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Las lluvias provocaron una invasión de escorpiones en Egipto

Un plaga de estos insectos llegaron con las tormentas que hubo durante los últimos días en el sur de ese país. Se registraron más de 500 casos de personas que recibieron picaduras de estos arácnidos

Por Redacción

Durante el pasado fin de semana en la zona Sur de Egipto, se produjeron fuertes tormentas e inundaciones, lo que provocó que miles de escorpiones que vivían en el desierto, buscaran refugio en las casas de los pobladores de la ciudad de Asuán.

Se reportaron más de 500 casos de personas que tuvieron que asistir a centros médicos para ser atendidas por las picaduras que estos insectos les habían propinado en el marco de las incesantes lluvias torrenciales en la ciudad.

Todos los hospitalizados, recibieron el antídoto para el veneno de la picadura de estos arácnidos.

Una de las especies más peligrosas y conocidas en esa zona de Egipto, es la conocida popularmente como ‘de cola gorda’, Este tipo de escorpión que mide cuatro pulgadas (10 cm) de largo, tiene seis pares de ojos y una cola llena de veneno tóxico.  La persona que es picada por este espécimen puede morir en tan solo una hora, si no recibe atención médica.

Las lluvias y caída de granizo provocaron que las cuevas en las que viven los escorpiones se inundaran y estos insectos salieran masivamente en busca de un lugar tranquilo y se colaron así en las residencias y calles de los ciudadanos egipcios.

Alrededor de 500 personas que vivían cerca del río Nilo terminaron heridas por escorpiones, reportaron la BBC y la agencia Associated Press.

 

El ministro de salud en funciones, Khalid Abdel-Ghafar, dijo en un comunicado que no se había registrado ninguna muerte por las picaduras de los escorpiones.

No obstante, en Egipto hay 289 especies de escorpiones, aunque únicamente 14 se consideran tóxicas.

Según reporta el diario The New York Times las noticias locales dijeron inicialmente que tres personas habían sido picadas mortalmente, pero los residentes aseguraron que los fallecidos eran tres soldados de un campamento policial que se habían electrocutado en la inundación por la caída de unos cables.

Desde el Gobierno de Egipto enviaron dosis adicionales a los centros médicos de las regiones montañosas y desérticas, donde se produjo la invasión de escorpiones y los residentes hospitalizados fueron dados de alta después de que se les administrara el antídoto antiveneno.