Mendoza, Argentina
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|12/10/20 08:31 AM

Los viñateros mendocinos enfrentan momentos difíciles y piden certezas

A los problemas que suma la economía argentina, los productores suman el daño que dejó la reciente helada, en un cóctel que hace ver un panorama incierto. Solicitan un Estado que laude entre los sectores para lograr un precio justo

Si bien entre los avatares de la pandemia el consumo per cápita de vinos vivió una cierta recuperación, el sector de los viñateros no encuentra una perspectiva que agregue certidumbres y pronostican una cosecha magra y la pérdida de más zonas cultivadas.

En ese escenario, Eduardo Córdoba, presidente de la Asociación de Viñateros de Mendoza, analizó la realidad del sector, en diálogo con CNN Radio Mendoza, repasando los diversos temas que hacen a este momento.

Eduardo Córdoba.

Lo primero que describió fueron los efectos de la reciente helada, justo antes de comenzar el veranito de la semana que terminó. “Habíamos estimado, charlando con nuestros productores asociados, entre un 20 y un 30% de daños”, señaló el dirigente, y agregó que “en algunas visitas que han hechos profesionales para ver el estado, han recorrido 55 fincas y le ha dado un daño promedio del 27,7%. Es un daño muy grande, porque hay productores que han perdido el 80% de su producción, y otras un 5%”.

De todos modos, aclaró que “esa es la realidad en una circunstancia donde ya el productor venía golpeado, mal. Hemos estado con los precios estancos durante dos años y ahora había repuntado un poquito, pero nuestros costos han subido, durante dos años, al 40 o 42% con la inflación”.

Ejemplificó señalando que “ahora el gasoil, la energía eléctrica para los pozos, los agroquímicos, los jornales, todo está con unos costos por las nubes, y el productor haciendo un esfuerzo muy grande para poder podar, atar, y hacer las mínimas tareas”.

Con este contexto, para Córdoba, “es una situación realmente dramática, va a seguir habiendo abandono de cultivos, se han perdido muchos, hay menos que hace ocho años, y eso es lo que va a seguir sucediendo en una situación como ésta”.

 

El problema de los cosechadores

Uno de los temas que suscita controversias es el de los trabajadores golondrina. Con el establecimiento de verdaderas fronteras internas, ante la pandemia y la inoperancia de la Nación para garantizar derechos esenciales, se buscan acuerdos que garanticen la circulación del personal que año a año recorre la geografía en las distintas cosechas.

“Esto va a ser un problema más que vamos a tener que afrontar”, destacó Córdoba, ya agregó que “es probable que venga menos gente del norte, pero también, como ha sido un año de mucha pérdida de fuentes de trabajo, es muy probable que haya más disponibilidad de mano de obra local”.

Sin embargo concluyó que “de todos modos, en la medida en que se pudiera resolver el tema de que faciliten el paso por otras provincias nos ayudaría, eso sí, porque no es solamente la vid a la que vienen los cosechadores. Vienen también al ajo, a la cebolla, al tomate, a la fruta, y entonces es una dificultad más y son casi todas en contra, lamentablemente”.

 

Protección y seguros

Otro de los temas abordados fue el de la protección a cultivos y también las pólizas que cubran pérdidas. Al respecto, el presidente de la Asociación de Viñateros de Mendoza destacó que “el seguro agrícola que tiene que suscribir cada productor tiene un costo elevado. Yo no creo que sea alto el porcentaje de productores que estén pagando, porque gracias que se pueden pagarlos gastos... Entonces, no tengo un porcentaje de cuantos pagan”.

Córdoba agregó que “la lucha antigranizo está en veremos, según nos hemos informado, porque hay problemas de pagos a los prestadores de ese servicio”.

En cuanto a las mallas antigranizo, aseveró que “no debe ser ni un 5 o 6% de la superficie cultivada que la tenga. Tiene un costo de diez mil dólares por hectárea, ¿quién va a afrontar eso hoy en día? Si uno recorre el campo ve que de cada cien viñedos habrá cinco que la tengan, es la realidad”.

Las ayudas prometidas por el Estado también tienen sus inconvenientes. Córdoba explicó que “lo que se anuncia, más que nada, son créditos blandos a tasa cero con años de gracia, a través del Fondo de la Transformación y el Crecimiento o a través del Banco Nación. El tema es que son pocos los productores que acceden, porque hay muchos que están en proceso de traspaso de los viñedos, procesos hereditarios, y es difícil que tengan todos los papeles en regla para acceder a los créditos”.

En tren de soluciones, sugirió: “Las cosas concretas que podrían hacerse son que se eliminaran impuestos, del costo energético por ejemplo, para poner los pozos en funcionamiento, perforaciones para riego. Bajar las cargas del costo laboral, que eso es pesado realmente”.

 

La pelea por los precios

En el último tramo de la charla, el dirigente fue concluyente. Para el sector, el Estado debería “sentar en la mesa a los bodegueros y a los productores, para que el Gobierno sea el que laude con el objetivo de que haya precios dignos de la uva y del vino y no precios especulativos”, aseveró.

Y dejó su crítica a los bodegueros: “Te dicen un precio y después lo pagan, en vez de en cuatro cuotas, en doce cuotas, con una inflación del 40%... imagínate. Esas son las cosas que puede hacer el Gobierno, convocar a la mesa, ponerse en el medio, y con nuestra estructura de costos decir los resultados son tales”.

Córdoba cerró con un pronóstico que tiene su lado polémico al considerar que “este año van a tener sorpresas, porque no queda mucho stock y a la vez los daños son muy intensos. Entonces van a tener que ponerse las pilas y poner los valores que corresponden en la uva y en el vino si quieren tener uva. Eso es lo que va a pasar”.