Antonella Agostini, la artista plástica que rompe estructuras y trasciende fronteras
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Antonella Agostini, la artista plástica que rompe estructuras y trasciende fronteras

Actualmente sus obras consisten en cómo traer la naturaleza a la ciudad, aunque ha trabajado con temáticas complejas como los sueños y la interpretación del 'yo' interno

Los trabajos de la mendocina Antonella Agostini ya se destacan, a pesar de contar con unos cortos 24 años.

Si bien su humildad no permite que la joven reconozca que desde pequeña ya era una artista, su mamá siempre cuenta -anécdota que recuerda- que desde que tenía dos o tres añitos, ella jugaba juntando papeles, maderitas y otras cosas, y dejaba de lado la convencional forma de divertirse. Quizás de aquí data la idea de utilizar todos los materiales que tiene a su alcance en cada obra, sin desperdiciar nada.

"De muy chica me enseñaron a coser, bordar, tejer, fui bastante estimulada en ese sentido. Me enseñaron varias labores manuales que hoy en día casi no se enseñan cuando sos chico, eso me abrió varias puertas", contó Antonella a El Ciudadano.

Destacó, entre otras cosas, el papel fundamental que cumplió su familia. Su mamá es maestra jardinera y le brindó técnicas grafoplásticas, le enseñó el uso de colores y materiales maleables; y su papá, maestro mayor de obras, la instruyó en el manejo de herramientas, un poco de carpintería y a trabajar con distintos materiales.

Si Agostini no viene de familia de artistas, la enseñanza familiar se completa con el rol de sus abuelas, una de ellas pintaba cuadros y la otra trabajaba en una fábrica de cerámica. Resalta también el rol de su hermana mayor que es diseñadora gráfica: "es una referente porque las dos podemos llegar a producir una obra, en base a lo que la otra le dice o propone, y nos ayudamos bastante en las búsquedas de cada una".

No sé si podría decir que son referentes, pero si motivadores, incentivadores de lo que sería la práctica artística. Cada uno aportando sus conocimientos u obras realizadas”, resolvió. 

Una artista que avanza junto al tiempo

Con el paso de los años, las inclinaciones de la artista han ido variando. "En cuanto al tema técnico, mientras uno más estudia, indaga, va encontrando nuevos lenguajes, nuevas formas, nuevos grafismos, que lo ayudan a desarrollar la obra de otra manera", explicó y subrayó que esto puede influir en muchos aspectos, pero principalmente "en que uno vea una obra propia del pasado y la veas, en cierto aspecto, obsoleta. Con varios pasos anteriores a lo que ya estás produciendo. Entonces se genera ese desfasaje tuyo con la obra".

Entre risas, la artista reconoció que al principio "solés usar todos los colores, mucho y muy saturados. Con el paso del tiempo vas definiendo cuál es tu paleta de colores. Eso se elige de acuerdo a lo que a uno le agrada en su obra".

A su vez, se reconoció como una artista que pretende renovarse todo el tiempo."Intento encontrar un lenguaje nuevo, experimentar, renovarme, ya sea en tamaños del formato, en técnicas o en adhesión de materiales".

Rompiendo fronteras

Lo novedoso, es que siendo tan chica posicionó varias de sus obras en el exterior. Al ser consultada sobre cómo logró trascender fronteras, Antonella acentuó: "Hace tres años tuve el agrado de participar, en el encuentro nacional de artistas visuales que se realizó en el Museo Emiliano Guiñazú Casa de Fader". En esta exposición, tuvo "la suerte" de coincidir con gente de México y Estados Unidos, quienes enamorados de sus obras, compraron algunas de ellas.

"Otra forma de vender una obra al extranjero, fue gracias a conocer mucha gente en intercambios a través de woofing (servicio de hospitalidad operado por una red de organizaciones nacionales que facilitan la estadía en granjas orgánicas)" y también por lograr acceder a un intercambio para estudiar en la Universidad del Bosque, de Bogotá, Colombia.

Sus referentes artísticos

Uno de sus principales referentes artísticos, es el excéntrico Salvador Dalí. "Me parece muy interesante tomar como tema el inconsciente. También lo he tomado en mi obra. Es un tema especial que se puede interpretar de maneras muy distintas y pueden salir cosas muy importantes de esas interpretaciones. También es interesante el uso de la paleta de colores. Puede verse un poco tétrica, rebuscada", explicó Antonella.

Otro es Gustav Klimt, "es sorprendente el manejo de la técnica. La sensualidad con la que realiza la figura humana, la delicadeza con la cual resuelve su obra. Y lo de la adhesión de láminas de oro a las obras, es algo que sacó de los esquemas a la pintura en ese momento. Es algo que intento hacer con mi obra todo el tiempo, sacarla de lo común todo el tiempo. Que no sea una pintura realizada de manera tradicional sino que tenga distintos materiales que la lleven a lo tridimensional o bidimensional, pero con técnicas o materiales no convencionales. Por eso manejo la técnica mixta".

También, marcó su admiración por la interpretación del cuerpo humano de Egon Schiele, quien plasma la figura humana "en posturas raras y viendo sus obras se vuelven posturas naturales".

Una obra: 'El jardín de las delicias', de El Bosco. "Mezcla el surrealismo con el sensualismo, juego de luces y sombras. Su paleta de colores es hermosa".

Y yendo a la arquitectura, Antonio Gaudí se queda con su mirada. "Apropia la arquitectura, busca sus propios lenguajes que muchas veces dicen que esto es imposible y él lo logra".

La apasionada artista destaca en todos ellos una característica en común: "Todos intentan trasgredir lo tradicional del arte, lo tradicional de la arquitectura, buscar nuevas expresiones y que el arte no sea siempre lo mismo". Es allí donde se ve reflejada.

Su 'musa'

El disparador o el cierre final de una obra, son los momentos más "críticos" para un artista. Es por esto que Antonella encuentra en la música clásica y en la buena escritura una brillante fuente de inspiración.

"Chopin, Bach, Mozart, Vivaldi, Wagner, me estimulan mucho la imaginación al momento de tener que comenzar o finalizar una obra", marcó.

Además, otro tipo de inspiración, "son los escritores y filósofos como Walt Whitman, Cortázar, Benedetti, Nietzsche, Aristóteles, Schopenhauer, entre otros".

La vida del artista

Crítica con su pasión, considera que "se puede vivir del arte, pero creo que, al menos en un comienzo, hay que recurrir a otra fuente laboral, ya sea a la enseñanza de las artes u otro trabajo. Sabiendo cómo es el ámbito artístico en Mendoza, cómo se mueve y consume, irremediablemente se tiene que recurrir a otra salida laboral".

Pese a esto, Antonella se ve en un futuro exponiendo en otras provincias de Argentina y, por qué no, en otros países. "Me gustaría que mi obra trascienda fronteras, que la gente entienda lo que quiero transmitir y se mimetice con ese sentimiento. Que mi obra se haga conocida, poder transmitir amor por el arte", finalizó la artista mendocina con gran futuro.

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Antonella Agostini, la artista plástica que rompe estructuras y trasciende fronteras

Actualmente sus obras consisten en cómo traer la naturaleza a la ciudad, aunque ha trabajado con temáticas complejas como los sueños y la interpretación del 'yo' interno

Escultura, Autorretrato, 2018. Técnica: vaciado en marmolina.

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