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La primera vez que el ídolo fue ovacionado por los mendocinos

A pesar de que Diego Maradona estuvo en nuestra provincia varias veces, la visita más recordada es la que hizo siendo campeón con la Selección juvenil

El miércoles 25 de noviembre murió Diego y con él la leyenda, para que de esta manera naciera el mito. Aquel que con su genialidad futbolística nos hizo deleitar a todos los que somos futboleros y que alguna vez tuvimos la oportunidad de jugar al balompié. Fue el ídolo más grande que tuvo el fútbol argentino y mundial y quien hizo feliz a millones de argentinos en la final del campeonato del mundo en México 1986 y el subcampeonato de Italia 1990.

Diego Armando Maradona jugó en Mendoza nueve veces, vistiendo la camiseta de Argentinos Jr., Boca y la Selección nacional.

En 1979, el astro futbolístico estuvo en dos ocasiones: la primera, en junio, cuando jugó en el Estadio Mundialista Malvinas Argentinas contra el equipo de Gimnasia y Esgrima, encuentro en el que fue expulsado por el árbitro Rafael Bogdanovsky al reclamar una falta dentro del área, y se fue muy enojado del campo de juego. El Lobo le ganó 2 a l al equipo de La Paternal.

 

Un ídolo estaba naciendo

Pero la visita más importante de Maradona fue cuando jugó con la camiseta de Argentinos Juniors el domingo 14 de octubre de 1979 en el estadio Juan Bautista Gargantini ante Independiente Rivadavia. Era por el campeonato nacional de ese año, en el que ambos equipos venían de una muy mala campaña.

Diego venía de consagrarse como campeón del mundo en Japón con la Selección juvenil argentina y se había transformado en el mejor jugador del planeta.

Diego jugó en Mendoza.

En la tarde del sábado 13, Diego llegó procedente de Buenos Aires al Aeropuerto Internacional de El Plumerillo junto a su hermano menor, y fue recibido por cientos de personas que se agolparon para darle la bienvenida al ídolo, que gentilmente saludo y firmó autógrafos a los presentes. También fue abordado por la prensa local y mantuvo un diálogo cordial con los periodistas a los quienes les respondió algunas preguntas.

Durante la entrevista, Maradona hizo declaraciones muy fuertes y habló del incidente con el árbitro Bogdanovsky y de la salida de su técnico Delém, con quien –dijo– tenía mayor libertad para crear en pleno partido. Además, aseguró que Independiente Rivadavia iba a ser un equipo difícil y que los azules estaban en deuda con los mendocinos.

Aquel domingo el estadio de la Lepra se vio colmado de espectadores con la expectativa de ver a quien años después sería el ídolo de todos los tiempos.

Previo al inicio del encuentro, directivos del club Independiente Rivadavia homenajearon a Maradona por la brillante conquista lograda por la Selección juvenil en el campeonato mundial de Japón. Con ese motivo entregaron plaquetas recordatorias a los dos integrantes de aquella Selección campeona del mundo, Maradona –capitán del equipo– y Abelardo Carabelli, que también integraba el recordado equipo de los Bichos Colorados de La Paternal.

En el acto de homenaje también estuvieron presentes el gobernador de la Provincia, brigadier mayor (RE) Jorge Sixto Fernández; el secretario de la Liga Mendocina de Fútbol, Américo D'Angelo; el presidente azul Luis Jorge Dávila y otras autoridades del club local.

Antes, durante y después del partido, Maradona se vio asediado en todo momento por el público y el periodismo. Por eso cuando su equipo se dirigió al campo de juego, él salió en último término del camarín y una nube de gente se le abalanzó para tocar al “genio” y darle su afecto, a lo que respondió amablemente y sonriendo.

También los chiquitos encargados de acercar la pelota cuando se iba del campo de juego se acercaban para tocar al 10, quien cariñosamente les acariciaba la cabeza.

Aquella tarde, a los 19 minutos del primer tiempo Maradona abrió el marcador para el Bicho, pero Independiente lo dio vuelta ganándolo por 2 tantos a 1.

En el vestuario, Diego tuvo un cariñoso gesto al obsequiarle a un pequeño el pantalón con el que jugó en el partido.