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Los Armoa, padre e hijo campeones con UPCN de San Juan

La familia respira vóley y su historia se entrecruza entre el deporte y la vida misma en medio de la pandemia de coronavirus

Por Redacción

Fabián Armoa fue el técnico campeón de UPCN de San Juan en las ocho Ligas Argentinas, pero el título de esta temporada pandémica tuvo un sabor especial: su hijo Manuel Armoa Morel terminó siendo uno de los mejores del equipo a los 18 años y ambos festejaron en Ferro, el club por donde pasaron su esposa, Carla Morel, y su suegra, Rosario Siffredi, figura del seleccionado en la década del 60 y quien murió de coronavirus en 2020.

"Este es el destino. La casa de mi suegra era esta. Ella jugó toda su vida al vóley en la selección y en Ferro. Venir a jugar acá era cerrar este tema vóley, pandemia, todo eso. Venir al Etchart, con Manolito en la cancha, él jugó bien, salimos campeones y cerró todo", aseguró en diálogo con Télam el entrenador de UPCN desde hace 13 años.

Manu Armoa Morel, máximo anotador de la tercera final ante Ciudad -partido que cerró 3-0 la serie decisiva- con 18 puntos, contó: "Tengo un montón de sensaciones, más que nada porque la final se jugó en Ferro. Todos los trofeos que están acá (escritos en las paredes del Héctor Etchart, estadio que se construyó cuando su abuelo Alberto Morel era dirigente del club de Caballito) se los ganaron mi abuela, mi mamá, mi tía, mi tío, todos fueron jugadores de vóley acá en Ferro y eso le da un re plus".

Manuel Armoa con la medalla que ganó con la Selección Sub 19 en el Mundial de Túnez 2019, ante la mirada de papá Fabián.

La madre de Carla Morel, Rosario Nélida Siffredi, una destacada voleibolista del seleccionado femenino de la década del 60, cuando Las Panteras todavía no llevaban ese nombre pero se iniciaba esa historia, murió de Covid-19 en agosto del 2020 -a los 84 años- en un hospital de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por “negligencia médica” y “mucho destrato”, según denunció la exjugadora.

Entre el dolor, la pérdida y la injusticia, llegó una alegría para una familia que lleva el vóley en el ADN. "Siempre pensamos en esto, en ganar. Se había complicado con algunos contagiados que tuvimos y se nos puso difícil, pero más no podía pedir", afirmó el DT Armoa, que destacó el trabajo de la organización del torneo de la Asociación de Clubes con burbujas y protocolos sanitarios que todos cumplieron.

"Fue difícil llevar a cabo esta Liga, porque se hizo larga, paramos, entrenamos sin jugar más tiempo que de costumbre, pero creo que somos privilegiados de haber jugado un torneo así en el medio de una pandemia. Estoy muy feliz", admitió Manuel Armoa Morel, cuyo padre biológico -de nacionalidad cubana- también era voleibolista (en su paso por la Argentina jugó la Liga para River).

Su papá Fabián, que también es padre de Juan y María Luz, lo formó en la cancha y en la vida desde que era un niño. "Está buenísimo tener a papá de técnico porque puedo compartir un montón de tiempo con él. Soy el más chico del equipo y todos me apoyaron desde siempre, cuando era Sub 13 y hacía de alcanzapelotas", subrayó Manu, que también es jugador de Selección: participó en el Mundial Sub 19 de Túnez 2019, donde Argentina logró el tercer puesto.

Aquella vez, como en todos los torneos antes de la pandemia, su mamá Carla -otra ex jugadora de Ferro y la Selección, que estuvo diez años en el poderoso vóley italiano- alentaba desde la tribuna. En esta ocasión se tuvo que quedar en San Juan, donde viven desde 2008 como una familia.

Desde que tiene memoria, Manuel tiene una pelota en la mano y está en una cancha de vóley. A los 18, acaba de convertirse en una pieza fundamental para ganar su primer título en la Liga Argentina como protagonista y darle a UPCN el octavo de su historia, con el que alcanzó a Bolívar (el equipo de Marcelo Tinelli, que esta temporada desistió de participar).

"Igualamos en títulos de Liga, pero es más una cuenta que hará el presidente (Pepe Villa), je", sostuvo Fabián Armoa, que al mando de UPCN no solamente ganó ocho trofeos de la Liga en diez finales sino que se consagró dos veces campeón sudamericano (2013 y 2015) y se colgó dos medallas de bronce en el Mundial de Clubes de la FIVB (2014 y 2015).

El ex-DT del seleccionado argentino que fue quinto en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 consideró que la temporada de 2020/21, que contó con siete equipos (cuatro debutantes), fue "rara porque jugamos en burbujas, juntos pero separados, aunque me saco el sombrero con la organización. Todos los equipos mejoraron, trabajaron en forma muy seria y creo que ya se preparan para la Liga que viene porque ha sido una buena experiencia. Yo estoy orgulloso de mi equipo".