|11/01/21 07:11 AM

Comerciantes mendocinos preocupados por la situación económica

Desde la FEM advierten sobre la caída del poder adquisitivo que afecta al sector 

Para la Federación Económica de Mendoza (FEM), entidad que nuclea a un importante sector de la economía provincial, el año que se ha iniciado no será diferente que 2020.

Si bien en diciembre pasado se notaron algunas señales de recuperación en las ventas en los comercios, no fueron superiores al año 2019 y solo sirvieron de alivio para las pymes de un segmento que sufrió el cierre de locales con la consiguiente pérdida de fuentes de trabajo.

En un documento, la FEM, deja más que claro que se tendrán que coordinar medidas entre el Gobierno y el sector privado, un paso que podría servir para encontrar las soluciones que hoy necesita la actividad y evitar que el daño se profundice con el perjuicio generalizado que significaría para la provincia.

Al respecto, y tomando el análisis que la FEM emitió a finales de la semana pasada, El Ciudadano entrevistó a Juan Roth, vicepresidente de Comercio de la entidad económica, quien al consultarle sobre el trabajo, contestó: “Sí, nuestra organización llevó a cabo, como todos los años, un relevamiento de las expectativas respecto a las ventas del mes de diciembre. Le aclaro que son siempre muy alentadoras y más aún después de un año tan complicado como el que nos ha tocado transitar”.

 

—¿Este balance se hace necesario para la FEM?

—Siempre marca una diferencia importante en muchos rubros; este año no fue distinto y la mejoría se notó. Pero no fue suficiente para equipararse al año anterior debido a distintos factores, como a caída del poder adquisitivo del salario, la falta de mercadería importada en muchos rubros y la venta ilegal, entre otros que afectan fuertemente al comercio.

 

—¿Siente que este sector fue el más golpeado por la crisis económica?

—Claro, si bien el 2020 ha sido un año muy complicado para varios sectores, uno de los más afectados fue el comercio por la limitación a la circulación de personas y el cierre temporario de locales.

 

—¿Qué indica la estadística?

—Los productos esenciales llegaron a tener caídas del orden del 30%, pero distinto fue el caso de los bienes no esenciales, que promediaron una caída del 85% en abril durante los meses más duros del aislamiento. Recién en agosto se pudo notar una mejoría, que estuvo cerca del 30%

"Desde ese momento, en la medida en que fueron habilitando horarios y rubros de comercio, la situación comercial comenzó a revertirse, aunque siguió siendo muy negativa", explicó Roth.

 

—¿Qué implica esto?

—Implica que el sector durante el 2020 continuó con una marcada crisis y a partir de octubre comenzó a sentirse la escasez de productos importados y aumento de precios. Además, los ingresos de las familias no acompañaron la infracción impidiendo la recuperación de las ventas en unidades físicas respecto del año anterior.

El comercio depende del poder adquisitivo de la gente, que está devaluado

 

—¿Qué otros aspectos analizaron en el relevamiento de la FEM?

—Los resultados son producto de las condiciones macroeconómicas y sociales en las que estamos inmersos. Ampliando la respuesta a su pregunta y de cara al año que estamos comenzando, debemos tener en cuenta que el escenario posible no es muy distinto al que ya enfrentamos en el 2020 por lo que las expectativas no son muy alentadoras y con algunos agravantes.

 

—Además, está lo que sucede con los sueldos de la gente.

—El poder adquisitivo está muy devaluado y no hay paritarias cercanas que puedan mejorarlo, por lo que el flujo de efectivo no tendrá un aumento significativo. Y de haberlo, los porcentajes difícilmente puedan dar más que un respiro al movimiento financiero.

"Además, se debe tener en cuenta que desde el Gobierno no quedan muchos planes de ayuda al sector comercial en vigencia y no hay perspectivas, al menos hasta ahora, que se implementen nuevas acciones. Lo otro, es que la doble indemnización es un factor que no facilita la generación de nuevo empleo", consideró el entrevistado.

 

—¿Hay otros puntos negativos?

—Sí, por ejemplo no existe regulación de alquileres y la venta ilegal, ya sea por medios físicos o digitales, está impactando fuerte en los resultados de los comercios que realizan sus actividades en forma legal. Al respecto, la FEM considera que debemos enfocarnos en un trabajo conjunto y responsable para la reactivación de la actividad comercial, y las políticas públicas deben acompañar este proceso.