|12/09/21 09:12 AM

Primera oportunidad para que la gente diga lo suyo

Este es un año electoral con características especiales e históricas.

Las primarias de este 12 de septiembre constituyen el primer aspecto para que la gente indique el camino que políticamente debe tomar Argentina a través del Poder Legislativo.

Un paso con derecho y obligación que indica la Constitución de nuestro país a todos los ciudadanos que lo habitan, más allá de cada predicamento doctrinario de quienes se exhiben para ser los candidatos definitivos que participarán en la general de medio tiempo del 14 de noviembre.

Es un año electoral con características especiales e históricas.

La del difícil momento sanitario que nos colocó la pandemia del coronavirus. Un bicho que avanzó de forma destructiva por todo el mundo, que hoy, a modo de cinchada, está sosteniendo una dura batalla con el hombre para continuar haciendo lo que hizo hasta ahora: contagiar y quitar vidas de forma despiadada.

La Argentina en general y Mendoza en particular intentan caminar hacia un costado más lógico y equilibrado de su vida como país.

Todos entendimos definitivamente que volver a ser lo que fuimos hasta mediados de marzo del 2020 no se cumplirá bajo ningún punto de vista razonable, por lo que es lógico poder acomodar los destinos de la Nación hasta un nuevo y desconocido sendero.

La gente es consciente que el modo tan particular que encierra la denominada idiosincrasia criolla comienza a tomar otro carisma. Que es ella misma, la gente, la que debe comenzar a formatearla para los tiempos que vienen y quizás allí la mirada sobre la república y la democracia ya no sea la misma. Que su punto final fue en diciembre del 2019.

Hoy es la primera prueba de lo que hablamos, cuando la gente emita su sufragio y con él su parecer del tiempo que transcurre y del que vendrá.

Hay muchas cosas que quedaron de la Constitución reformada en 1994 y aspectos que no se reformularon en la misma.

Por eso la mirada ciudadana es la responsable de ponerlos en valor y así se lo está pidiendo la historia de este momento tan complicado que nos colocó un virus surgido a miles de miles de kilómetros de nuestros pagos.

ero que quizá y sin buscarlo, nos ubicó a todos en un momento que quizá nunca hubiese llegado o se hubiera producido.

Los partidos que participan en las PASO buscan un objetivo electoral y doctrinario; la gente, por su parte, con posibilidades de sufragar, buscará en un importante porcentaje ser escuchados, atendidos y entendidos.

Ambos sectores, en absoluta consciencia que, si pueden votar y ser votados, es porque lo permitió ese mal que doblegó toda la vida social, económica, institucional, laboral y esencial de la humanidad.

En nuestro suelo criollo las primarias son el gran ensayo con munición real para dirigirnos a la contienda propiamente dicha de noviembre venidero.

Un momento en el que el condicionante sanitario nos pondrá a prueba. Pero también es una prueba para la dirigencia política y ese inmenso ciudadano que ejercerá el derecho a sufragar en situaciones inéditas.

De allí su responsabilidad de hacerlo, marcando un verdadero hito en la historia democrática y mostrar hasta qué punto crecimos abrazados a principios que estas circunstancias los ponen a prueba como reaseguro del sistema de vida de nación que todos convenimos desde aquel lejano octubre de 1983.