Mendoza, Argentina
Mendoza, Argentina

|09/12/19 09:20 AM

Asumen nuevos gobiernos con cifras de pobreza, desempleo e inflación preocupantes

Hay coincidencia en que se vienen tiempos de mucha turbulencia, que harán que la recuperación económica lleve mucho tiempo

Arranca la semana con la asunción de Rodolfo Suarez en la gobernación de Mendoza y mañana de Alberto Fernández en la presidencia de la Nación, hechos muy importantes para mendocinos y argentinos en general, porque fortalece esa democracia que asumió todo un país en el lejano octubre de 1983, pero que en esta oportunidad se da en momentos sumamente difíciles para la vida de todos los ciudadanos.

El escenario contiene un combo explosivo en su sistema económico y financiero, que pega de lleno en la vida social, productiva, comercial y laboral del país.

Al respecto, El Ciudadano mantuvo diálogos exclusivos con algunos sectores sociales, empresarios y políticos de Mendoza, un termómetro que muestra el gran problema que tiene la Argentina y repercute en la provincia. 

La coincidencia entre los consultados es que todos consideran que “vienen tiempos de mucha turbulencia”, donde la inflación es el oscuro muro de concreto a derribar, por eso la recuperación llevará su tiempo.

Empresarios: “Vienen dos años muy difíciles”

Uno de los consultados fue el presidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), Daniel Ariosto, quien dijo: “Estamos a la expectativa de lo que suceda con el nuevo gobierno. Sostengo que el 40% de línea de pobreza y el 32% de desempleo, agregados a otros males del país, no se han producido en el gobierno de Mauricio Macri, en él se han acentuado. Esto lo traemos por décadas, es decir, más de 40 años, donde nadie encontró la vuelta y que ahora es muy fácil hacer leña del árbol caído”. 

Al preguntarle sobre su sensación ante el Gobierno nacional que asume mañana, expresó: “Por supuesto que son muchas. Tenemos expectativas de todo lo que ha dicho o comprometido el nuevo presidente, a quien ayudaremos y nos pondremos a su disposición con nuestra buena voluntad para que lleve a cabo una buena gestión”.

En cuanto a los años que vienen pronosticó: “Creo que no hay que esperar mucho de 2020 y 2021. Aún así, productores, empresarios, comerciantes e industriales esperamos que asuma Fernández, que hable como presidente, dé las primeras peleas y tome medidas como corresponde. De todas formas creo que con un 54% de inflación y en las condiciones económicas actuales no será muy fácil para sacar de esta situación al país”. 

Además puso en tela de juicio algunas cuestiones que se ventilaron desde el entorno de Alberto Fernández: “Las respuestas estarán en acrecentar las actividades productivas o con emisión. En el caso de las primeras, no está muy a la vista que se revitalicen en el corto plazo, en tanto que la emisión solo producirá dos efectos: causar aumento en los precios, más inflación y que la misma se traslade al dólar”.

“Más niños con desnutrición”

Otro de los consultados fue el titular de CONIN, Abel Albino, quien dio un breve bosquejo del crecimiento de centros de esa institución por el aumento de la desnutrición: “Tenemos más de 250 en el país y 17 en el extranjero. Por lo tanto seguimos con un tema de larga data, donde tratar el hambre no es una tarea difícil de hacer. El mismo es un síntoma que lleva 15 minutos, pero tratar la desnutrición es otra cosa, porque es una enfermedad individual y social”. 

“Nosotros vemos con suma preocupación que con el 40% de la pobreza se acrecienta la desnutrición y eso es muy grave porque daña el desarrollo neurológico de los chicos, por eso creo que no hay que darse por vencido ni cansado, ni angustiarse. Es un trabajo de todos, no solo del Gobierno, porque es un problema de todos”, agregó. 

Y consideró que “deben converger en las soluciones el gobierno, ONGs, empresas, establecimientos educativos, las iglesias, universidades y toda la comunidad”. 

“Aquí la pobreza se amortiguó con bienes sociales básicos”

En tanto, el gobernador saliente, Alfredo Cornejo, se mostró muy preocupado por los últimos índices. Por eso, ante la primera pregunta respondió: “La pobreza es estructural en la Argentina y viene desde hace muchos años. Los últimos aumentos son consecuencia directa de la inflación”. 

Al referirse a Mendoza, detalló: “La pobreza se mide mucho por ingresos y en eso hay que ver bienes sociales básicos. En el caso de Mendoza hay bienes sociales básicos que se han garantizado, como el derecho a la educación con mayor matrícula en la escuela. Hay una mejor red de salud y hay muchos avances en bienes sociales básicos que son importantes. Todo esto implica que no es lo mismo ser pobre en Mendoza, que serlo en otra provincia”. 

Finalmente dijo: “Lamentamos mucho el nivel de pobreza de la Argentina y fundamentalmente de Mendoza, algo que deriva de una situación inflacionaria. Consideramos que si a ésta se la controla, la pobreza comenzará a disminuir hasta un límite donde las reformas estructurales permitirán bajarla y luego eliminarla definitivamente”.