|10/06/21 07:32 AM

Los plásticos pueden dejar de contaminar si se los considera recurso económico

Una organización civil promueve que se tome conciencia y se eduque para no se siga dañando el ecosistema del planeta

Argentina, en general, y Mendoza, en particular, sostienen una lucha a brazo partido con la preocupante contaminación que produce el plástico que, más allá que se notan niveles descendentes por las intensas campañas y puestas en marcha de una serie de medidas e instrumentos jurídicos, el tema sigue preocupando.

Un reciente informe elaborado por ECOPLAS, asociación civil sin fines de lucro, indica las toneladas de plásticos que anualmente son producto de la basura que expulsa la gente, con un alto porcentaje de conciencia de tratamiento que evite esa perpetua contaminación que implica el plástico.

El trabajo al que tuvo acceso El Ciudadano resalta el lanzamiento de una plataforma confeccionada por esta organización, donde la gente puede interiorizarse con todos los detalles de un elemento que bien puede ser utilizado a conciencia. Bajo el nombre de ‘Los plásticos en la economía circular’, ECOPLAS, señala: “Este material se presenta como un recurso educativo de gran valor dentro del contexto actual y advierte sobre la necesidad de crear una cultura sustentable a largo plazo, reforzada por la educación y un consumo cada vez más consciente y responsable”. 

La entidad indica: “El material se encuentra disponible en formato digital e impreso, para todos aquellos que quieran profundizar en la temática de plásticos y medio ambiente, con soporte técnico científico que desmitifica los mitos y prejuicios acerca de los plásticos”.

 

Los plásticos no son residuos, sino valiosos recursos

El minucioso estudio de ECOPLAS puesto en conocimiento de la gente sostiene: “Los plásticos contribuyen con la calidad de vida de las personas ayudando a vivir de manera práctica y segura. Se trata de una amplia gama de materiales con los que se fabrican productos tan indispensables como cotidianos, desde insumos médicos hasta teléfonos celulares, con un gran protagonismo en industrias como tecnología e innovación, electrónica, medicina, construcción, transporte, packaging, agro, deportes y artículos para el hogar”.

En la Argentina, actualmente se generan 1,1 kilos de residuos sólidos urbanos por persona por día, lo que representa 14 millones de toneladas anuales, de las cuales el 43% termina en basurales a cielo abierto. Frente a esta problemática general, resulta indispensable que la sociedad comprenda que, en el caso de los plásticos, no se trata de un residuo sino un recurso valioso, por lo que es esencial que sea responsablemente consumido, reutilizado, reciclado y recuperado”, señala el organismo.

La mirada empresaria, ambiental y de salud sostiene: “En nuestro país se están reciclando y recuperando más de 251.000 toneladas de plástico anualmente, pero todavía falta un largo camino para lograr un cambio integral. Actualmente, solo seis de cada diez argentinos reciclan y, entre los que no lo hacen, ocho de cada diez quisieran separar y/o reciclar su basura, pero no cuentan con la suficiente información, educación y/o infraestructura para poder hacerlo”.

 

Ley para envases domésticos que promueva el reciclado

Mirando a la Nación, ECOPLAS reflexiona y dice: “Actualmente, el desafío del país y del mundo radica en lograr una mayor concientización de su uso y potencial, para consolidar una contribución positiva, efectiva y sustentable con el medioambiente, siguiendo el modelo de la economía circular”.

Agrega inmediatamente: “De allí, la importancia de las 4Rs (reducir, reciclar, reutilizar y recuperación energética), así como el aporte de consumidores educados y responsables, infraestructuras específicas y la generación de un mercado para el reciclado. Como resultado, se protege el medioambiente, se reducen los desperdicios, mejora la competitividad y también la eficiencia de los recursos disponibles”.

Para la entidad, es muy importante una legislación acorde a lo que propone y por eso en su manual destaca: “La importancia de una ley para los envases domésticos que promueva el reciclado, así como su reutilización, valorización y un mayor énfasis en la economía circular. Además, pone el foco en la necesidad de un plan de educación ciudadana dirigido al consumidor y a la sociedad, en general, así como una política de comunicación clara para el consumo responsable”.

El pensamiento que encierra el objetivo final del trabajo de la entidad, se sintetiza con lo expresado a nuestro diario por la directora ejecutiva de ECOPLAS, Verónica Ramos, al presentar el manual: “Es muy importante crear una cultura sustentable a largo plazo reforzada por la educación y un consumo cada vez más consciente y responsable que convoque al usuario, a las empresas, a la articulación de políticas públicas, la comunidad educativa y las organizaciones del tercer sector, para que trabajemos unidos con el objetivo de encontrar oportunidades a este gran desafío de cambio de paradigma”.