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Imagen del oficialismo y oposición: tendencia en cinco grandes provincias

Con las alianzas ya cerradas y presentadas, y el horizonte cercano de las PASO, una medición en las provincias más pobladas muestra números de aceptación y rechazo llamativos

Luego del cierre del plazo para presentar las coaliciones que irán por nuestro voto en septiembre y noviembre, respectivamente, es mucho lo que está en juego en una elección de medio término que, según los propios políticos, define mucho más que la integración de los cuerpos legislativos.

En esta instancia, las provincias y territorios más poblados del país juegan un papel importante por su alta representación y por el peso específico en la torta económica de la Argentina.

Zuban Córdoba y Asociados, una consultora con sede en la provincia mediterránea y que gana cada vez más espacio con sus mediciones múltiples, dio a conocer un trabajo que arroja indicios de lo que está pasando en la opinión pública.

Al respecto, Gustavo Córdoba, analista político y director de la empresa, analizó esa información en diálogo con radio 91.7, de Grupo Cooperativa: “Las cinco provincias coinciden con la zona núcleo productiva del país, de Este a Oeste: Mendoza, Córdoba, Santa Fe, provincia de Buenos Aires y Capital Federal. Es una zona donde el Frente de Todos tiene algunos problemas en imagen, posicionamiento y también en cómo la sociedad de cada una de estas provincias recepta lo que hace el Gobierno nacional”, explicó. 

Yendo a los números, explicó que “Mendoza es la provincia que tiene mejor recepción en imagen pública o reputación del Gobierno nacional. No obstante, tiene niveles negativos, (aunque) no es tan importante como en Córdoba, donde hay niveles de rechazo nacional cercano al 63%”, y puntualizó que en nuestra provincia “tiene apenas un 45% de rechazo. En Santa Fe hay un 58% de rechazo, en provincia de Buenos Aires un 55% y en Capital Federal 65%”.

Consultado sobre si el fenómeno puede tener que ver con las matrices productivas –el agro y la agroindustria tienen mucho peso en ellas–, respondió: “Sí, es probable que tenga que ver con eso. Yo creo que es un conjunto de cuestiones. Claramente, la falta de diálogo y consenso con los sectores productivos podría ser alguna de las cosas importantes”.

Esto lo ejemplificó con un suceso reciente que tuvo lugar precisamente en Mendoza: “Hay dos políticas que tenían la misma finalidad, pero que en un contexto fracasó y en otro fue positivo. Cuando el Gobierno tenía cerca del 80% de aprobación inventó la maniobra de intervenir Vicentín, sin consensuar con la producción; esa política fracasó. Generó un rechazo político y empresarial, por lo que el Gobierno tuvo que retirar la idea. Ahora, con IMPSA en Mendoza, con un Gobierno con 45% de aprobación consensuó primero antes de avanzar con la idea. Cuando la ejecutó no hubo prácticamente –salvo un diputado mendocino de Luján– no hubo quien se opusiera a la medida”.

Y concluyó: “Este último caso marca el formato que debiera tener cualquier Gobierno, la generación de consenso es la clave para generar políticas de calidad”.

Agregó: “Nosotros medimos hace poco en Santa Fe y volvimos a preguntar si hubiera sido interesante que el Gobierno interviniera Vicentín, habida cuenta del manejo casi fraudulento de los empresarios de la firma, y casi el 55% dijo que sí”.

 

Vacunas y votos

Se dice que el Gobierno tiene cifradas esperanzas en que el avance de la vacunación redunde en un capital político para las elecciones, y ante la consulta en ese sentido, Córdoba destacó: “Hay un presupuesto que nosotros señalamos: con la vacuna se puede alcanzar cierto grado de éxito, pero no es el único elemento para tener un año de éxito. En la Argentina se ha internalizado de manera mayoritaria la vacunación; quedan algunos sectores remisos a vacunarse pero el Gobierno no ha facturado debidamente la vacunación”, consideró. 

 

A la vez, agregó: “Creo que el contexto económico no ayuda a que el Gobierno se pueda aprovechar de la vacunación. Es como un presupuesto básico, pero que no alcanza para que el oficialismo tenga un desempeño excelente”.

Pero no está solo el Gobierno en ese terreno, ya que el consultor señaló: “La oposición tiene el mismo problema en cuanto a la cuestión económica. Juntos por el Cambio tiene el recuerdo de la gestión de Macri muy cerca. No han generado una autocrítica que la sociedad haya adoptado y hecho propia. Creo que ahí hay una dificultad tanto para el oficialismo como para la oposición”.
 

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