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Visto bueno de la ANMAT para la aplicación de la Sputnik V en mayores de 60

El grupo etario sería vacunado al igual que trabajadores de la salud, fuerzas de seguridad y docentes, con el próximo cargamento de dosis. Se aprobó el test argentino para la detección rápida de coronavirus

Por Redacción

Llegó una de las noticias más esperadas: la ANMAT habilitó la aplicación de la Sputnik V en personas mayores de 60 años, solo se espera que el comunicado sea publicado en el Boletín Oficial.

De esta forma, se espera que el próximo cargamento de dosis, que llegaría en febrero, sea destinado para adultos mayores, trabajadores de la salud, fuerzas de seguridad, como así también docentes, de cara al inicio de un nuevo ciclo lectivo.

En tanto, con las 300.000 dosis del segundo componente de la vacuna, que llegaron el sábado pasado al mediodía al país, comenzó el operativo de vacunación al personal de salud que se desempeña en guardias y unidades de terapia intensiva.

Argentina es la única nación, además de Bielorrusia y Serbia, que está vacunando contra el COVID-19 con esta dosis rusa.

 

Test argentino para la detección rápida de coronavirus: aprobado

Además, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica aprobó el primer test rápido creado por científicos argentinos.

"Teniendo en cuenta esta demanda, científicos del consorcio CINDEFI-Bamboo desarrollaron el primer test serológico rápido nacional, que mediante una gota de sangre permite saber si la persona está o estuvo en contacto con el virus SARS-CoV-2", informó en un comunicado el INTI.

Este test detecta el COVID-19 en 5 minutos.

 

Este test permitirá realizar estudios poblacionales a gran escala, mapeo y segregación de áreas. Podrá utilizarse, por ejemplo, en plazas, colectivos y escuelas, para separar rápidamente a los positivos, a quienes luego se les podrá realizar un hisopado para aislar a los que están cursando actualmente la enfermedad.

El nuevo producto tiene un costo accesible (que se calcula entre 5 y 7 dólares) y permite ir siguiendo la infección de una manera activa, en lugar de atacarlo de forma pasiva sólo centrado en pacientes con síntomas”, destaca por su parte Sebastián Cavalitto, del CINDEFI.

Anticipan que “a futuro, está previsto transferir la tecnología de producción (del IPTG) para que una empresa nacional pueda fabricarlo”.