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Tragedia del ARA San Juan: la importancia del día después

Las desgracias pasan y algunas hasta pueden calificarse como inevitables, pero lo que separa a los países que avanzan de los que retroceden es lo que se hace apenas ellas ocurren

Las desgracias y los accidentes en los submarinos no son un evento extraño, aún en tiempos de paz. Por ejemplo, el submarino de propulsión nuclear Kursk se hundió tras una explosión interna el 12 de agosto de 2000 en el Mar de Barents, durante el mayor ejercicio naval ruso en más de diez años. Sus 118 tripulantes murieron poco después

Luego se supo que la Armada Rusa no había iniciado a tiempo su búsqueda ni había aceptado la ayuda internacional para rescatar al personal que había logrado sobrevivir al incidente inicial. 
Inicialmente, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, aceptó la renuncia del ministro de Defensa Igor Sergeyev y ordenó la instrucción de una investigación. 

Esta le fue presentada un año y medio después por  el fiscal general Vladimir Ustinov, quien escribió que todo el ejercicio había sido "mal organizado" y que la investigación había revelado "graves violaciones tanto por parte de los jefes de la Flota del Norte como de la tripulación de Kursk". 

A continuación, Putin destituyó al comandante de submarinos de la Flota del Norte, el vicealmirante Oleg Burtsev, y a los doce oficiales de mayor grado de la Flota del Norte. Por supuesto, como es de uso en estas tragedias, todos los tripulantes fueron condecorados, sus familias recibieron ayudas especiales y varios monumentos fueron erigidos en su honor.

Pero lo más importante fue que a partir de la tragedia se puso un énfasis renovado en la modernización de la Armada rusa, incluida la Flota del Norte.

 

Nuestra propia desgracia

Como dijimos, las tragedias navales en submarinos ocurren. Pero lo importante no está allí, sino lo que se hace con ellas el día después.

Nosotros también perdimos, como los rusos, al ARA San Juan con sus 44 tripulantes hace cuatro años. También, como los rusos, adoptamos algunas medidas el día después. A saber:

1º) Como ellos, nos demoramos en alertar a los sistemas de rescate, pero por el contrario, aceptamos la ayuda internacional de rescate. Punto a favor nuestro.

2º) Luego de una investigación militar, un Consejo de Guerra destituyó al capitán Claudio Villamide, comandante de la Fuerza de Submarinos, por negligencia en el ejercicio de sus funciones; al contraalmirante Enrique López Mazzeo, comandante de Adiestramiento y Alistamiento, le impuso una sanción de 60 días de arresto por “no haber dado cumplimiento a la orden impartida por el jefe de Estado Mayor General de la Armada de no ausentarse de la sede de su Comando pese a estar en conocimiento de la avería inicial del submarino”; y al exjefe del Estado Mayor Conjunto de esa Fuerza, almirante Marcelo Srur, lo sancionó con 45 días de arresto por haber incurrido en demoras y no transmitir al Ministerio de Defensa la grave situación en la que se encontraba el buque. Punto a favor de los rusos por lejos. 

3º) Una Comisión Bicameral Especial Investigadora de la “Desaparición, Búsqueda y Operaciones de Rescate del submarino ARA San Juan”, presentó el 18 de julio de 2019 el informe final en el que se establecen las causas y responsabilidades políticas del naufragio y hundimiento del buque.  El informe habló de “responsabilidades compartidas”, señaló fallas en la cadena de mando de la Armada e incluyó cuestionamientos al ministro de Defensa de la Nación, Oscar Aguad, en un tramo que generó disidencias entre el oficialismo y la oposición. Otro punto a favor de los rusos por muy lejos.

4º) Accediendo al reclamo de los abogados de los 44 tripulantes fallecidos, la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia le ordenó a la jueza Federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez,  que se investigue la posible responsabilidad penal en el hecho del expresidente Mauricio Macri, del exministro de Defensa Oscar Aguad y del exjefe de la Armada Marcelo Srur. Pero hasta el momento ninguno de ellos fue llamado a declarar en la causa. Punto en juego.

5º) Otra causa penal está siendo sustanciada por estos días bajo la dirección del juez federal Martín Bava, de la ciudad de Dolores, por el presunto espionaje a familiares del ARA San Juan por parte de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Por estos hechos se encuentran imputados los entonces director y vicedirectora de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, y del expresidente Macri. Punto en juego.

En el tema de los homenajes post mortem a los servidores públicos que mueren en cumplimiento del deber, sabemos que los rusos son consumados maestros en el tema. No por nada tienen la larga historia militar que conocemos y la bella música clásica de la que disfrutamos. 

Podríamos debatir sobre este punto y la dificultad que tenemos los argentinos para reconocer a nuestros muertos, pero preferimos no hacerlo.

Preferimos enfocarnos en las medidas concretas llevadas a cabo tanto para evitar que una tragedia similar se repita como para recuperar una importante capacidad militar perdida, pues, hasta donde sabemos, lo que no es poco, nada constructivo se ha hecho en ese sentido

Para empezar, si una Comisión Bicameral Especial Investigadora dictaminó que entre las causas más probables del naufragio estaba el bajo nivel de mantenimiento del buque, nos preguntamos por qué la asignación presupuestaria para la Defensa sigue siendo tan baja y por debajo no sólo de los estándares recomendados por la ONU, sino también de lo que gastan nuestros vecinos. 

Tampoco tenemos noticias firmes que superen los meros rumores respecto de las gestiones necesarias para que nuestra Armada recupere su capacidad submarina, ya que no cuenta con ningún submarino en servicio. En ese sentido, solo ha trascendido la posibilidad de la compra de algún submarino usado y que parte de nuestras tripulaciones se adiestran con la Armada del Perú en la operación de estos complejos buques.  

Volviendo sobre nuestro título, las desgracias pasan, algunas de ellas hasta pueden calificarse como inevitables, pero lo que separa a los pueblos que avanzan de los que retroceden es lo que se hace el día después de que ellas ocurren. 

Nosotros, todavía estamos esperando...

 

El Doctor Emilio Magnaghi es Director del Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa Nacional Santa Romana. Autor de El momento es ahora y El ABC de la Defensa Nacional.