Argentina
Argentina

|30/10/20 08:14 AM

La Ley de Etiquetado de Alimentos obtuvo media sanción en el Senado

El proyecto que tiene como autores a senadores de Mendoza busca que haya una alimentación más saludable para los argentinos y argentinas. Obtuvo media sanción por amplia mayoría

Por Redacción

 

El proyecto de ley de Etiquetado de Alimentos fue aprobado en la Cámara Alta en las últimas horas. La letra del escrito comenzó a ser analizada por los senadores, cerca de las 20 del jueves y finalmente fue aprobada en el reciento por una amplia mayoría, con 64 votos a favor, tres en contra y sin abstenciones. Ahora, el proyecto fue girado para su tratamiento en la Cámara Baja.

El debate en el Senado para tratar ley de Etiquetado de Alimentos duró poco más de tres horas.

Un dato no menor es que a la hora de hablar de alimentación, no hubo “grietas” y tanto el oficialismo como la oposición, se mostraron de acuerdo en avalar este proyecto que vela por el derecho a la salud y la alimentación sana de los argentinos a través de la promoción de un consumo saludable, brindando información nutricional simple y comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas.

Quienes votaron en contra del texto que buscará ser ley, fueron las legisladoras tucumanas Silvia Elías de Pérez, del radicalismo; y Beatriz Mirkin, del Frente de Todos; y la riojana del interbloque Parlamentario Federal, Clara Vega.

Los mendocinos Sagasti y Cobos, autores del proyecto

 

 

Detalles a tener en cuenta del proyecto de ley de Etiquetado de Alimentos

  • Se deberán colocar una serie de sellos con forma octogonal y color negro en los alimentos alimentos envasados y bebidas analcohólicas que tengan altos contenidos de sodio, azúcares, grasas saturadas, grasas totales y calorías.

  • El tamaño de cada sello no deberá ser nunca inferior al 5% de la superficie de la cara principal del envase
  • Los productos con edulcorantes deben contener una leyenda precautoria, debajo de los nombrados sellos de advertencia
  • Todos los productos deben cumplir con el máximo que estipula el Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud de: grasas saturadas, azúcares, sodio y grasas totales
  • Productos como el azúcar común, sal de mesa, aceites vegetales y frutos secos, podrán prescindir del sello frontal.
  • En la descripción del producto las empresas estarán obligadas a declarar en el rotulado nutricional, el contenido cuantitativo de azúcares, entendiéndose como hidratos de carbono simples (disacáridos y monosacáridos)
  • Bebidas analcohólicas y alimentos que contengan él o algunos de los sellos de advertencia tendrán prohibidos incorporar información nutricional complementaria logos o frases con el aval de sociedades científicas o asociaciones civiles; y personajes infantiles, animaciones, celebridades, deportistas, entre otros.
  •  Los alimentos y bebidas analcohólicas que contengan al menos un sello de advertencia no pueden ser ofrecidos, comercializados, publicitados, promocionados o patrocinados en los establecimientos educativos del Sistema Educativo Nacional.
  •  El Estado nacional priorizará las contrataciones de los alimentos y bebidas analcohólicas que no cuenten con sellos de advertencia.

 

La palabra de senadores y los votos en contra

La legisladora tucumana Elías de Pérez cuestionó duramente el proyecto porque “demoniza al azúcar” y “desampara” a su provincia. “Vengo a defender mi provincia y a la industria madre de mi provincia: el azúcar. Una industria que significa trabajo para 60.900 familias tucumanas, salteñas, misioneras, jujeñas y santafecinas”, explicó en su alocución.

La riojana Vega describió al proyecto como “inoportuno” y que “no contempla la realidad de los argentinos”. Para Vega, “el pobre no va a mirar el etiquetado, va a mirar los precios” porque, según remarcó, “este no es un problema de sellos de advertencia sino de educación”.

La mendocina Anabel Fernández Sagasti, una de las autoras del texto dijo que “la información que hoy hay en los productos alimenticios es inentendible” y se mostró “convencida de que mejorar la calidad de información de los alimentos que consumimos es una demanda social”.

El radical mendocino Julio Cobos, otro de los autores del proyecto, mencionó que hay un “crecimiento del 75 por ciento de factores de riesgo, principalmente de obesidad y sobrepeso” y comentó que “más de 27 millones de argentinos tienen exceso de peso”.

Silvia Sapag del Frente de Todos, aclaró que “una persona, para tomar la determinación de llevarse un comestible, demora seis segundos", por lo que consideró importante que “el sello de advertencia sea grande” para "diferenciarse del colorido del empaque”.

La macrista Gladys González dijo que que la iniciativa “trata de la posibilidad de reconvertir la industria de los alimentos y no destruirla” porque “los consumidores tienen derecho de acceder a información clara acerca de lo que comen".