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Dengue: el mosquito que lo transmite está en más del 60% del territorio

El contagio solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna

Por Redacción

El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Al alimentarse con sangre de una persona enferma y al picar a otras les transmite esta afección. Esa especie de insecto está presente en el 60% del territorio nacional.

El contagio solo se produce por la picadura de los mosquitos infectados, nunca de una persona a otra, ni a través de objetos o de la leche materna. Sin embargo, aunque es poco común las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebés durante el embarazo.

El riesgo del dengue está en relación directa con la presencia del vector, el virus y de los huéspedes susceptibles.

Puntualmente en nuestro país, el mosquito Aedes aegypti está presente en más del 60% del territorio. Debido a que Argentina reúne los factores necesarios para la presencia y propagación de la enfermedad adquiere relevancia estacional año tras año.

El territorio nacional ha pasado de ser un país joven en dengue, hace más de una década, a formar parte de un país con circulación viral endémica.

Teniendo en cuenta la carencia, hasta el momento, de un tratamiento antiviral de eficacia probada y una vacuna de uso universal con una protección adecuada para todos los serotipos contra el dengue, resulta indispensable concientizar a las personas sobre sus síntomas y su prevención, evitando la propagación de criaderos de mosquitos y la picadura del mismo.

Síntomas del Dengue

En relación con los síntomas, muchos son similares a los que tienen los pacientes con coronavirus, por lo que es indispensable que la persona no se automedique y concurra de manera inmediata a la consulta médica.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) instan a los países a continuar con los esfuerzos de vigilancia, diagnóstico y tratamiento adecuado de COVID-19 e incrementar los esfuerzos para facilitar el acceso de los pacientes con dengue y otras arbovirosis a los servicios de salud, lo que favorece una detección oportuna de signos de alarma de dengue sin descuidar las medidas de prevención del SARS-CoV-2.

  • Fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, dolor de cabeza, dolores musculares y de las articulaciones.
  • Náuseas y vómitos.
  • Cansancio intenso.
  • Aparición de manchas en la piel.
  • Picazón y/o sangrado de nariz y encías.


Cómo se previene

  • Eliminando todos los recipientes en desuso que puedan acumular agua (como latas, botellas, neumáticos).
  • Dando vuelta los objetos que se encuentran en el exterior y pueden acumular agua cuando llueve (baldes, palanganas, tambores).
  • Cambiando el agua de bebederos de animales, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, cada 3 días. Recordá frotar las paredes de los recipientes con una esponja a fin de desprender los huevos de mosquito que puedan estar adheridos.
  • Rellenando los floreros y porta macetas con arena húmeda.
  • Manteniendo los patios limpios y ordenados y los jardines desmalezados.
  • Limpiando canaletas y desagües de lluvia de los techos.
  • Tapando los tanques y recipientes que se usan para recolectar agua.

También es importante prevenir la picadura del mosquito:

  • Usando siempre repelentes siguiendo cuidadosamente las recomendaciones del envase.
  • Utilizando ropa clara que cubra los brazos y las piernas, especialmente durante las actividades al aire libre.
  • Colocando mosquiteros en puertas y ventanas, y cuando sea posible usar ventiladores o aire acondicionado en las habitaciones.
  • Protegiendo cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras.
  • Utilizando repelentes ambientales como tabletas y espirales.

La fumigación no es suficiente para eliminar el mosquito

La aplicación de insecticidas es una medida destinada a eliminar a los mosquitos adultos pero no a los huevos y a las larvas.

Su implementación debe ser evaluada por las autoridades sanitarias, ya que solo se recomienda en momentos de emergencia, y siempre debe ser acompañada por la eliminación de todos los recipientes que acumulan agua en las casas y espacios públicos.