|05/02/19 08:16 AM

Funcionarios y empresarios procesados por el incendio en el ECA

Se pide un resarcimiento económico de $20 millones

Por Redacción

En su momento, el incendio en el ECA causó indignación, por los daños en la valiosa cúpula y la pérdida de obras de arte.

El siniestro se produjo cuando se iniciaron las obras de refacción, y siempre sobrevolaron sospechas de responsabilidades políticas y en la selección de la empresa responsable de los trabajos. Ahora, finalmente, desde la Fiscalía de Estado se está avanzando sobre las responsabilidades, y justo el último día hábil del año pasado, el 28 de diciembre se presentó la denuncia en el Primer Juzgado Civil, mientras que en la instancia penal lleva más de un año.

En esta instancia, con la acusación de mal obrar y negligencia, se persigue un resarcimiento que alcanza los 20 millones. Por el lado del gobierno, los denunciados son Diego Gareca, secretario de Cultura, y María Laura Tinte, la titular del ECA. Del lado empresario, la compañía Dela SA es la implicada, y desde la fiscalía señalaron que no contaba con los antecedentes para estos trabajos. 

En los pliegos de la contratación se estipulaba que la reparación debía ser con trabajo en frío por el peligro que corría el patrimonio. La empresa realizó los trabajos del modo tradicional, usaron fuego en las soldaduras para ahorrar. Esto se habría autorizado por los funcionarios, lo que dio motivo al fiscal Fernando Simón para entender que hubo responsabilidades de ellos. También se señala que contrataron el personal el mismo día del incendio, no tenían seguro y ni siquiera se hicieron cargo de la limpieza del lugar tras el siniestro.

Otro de los trascendidos indica que los socios de Dela SA formaban parte también de otra empresa que ya acarreaba denuncias por trabajos de limpieza en el Casino, durante la gestión de Francisco Pérez. 

Los fondos para las reparaciones totales eran de $17 millones, y otros $3,5 millones en plan de contingencias. De ahí se desprende la suma del resarcimiento, aunque se aclara que  no está contemplado el valor de las obras de arte que se perdieron.