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Segundo juicio por los abusos en el Próvolo: arranca el lunes 3 de mayo

Se confirmó que ese día comienza el proceso judicial contra nueve mujeres, entre ellas la monja japonesa Kumiko, quien se encuentra detenida. Será bajo la modalidad remota y semipresencial

Por Redacción

Finalmente y después de la suspensión por 15 días por la situación sanitaria de la provincia por el Covid 19, se decidió que el segundo juicio por el caso Próvolo comience en el mes de mayo.

El Tribunal Penal Colegiado que está a cargo de este proceso judicial confirmó que el lunes 3 de mayo comenzará el juicio que tiene como acusadas a la monja Kosaka Kumiko y a otras mujeres que habrían participado de los abusos a chicos sordomudos de esta institución religiosa ubicada en Luján de Cuyo.

Las audiencias se harán de lunes a viernes de 8 a 13 y el plazo estimado del juicio es de cuatro meses aproximadamente, ya que puede alargarse depende de la situación.

Además, fuentes judiciales también expresaron que la modalidad adoptada, siempre cumpliendo el protocolo sanitario, será remota y semipresencial. "Las imputadas deberán conectarse en forma remota desde sus domicilios particulares ó de los estudios jurídicos de sus letrados, salvo que las mismas consideren necesario su presencia en la Sala de Audiencias, lo cual deberán poner en conocimiento previamente del Tribunal, con una antelación de 48 horas", afirmaron.

Las imputadas

En total, serán juzgadas nueve mujeres, ocho de ellas están en libertad. La monja Asunción Martínez; la ex representante legal del instituto, Graciela Pascual, las exdirectoras del instituto Gladis Pinacca , Cristina Leguiza, Valeska Quintana, Laura Gaetan, la psicóloga Cecilia Raffo y la ex cocinera del Próvolo, Noemí Paz, se encuentran imputadas por partícipes necesarias de los hechos al no denunciar los abusos sexuales o facilitarlos.

La situación de la monja Kosaka Kumiko es diferente ya que llega al juicio en prisión preventiva (la cual fue extendida por tres meses más) y en calidad de "entregadora" de los menores para los abusos que cometían los curas.