Mendoza, Argentina
Godoy Cruz, Mendoza, Argentina

|21/11/20 07:15 PM

Por qué el Senado le dio a Suarez lo que no le dio Diputados

El común de los mendocinos, preocupados y ocupados por una pandemia del COVID 19 que arrasa con contagios y muertes, además del difícil momento económico que impera, no se percató de lo sucedido en la Legislatura.

Es lógico entender esta actitud generalizada de la gente, con todo lo que tiene encima, como para tan siquiera preguntar qué es eso del roll over. Aunque sería saludable para el sistema democrático y republicano que impera, que por lo menos una porción de la comunidad averigüe, pregunte y tenga un panorama del comportamiento de sus dirigentes y por qué algunas cuestiones del Estado tienen esas resoluciones.

Lo ocurrido en el Senado marca un antes y un después en el ajedrez político provincial. Allí está lo que vienen trasluciendo quienes jugarían un papel trascendente en la política y administración de Mendoza.

También, un límite que se podría mostrar como el 'ya fue' de un sector muy influyente del principal partido del Frente Cambia Mendoza, el cornejismo.

El pasado miércoles, la Cámara alta mendocina debía tratar la media sanción de tres leyes importantes para la Administración provincial: Avalúo, Impositiva y Presupuesto. Siendo esta última la más polémica, por los artículos de roll over (prórroga de fecha de vencimiento de préstamos) y financiamiento millonario en dólares para obras que solicitó el Poder Ejecutivo.

Todo esto había salido de Diputados sin los dos resistidos artículos, con un duro cruce entre diputados de diferentes bloques y esa fuerza invisible y siempre presente de un hombre que se fue de la provincia a probar destino como líder primero y presidente, después.

La misma fuerza que se plantó con una intransigencia tal, que no dejó espacio de negociación alguna ante una contrapropuesta que realizaba el justicialismo, como para encontrar un punto intermedio y cumplir con lo que todos declamaban y nadie parecía querer cumplir: que el Gobernador tenga su Presupuesto.

Entonces, era lógico que se pensara que en el Senado la cosa sería solo un trámite. Porque allí estaba el poder opositor más duro que ha tenido que enfrentar el cornejismo, el ala fuerte de la Cámpora.

Pero había un gran detalle, el mismo que mostraría ese antes y el después del que hablamos: las máximas autoridades del Senado no son del espacio interno ucerreísta observado.

Entonces la figura del vicegobernador Mario Abed mostraría aquel vuelo propio que siempre tuvo y por el que llegó al lugar que ocupa.

También y fundamentalmente, que es la pieza clave e indispensable de las espaldas del gobernador Rodolfo Suarez, con una fidelidad pocas veces vista en la política local.

Abed solicitó un cuarto intermedio, llamó al titular de la Comisión de Hacienda y Presupuesto, Diego Costarelli, y a la cabeza del bloque de senadores del Frente de Todos, Lucas Ilardo.

Cerró las puertas de su amplio despacho y comenzó a desmenuzar toda la propuesta presupuestaria que había en la mesa, la del oficialismo y la de la oposición.

l dirigente grandote del Este comenzó una titánica negociación económica, financiera y política contra reloj donde estaba en juego todo, hasta su destino político.

Y es precisamente cuando aparece otra figura política, Lucas Ilardo, un dirigente y legislador que mostró una amplia postura de escuchar, hacerse escuchar y acordar. Como nunca lo habría mostrado, quizá porque ante sí siempre tuvo interlocutores que representaban una sola voz, la que él siempre enfrentó con muchas razones, el cornejismo.

Hoy, con Abed y un sector oficial también dispuesto a escuchar y acordar, la cabeza kirchnerista de la Cámpora en Mendoza fue parte de cristalizar un Presupuesto que le sirva a la actual Administración para gobernar y que la provincia pueda contar con lasaria obra pública.

Incluso y a pesar de que en la ley impositiva no se concretó un cúmulo de puntos que aliviaban al sector privado tan golpeado por la pandemia, que el PJ habría propuesto.

En la larga jornada del martes y las primeras horas del miércoles, no solo se aprobó el presupuesto 2021 con sus polémicos artículos, sino que dejó traslucir un nuevo tiempo en la política mendocina.

Donde se están cortando ligaduras y abriendo nuevos surcos por donde muchos dirigentes ya están haciendo germinar sus trayectorias, con un poco más de sensatez y menos mezquindades y autoritarismos.

Ingredientes como para entender por qué Rodolfo Suarez obtuvo del Senado parte de ese Presupuesto que necesita para administrar la provincia en tiempos de mucha inestabilidad impuesta por el coronavirus y las graves dificultades económicas.