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|06/12/19 03:04 PM

El adiós a Alfaro: los motivos de su salida

El ciclo de 'Lechuga' está terminado. No le renovarán su contrato, gane quién gane los comicios. Los motivos de su salida. Y porque no apuestan a su continuidad

Las elecciones en Boca decidirán mucho más que un nuevo presidente. También, estará en juego el entrenador y el capitán. Todo está relacionado. Hasta ahora, en el rubro de los directores técnicos, los candidatos al sillón manifestaron quiénes podrían reemplazar a Gustavo Alfaro. Martin Palermo, Miguel Ángel Russo, Luis Scolari, José Pekerman, Ricardo Gareca y Gabriel Heinze, entre otros, son los que suenan. Algunos terrenales y sin trabajo. Otros, con laburo y difícilmente dejen lo que están haciendo para comprometerse con la entidad Xeneize.

Se acabo el crédito del oficialismo para el actual entrenador. “El ciclo está terminado” dice un importante dirigente en la puerta del vestuario local, tras el empate 1 a 1 con Argentinos en La Bombonera. “El equipo no juega a nada”, agrega otro directivo que estará como vocal en la lista “La mitad más vos” que encabeza Cristian Gribaudo junto a Juan Carlos Crespi.

El segundo tiempo ante el conjunto de la Paternal fue la gota que rebalsó el vaso. El equipo no jugó bien, como en la mayoría de los partidos del 2019, y hasta sufrió el empate en los pies de Santiago Silva. Dejó pasar la oportunidad de ser el único líder de la Superliga, cuando resta un encuentro para el final de la primera parte del torneo local.

Ese encuentro ante el conjunto de Diego Dabove fue la última prueba para el entrenador. Hasta ese partido, el oficialismo mantenía una mínima esperanza de que el equipo juegue igual que lo hizo ante Unión, donde tuvo un buen juego y por momentos, se lució, pero el “tatengue” tuvo dos bajas importantes en defensa como Yeimar Gómez Andrade y Jonatan Botinelli.

Frente a Argentinos, empeoró la situación de Alfaro y de algunos jugadores. El panorama en una semana cambió. Los mismos que lo respaldaban le soltaron la mano. Él sabe que no continuará y ya escucha propuestas para dirigir en el exterior. Hay futbolistas que lo miran de reojo y otros que lo siguen bancando. Pero ¿Por qué Alfaro no seguirá siendo el entrenador de Boca? Porque el equipo nunca encontró el juego que el DT pretendía. No tiene forma, consistencia ni amor propio. No tiene entusiasmo. No tiene actitud. Y hay varios jugadores que no están bien físicamente y otros, están desganados.

Además, el hincha no está conforme con lo que propone su equipo. Está cansado de no tener un equipo que lo represente. Y encima, las elecciones a presidente imponen un cambio de entrenador como un salvavidas para el oficialismo para capturar los votos de los indecisos.

La gestión actual, con Nicolas Burdisso como Director Deportivo, es la única que lo sostenía en su cargo, pero en el último partido los dirigentes cambiaros de parecer.

Desde la oposición, tanto José Beraldi, candidato a presidente por “Volver a ganar” como Jorge Amor Ameal que encabeza el listado “Para recuperar la Identidad Xeneize”, dejaron en claro que en caso de ganar no mantendrán a “Lechuga” e irán en busca de su sucesor. Ambos no son partidarios del gusto de Alfaro.

En la última declaración, Daniel Angelici le dio el tiro de gracia que le faltaba. Sostuvo que: “El segundo tiempo del sábado pasado fue de los peores que yo he visto. No se jugó bien. Boca gana partidos por las individualidades que hay en el club, la calidad de los jugadores. Habremos jugado tres o cuatro partidos este año donde jugamos y ganamos bien”.

Alfaro debe sentir que desaprovechó la oportunidad más importante que tuvo en su carrera. Seguramente, antes de fin de año realizará una evaluación de su único año en Boca como entrenador. Y hará un mea culpa. Desde la relación que tuvo con algunos futbolistas hasta como utilizó a varios de ellos en posiciones que no están acostumbrados a jugar.

Además, el hombre de 57 años tuvo declaraciones desafortunadas que lo condenaron, como cuando dijo que irá a la Conmebol para mostrar las jugadas polémicas que supuestamente vio en los cruces ante River. Repite hasta el cansancio que a su equipo el VAR lo perjudicó. Y, por otra parte, en su análisis futbolístico interpreta que “a River lo minimizamos, lo pasamos por arriba y nadie dice eso”. Esta catarata interminable de lamentos y quejas, si dejan algo en claro es que Alfaro está dolido y que no sabe cómo justificar sus derrotas sin hacer una mea culpa de sus equivocaciones como entrenador.

Alfaro sabe que se fue de Boca tras la eliminación ante River en las semifinales de la Copa Libertadores, cuando post partido declaró: “Quiero dirigir estos seis partidos que restar e irme a mi casa a recuperar mi vida”. Ese día, dejó de ser el técnico del Xeneize. Después de ese partido, pasó a ser un entrenador virtual. Tenía la obligación de presentarse a trabajar por la vigencia de su contrato, pero no tenía entusiasmo para continuar ni fuerzas para levantar a un plantel golpeado, porque él fue el primero que se mostró muy golpeado.

Al exArsenal le quedó grande el buzo de entrenador de Boca. Nunca encontró una manera de jugar ni tampoco representó el gen de la historia boquense. El equipo de Alfaro nunca se identificó con su gente, aunque hay que remarcar que los números lo favorecen. En este 2019, logró buenos resultados en

las distintas competencias que disputó. Jugó 49 partidos oficiales donde sumó 27 victorias, 16 empates y solo seis derrotas. Además, convirtió 71 goles y solo le marcaron 27. Consiguió la Supercopa Argentina, llegó a semifinales de Copa Libertadores y es líder de la Superliga. Pero en el deber quedó los partidos importantes que debió ganar, como ante River por la Superliga y también, por la ida de las semifinales de la Libertadores 2018.

"El año en Boca siempre es complejo y difícil, por más que salgas campeón", fue lo último que dijo “Lechuga” el domingo tras el empate frente a Argentinos. Nunca tuvo muñeca para manejar sus declaraciones que le jugaron en contra. Y como él pidió, a partir del lunes se irá a su casa a recuperar su vida, porque no será más el técnico de Boca.