|12/01/22 02:15 PM

Tinder, aislamiento y noviazgo: una historia de amor viral en Navidad

Una joven cordobesa contó cómo se conocieron con su novio a fin de año. Citas virtuales, escapada a las Sierras y cuarentena juntos

Por Redacción

Las fiestas de fin de año en Argentina llegaron de la mano con una ola de contagios récord de coronavirus que complicó las reuniones y los festejos para muchísima gente. Sin embargo, y por suerte, la situación no resultó tan dramática para algunas personas. El relato de Natalia, que vive en Córdoba, es un ejemplo de cómo un escenario adverso puede formar parte de una historia romántica e inesperada.

Tal como contó la protagonista en su cuenta de Twitter @soyfeminati, todo empezó un fin de semana en el que el aburrimiento la llevó a descargar la aplicación de citas Tinder.

"Ya tenía una cuenta pero hacía mucho que no la usaba. La cuestión es que reincidí, como tantas otras veces. Matcheé con Maxi, que claramente me parecía bonito, pero además en su descripción decía que "sabía de todo un poco". Yendo.", contó en un hilo de la red social que se hizo viral.

Durante las primeras charlas descubrieron que se caían bien y hasta conocían a varias personas en común, pero también que deberían sortear una diferencia atroz para cualquier pareja cordobesa: ella es hincha de Belgrano y él, de Talleres.

 

 

 

Después vinieron algunos días de chats ocasionales hasta que Maxi decidió avanzar un paso: “Un martes a la noche, hablando de nuestras ganas de tomar helado, sucedió: me invitó a salir", narra la enamorada. "El tema es que la invitación era para Ya, a buscar helado un miércoles feriado a las 2 de la mañana. No la pensé mucho, el pibe me copaba. Tomé algunas medidas de cuidado y yendo”.

La primera cita presencial transcurrió, entonces, muy bien para ambos. Helado, mucha charla y paseo por el Buen Pastor. Cuando se separaron y el joven le avisó que había llegado a su casa, Nati le pidió su número de teléfono para abandonar las conversaciones por Tinder y continuar el vínculo por ahí.

Por ese medio planearon las próximas "citas sin contexto", como las describe ella en su relato, en las que empezaron a gustarse de verdad y a reunirse en sus casas. Un día, él le hizo un regalo y ella quiso devolverle el gesto con una demostración de cariño.

 

 

El romance avanzaba para ambos y se acercaba Navidad. Fue ahí cuando Natalia aprovechó que los dos tendrían días libres en el trabajo para invitarlo a un fin de semana de amor en las Sierras. Maxi aceptó y pasaron juntos dos días de pileta, sierras, comida y cine en el living. Tal fue el éxito de la escapada que decidieron repetirla la semana próxima y volver para sus respectivos planes de Año Nuevo.

Y de repente, las cosas se complicaron:

 

Siguieron 12 días de convivencia en la casa de las Sierras, incluyendo la noche del 31 "entre pañitos fríos y paracetamol". A las 12, brindando con gaseosa, Maxi le propuso a Nati empezar el noviazgo.

“Volví a mi casa después de 12 días. Se me secaron todas las plantas, solamente sobrevivieron los cactus. Y acá estamos, viendo cómo sigue esta historia. Gracias Tinder”, cierra el espectacular relato de la cordobesa en Twitter.