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El beso y sus beneficios: claves para llegar al orgasmo

El contacto con los labios de otra persona puede llegar a trasladarnos a lugares inimaginables. Conocé en detalle cómo nació el beso y cómo las diferentes maneras de jugar con él nos pueden permitir llegar a un máximo placer

El beso que todos conocemos, o el llamado “chape” para otros tantos más jóvenes, produce numerosos beneficios para la salud. Los besos dulces, amorosos, extraños o intensos tienen la capacidad de transportarnos a lugares fabulosos, decepcionantes, o aburridos. Aún así, muchos nos cambian la vida.

Y cuando te parás y realmente pensás en el acto de besar, es algo curioso ¿verdad? Presionar tus labios contra los de otra persona y, en algunos casos, ¿intercambiar saliva, puede parecer un comportamiento extraño y agradable a la vez, pero también tiene mucha historia detrás de él.

Existen muchas teorías sobre cómo se originó el beso y por qué nos besamos. Algunos científicos creen que besarse es un comportamiento aprendido, ya que aproximadamente el 10% de los humanos no se besan y esto  no significa que sea con una intención romántica o sexual. 

Para responder a esta pregunta acudimos al consultorio del doctor Miguel Palmieri, fundador y director del Instituto de Sexualidad y Pareja de la Fundación Sexualidad y Pareja. Él con su experiencia y conocimiento nos condujo a conocer el mundo del beso y sus detalles.

¿De dónde nace el beso?

Según Palmieri, “besarse es instintivo” qué quiere decir ésto? Que los besos provienen de la práctica de la alimentación. Esto es “los animales y entre ellos muchas aves alimentaban a sus crías con la boca, al igual que las madres solían alimentar a sus hijos”. Teniendo en cuenta esto en la antigüedad podemos  decir que nosotros  también “animales” aprendimos a imitar esos actos.

A partir de allí, comenzó el contacto labio a labio, “que luego de ser un modo de alimentación con el tiempo se fue dando la posibilidad de que fuese una demostración afectiva. Por lo que aquello que empezó siendo nutricional, pasó a ser nutricional afectivo”, aclaró Palmieri.

Y agrega que “lo visual empezó a atraer” y con el correr del tiempo y con la evolución de la especie, el beso estaba ahí. “Sabiendo que los labios son una representación de los genitales femeninos, empezaron a ser un elemento que facilitaba la conexión”, destacó el especialista.

Además, antes como ahora “en la medida que empieza a haber roce en los labios, que tienen muchas terminaciones sensitivas, empiezan a dar sensaciones lindas” y expuso Palmieri y agregó que en la medida que se besa más profundamente, “la sección húmeda del beso empieza a recordar el sector húmedo de los genitales. Entonces el beso, es uno de los elementos que empezó a ser la primera forma de contacto, de acercamiento y de exploración de la persona humana”.

Durante este proceso, el rol del beso fue tomando cada vez más importancia y luego se descubrió científicamente  que los besos provocan una reacción química en el cerebro, incluida una explosión de la hormona oxitocina que conocemos como la hormona del amor, ya que despierta sentimientos de afecto y apego. 

Palmieri ante ésto, detalló que “durante el beso se activan sustancias que están dentro del circuito de recompensa, sustancias que generan que algo me guste, esto queda metido en la memoria emocional, y nos da la sensación de que queremos más”.

En este sentido cabe destacar que nada pasa porque sí en la vida de las personas, y Miguel abre paréntesis para soslayar que hay que tener en cuenta también los sucesos de nuestra niñez: “La forma en que fuimos  besados desde pequeños por nuestro vínculo cercano queda en la memoria aunque no lo sepamos. Por eso hay personas, que les gusta besar más y otras que les gusta besar  menos. El sentirse con un buen olor, el no sentirse invadido o apretado, generarán un buen recuerdo". En caso contrario, el niño va generando un cierto rechazo.

La memoria inconsciente nos demuestra que los recuerdos son muy importantes a la hora de las sensaciones y que las situaciones traumáticas pueden llegar a delimitar, sin saber, nuestros gustos y conductas.

Por este motivo te dejamos algunos tips para tener un buen beso:

La forma depende de cada pareja, pero se puede establecer que antes de descubrir la forma se debería:

  • Cuidar la higiene bucal (en casos de fumadores más aún).
  • Ser suave la primera vez para descubrir el gusto de cada uno.
  • No introducir la lengua inicialmente en la boca de la otra persona
  • Cuidar el aspecto de la barba o el bigote.
  • Cuidar el trato físico al momento del beso.
  • Intentar tener buen aroma en el cuello y el escote 

Lo más importante a partir de esto, es poder danzar con los besos del otro, por que son el motor de una relación, una pareja que se besa, más allá de lo erótico, puede combinar aspectos que tienen que ver con el largo plazo.

El beso nos permite, entre otras cosas, llegar al orgasmo

“Para nosotros, todo acto es hacer el amor, el tocarse, el sexo oral. Ya que por ejemplo, hay parejas que solo con besarse llegan al orgasmo. El beso prolongado, de por ejemplo 30 minutos, y compartido con caricias manuales sobre la zona, sin tocar clítoris ni mama, hace que la sexualidad no tenga un inicio, un principio y un fin”, señaló Miguel. También agregó que en este sentido, “sí se puede llagar al clímax con la práctica del beso”.

“Se pueden probar para mayor placer, los besos aromáticos”. ¿En qué consiste es ésto? En la utilización de algún licor, o vino, con la propuesta de “vamos a probar juntos”. No quiere decir que vamos a echar el líquido en la boca del otro, sino poder  “saborearlo juntos con la posibilidad de colocarlo en otras zonas, como la del cuello, para cumplir con un verdadero ritual y poder disfrutarlo con el tiempo que se merece”, aconsejó el especialista. Esto permitirá fortalecer el vínculo, la conexión, sin la presión y la necesidad de ir al próximo nivel.

El contacto con los labios nos permite “jugar” insinuó Palmieri, dejando entrever que no siempre se tiene que besar de la misma manera. “El beso vampiro, el beso mordido, el beso suave, y así hay tantas opciones. Por lo que aquí la invitación es a abrir la mente y probar diferentes opciones juntos” y agregó:

“Actualmente vemos que las parejas tranzan al principio con el beso como una forma de llegada al orgasmo. Pero en el camino lo olvidan y los besos, ya no son profundos. Pasan a ser piquitos o besos atados al plato principal”. 

Esto no es aconsejable puntualiza Miguel ya que “todos piensan que siempre es el circuito, entrada, plato principal, postre y café y si eso no está completo, no sirve. No se entiende que quizá se pueden quedar con una entrada de besos, que te puede dejar muy satisfecha y hacer llegar al orgasmo con una buena sesión de besos largos”.

Explicó además que ante estas situaciones que hoy “muchas mujeres logran ser multiorgásmicas con el beso genital simplemente, ya que durante el coito el pene no llega a tocar el punto G, (ni el punto A) etcétera. por lo que es muy difícil llegar sólo con la penetración”.

“Hay muchas zonas para descubrir y conocer durante la práctica del beso, muchas de ellas nos pueden generar más placer, estas son “las  que tienen altas terminaciones nerviosas; detrás de los oídos, la nuca, la zona intermamaria, o la espalda, ya que el impacto que tiene la mucosa bucal, genera un placer lindo”, recomendó el sexólogo.

Atreverse a lo nuevo y a compartir momentos de creatividad en pareja, sin prejuicios y con la confianza que se merece, podrá ayudar poco a poco a consolidar el ritual del beso como momento clave para experimentar juntos.

Los cambios del beso a través del tiempo

Sabemos que el beso ha ido cambiando a través de los años y lo que más lo hizo cambiar “fue el empoderamiento femenino. Ya que las mujeres hoy  pueden besar mucho mejor que los hombres y ya no son sumisas”, manifiestó Miguel. En esta nueva realidad las mujeres pueden tomar las riendas del acto sexual, lo que antes estaba mal visto.

Hoy en día las jóvenes y mujeres (de cualquier edad) “le pueden enseñar muchas cosas más al hombre y es fantástico, el hombre no tiene por qué saber más o todo”, declaró el experto.

Entonces, la gran invitación es poder concientizar a las personas de que es un error pensar que la sexualidad masculina es superior a la femenina. “En realidad, la mujer en su sexualidad tiene mucho más variedad que el hombre. Ya que con la posibilidad de ser multiorgásmica, de no tener período refractario poder decidir cuándo y cómo, hace que lo femenino sea mucho más variada y extendida.

El amor es complejo en todas sus formas, pero poder poner al beso como herramienta fundamental, así como las demostraciones públicas de afecto, según estudios, es un gran indicio para poder generar la sensación de que “se puede proyectar a futuro” con la otra persona.  

Se puede aprender a besar bien y se pueden descubrir nuevas formas y placeres. Esto reafirma el propósito de que si uno besa bien y establece un buen contacto, logra una conexión única e inolvidable.

"Hay tantas canciones del beso y de la boca, tantas poesías que hacen que lo que sea que quieran buscar, lo podrán encontrar dejándose llevar por la melodía de esas canciones al practicarlas con su pareja" finalizó.

Nos atrevemos a decir que cada uno de nosotros “puede dejar un impacto emocional muy grande en la otra persona y ser recordado para siempre” ya que el acto de besar es algo muy importante dentro del mapa del amor.