|07/06/21 09:42 AM

Los índices epidemiológicos que condicionan a Suarez y Fernández

La emergencia sanitaria en la provincia se maneja de forma distinta a la visión que tienen desde Nación. Las diferencias políticas quedan expuestas y los números que dejó el paso de la pandemia durante los nueve días de confinamiento estricto, serán los condicionantes del futuro 

 

Hubo abrazos y sonrisas entre Alberto Fernández y Rodolfo Suarez durante la visita que el mandatario nacional hizo el pasado jueves a la sede de Impsa ubicada en Godoy Cruz, Mendoza.

Por momentos existió una “tregua epidemiológica”, ya que la provincia se diferenció de Nación en el manejo de la pandemia y no adhirió al confinamiento estricto que según la segunda, le cabía a gran parte del país (incluida Mendoza) por los números rojos que marcan el avance de la pandemia.

El próximo viernes 11 de junio vence el DNU con las actuales restricciones y pautas sanitarias que desde el Ejecutivo nacional emanaron para el resto del país. Se espera ahora que en la semana, se inicie una ronda de charlas entre autoridades nacionales y los gobernadores de las 24 jurisdicciones.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti y el ministro del Interior, Wado de Pedro serán quienes mantendrán diálogo con los gobernadores en los días venideros para analizar el escenario sanitario, una vez que venza el vigente decreto presidencial.

Hasta el fin de semana pasado, hubo un confinamiento estricto en el AMBA y en más de 100 distritos que para Nación están dentro de la denominada ‘Alarma epidemiológica’ y que Mendoza  no se haya plegado a la medida nacional con sus restricciones, teniendo los números de casos que tiene, generó enojos a nivel nacional.

Alberto Fernández espera que la ley que se encuentra estancada en la Cámara Baja, vea pronto la luz para que se termine el asunto de que los gobernadores puedan interpretar los informes epidemiológicos o, en definitiva, lo que se piensa desde Nación. Lo cierto es que al oficialismo nacional le faltan votos aún para aprobar ese proyecto y nada cambiará, al menos antes del próximo viernes, fecha en la que vence el DNU actual.

El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero adelantó en las últimas horas que tienen previsto "continuar con las medidas de semáforo epidemiológico", que intercala restricciones estrictas y leves para así combatir la segunda ola de la pandemia, y que están a la espera de la sanción de la ley que establece parámetros sanitarios y medidas en consecuencia que deban tomarse en cualquier parte del país.

Desde Nación esperan informar en los próximos días, un descenso en los contagios que puede haber surgido como producto de la puesta en marcha de los nueve días de confinamiento estricto. Pero, desde Mendoza, también buscan demostrar que el acatamiento fue alto en ese período y que no hizo falta continuar con esas estrictas y “antipáticas” medidas. O sea, cada parte buscará sacar rédito desde su visión y ante números epidemiológicos similares.

El gran problema, surgiría si los números que ambos barajan, no indican una merma en la transmisión de COVID-19.

En el caso de Mendoza, Suarez se está guardando alguna “bala de plata” por si la situación sanitaria se torna más compleja; como adelantar las vacaciones de invierno o ensanchar la franja horaria de la alerta sanitaria.

Desde Nación ven preocupados el panorama epidemiológico de cara al inicio de la estación invernal pero son optimistas con la llegada de la primavera. De hecho, Vizzotti sostuvo en las últimas horas que “con un 40 o 50% de la población vacunada, en septiembre se puede ver algo de alivio".