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Long COVID: los motivos y las secuelas del síndrome

En medio de una nueva ola de contagios, especialistas hacen hincapié en la importancia de hacer controles médicos luego de cursar la enfermedad

Por Redacción

El Ministerio de Salud de la Nación informó 95.159 nuevos contagios de COVID-19 en las últimas 24 horas, lo que suma un total de 5.915.695 desde el inicio de la pandemia. Especialistas recomiendan extremar cuidados y realizar controles médicos post enfermedad. 

 

 

Si bien en esta nueva ola —en la que predomina la variante Ómicron— la curva de letalidad es inferior a las anteriores, preocupan las secuelas que la enfermedad presenta. 

“El síndrome ‘long COVID’ es aquel donde persisten los síntomas luego de la infección primaria, que puede extenderse por semanas o, incluso, meses”, explicó la doctora María Celia Daraio, de Neuromed Argentina.

 

Secuelas del COVID-19

Señaló, en tanto, que entre las secuelas que el contagio de coronavirus puede dejar se encuentra la fatiga crónica, falta de aire al respirar, tos, dolor en las articulaciones, en el pecho y en la cabeza.

Otros signos son latidos rápidos o fuertes del corazón, pérdida del olfato o del gusto, problemas de memoria, de concentración o para dormir; erupciones o pérdida del cabello.

Al consultarle a Daraio por los motivos de estos síntomas persistentes, indicó: “El virus ingresa por el sistema respiratorio pero puede infiltrarse en el sistema nervioso y causar daños en las células, reacciones inflamatorias en los órganos y en los tejidos".

"Por eso es importante que una vez dados de alta, todos los pacientes que se hayan contagiado, realicen los chequeos correspondientes: control y tratamiento respiratorio, cardíaco, neurocognitivo, rehabilitación del olfato y del gusto y terapia física en los casos que sea necesario”, agregó.

En cuanto a las medidas de prevención ante la nueva ola que atravesamos, recomendó “vacunación y dosis de refuerzo, uso del barbijo, distanciamiento social, correcta higiene de manos y ventilación de los ambientes. Además, la alimentación equilibrada, la hidratación, la actividad física frecuente y el buen descanso son hábitos fundamentales para para reforzar el sistema inmune”.