como el presidente Alberto Fernández, pasando por el viceministro de Justicia Martín Mena y otros funcionarios y dirigentes del oficialismo.

Si hay algo que le faltaba al tórrido verano y al imparable avance de Ómicron en el medio de la pandemia del COVID-19, es el encendido de todas las salamandras de la política criolla, para que todo el espectro político e institucional de la nación parezca una gigantesca plancha para cocinar al país. Con el condimentado argumento de “echarlos a todos, jueces miserables o echarlos a patadas a todos los miserables de la corte”, con lo que se está fogueando la movilización.

La idea, como todas las ideas que pueden surgir de Luis D’Elía, atrincheró aún más a la dirigencia política de uno y otro lado, como que ese estado de beligerancia que solo aflora en tiempos electorales, para nada se calmó y cada uno redobla la apuesta. Hoy, del lado del oficialismo, con una embestida a uno de los poderes más golpeados, sospechado y cuestionado que tiene la Argentina, el Judicial.

Mendoza, como no podía ser de otra manera se introdujo en el debate, con la lógica postura política de lo ineludible. Por eso, El Ciudadano, dialogó con algunos referentes de uno y de otro lado, como por ejemplo el senador Alejandro Abraham, quien, al respecto, dijo: “Esa marcha tiene una razón de ser, marcar el deficiente funcionamiento que está teniendo la Corte nacional. Parcializada y politizada, con una visión distinta hacia unos y otra visión sesgada hacia otros”. 

 

—¿Es ese el centro de la convocatoria?

—Así es, creo que la marcha es fruto de esa parcialidad manifiesta que está teniendo la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Por lo que, como toda expresión popular es válida, así como hay expresiones a veces en contra del Gobierno, o a favor del mismo, me parece que esta es una manifestación acerca del cansancio y hartazgo que hay en la gente por una corte que, creo que pretende gobernar la Argentina.

 

—Pero, hay sectores que piensan lo contrario, dicen, “que ampara a sectores del poder gobernante”

—Yo no sé con qué argumento serio y sustentable dicen eso, lo único que yo le digo es que a los jueces no se los ha elegido para gobernar. Fíjese, que durante cuatro años fueron dependientes del estado nacional durante el gobierno de Mauricio Macri y hoy siguen siéndolo.

“Creo que los argentinos necesitamos jueces y una Corte Suprema que gocen de imparcialidad, para que puedan resolver conforme a derecho y en un absoluto estado de derecho. De lo contrario las instituciones democráticas del país se debilitan, como lo quiere hacer notar con validez ciudadana la marcha del primero de febrero”, señaló el legislador justicialista. 

 

Marchar para instalar impunidad

Uno de los sectores de la política mendocina que salió a expedirse por la marcha contra la Corte Nacional es el PRO. Desde ese espacio, la diputada provincial Hebe Casado le expresó a nuestro diario: “Es evidente que el Gobierno nacional está decidido a ir contra toda la institucionalidad del país”.

 

—Eso es muy grave.

—Claro que lo es, van contra la división de poderes y ahora avasallando a la Justicia por la mayor preocupación que tiene la vicepresidente (no la nombra). Cuando la verdadera preocupación de este gobierno debiera ser la economía, la situación sanitaria, la pobreza, el nivel de endeudamiento que tiene la Argentina con los diferentes organismos para que el país sea otra vez creíble.

 

—¿Así se ve?

—Lamentablemente, la Argentina se ve así. Debe recuperar la consideración mundial, para que puedan venir nuevos inversores, generar trabajo y calidad de vida para los argentinos. Pero, esa no es la agenda de este Gobierno, que solo busca la impunidad de la vicepresidente y de quien puso como presidente (no lo nombra).

“Es ir contra esa justicia que los atosiga con un importante número de causas llenas de pruebas, por lo que es imperioso limpiarse, quedar impune de culpa y cargo y seguir lucrando con el pueblo argentino. Es inconcebible que el Poder Ejecutivo nacional haga marcha contra un Poder Judicial”, reflexionó molesta Casado.

En el mismo sentido, habló brevemente el presidente del PRO de Mendoza y diputado nacional, Álvaro Martínez, quien dijo: “Es gravísimo desde el punto de vista institucional. Es como se nota públicamente lo que venimos diciendo, el kirchnerismo no tiene un plan, solo alcanzar su propia impunidad”.

 

—Para su partido motorizar esta marcha, ¿tiene gravedad institucional?

—Lo indican las desafortunadas frases para convocarla, como que “queremos echar a la Corte Suprema”, que es un poder totalmente independiente. Donde, podemos discutir su funcionamiento o la reforma de la justicia, que es otro tema para discutirlo en el único ámbito, el Congreso de la Nación.

“Creo que nos debería preocupar al extremo el ataque a las instituciones que siempre tiene el kirchnerismo cuando gobierna. Por lo que, esta marcha es un ejemplo más del plan de impunidad que están buscando para Cristina (Kirchner) y sus amigos”, apuntó el dirigente del PRO.