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#NiUnaMenos: Jacky dice “no a la reforma de la Ley 26.485”

"La Ley 26.485 no debe tocarse, como la Ley 7722. Si esta última es la guardiana del agua, la 26.485 es la guardiana de los derechos de la mujer", sentenció la abogada mendocina.

La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, anunció la puesta en marcha de un proceso “participativo y federal para construir una reforma integral de la Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales”. 

La reacción no se hizo esperar y se desató la polémica: “Ahora nos proponen reformar una ley que todavía no se cumple y que las víctimas reclaman”, lanzó Carolina Jacky, abogada mendocina especialista en violencia de género”.

 

 

“La propuesta, a once años de la sanción de la ley, tiene por objetivo adecuar la normativa a las necesidades y demandas actuales sobre nuevos tipos y modalidades de violencias, incorporar la perspectiva de diversidad y brindar herramientas para fortalecer el rol de los distintos niveles de gobierno y de las organizaciones sociales territoriales en el abordaje de esta problemática”, justificaron oficialmente desde el Gobierno de la Nación.

Trayendo a la memoria la sentencia histórica de “cual sepulcro blanqueado”, Jacky criticó que “la señora ministra, Elizabeth Gómez Alcorta, el pasado 25 de noviembre argumentó que modificar una ley tan innovadora como lo fue la 26.485, da cuenta de que estamos avanzando. De que hay un mayor nivel de conciencia de la problemática que como sociedad estamos enfrentando y que tenemos la potencia para hacernos cargo de transformar la realidad en que vivimos… De que tenemos la obligación histórica de defender lo conquistado, de honrar la lucha que hemos llevado adelante mujeres y LGBTI+ por nuestra dignidad y nuestros derechos”. 

 

 

Jacky aseguró que “atreverse a decir que la ley 26.485 “lo fue” y proponer un año de gastar presupuesto en biri biri, es corrupción. La ministra propone trabajar en foros participativos y federales para incorporar las voces de todos los sectores y territorios. La ministra propone convocar a encuentros regionales en las sedes de distintas Universidades Nacionales y otros espacios de la comunidad para debatir y compartir miradas acerca de los lineamientos y ejes estratégicos que se propongan”.

¿Se imaginan lo que van a gastar en todo esto? ¿Y el personal que también van a incorporar? Mientras las víctimas reclaman por atención, acompañamiento y capacitación real, la señora ministra alardea de hacer capacitaciones de 22 horas, como si eso sirviera para capacitar, debería informarse del alcance de ese término”, analizó la letrada.

 

 

En el acto del anuncio oficial participaron diputadas y senadoras nacionales en ejercicio y electas. Se realizó en la conmemoración del Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. Allí tomaron la palabra las principales referentas de género de ambos órganos legislativos para destacar la construcción colectiva y participativa de la reforma, como así también el enfoque transfeminista que necesariamente dado el camino recorrido en las transformaciones culturales.

 

Sepulcros blanqueados

“Esto es lo que se les está vendiendo a las víctimas. Las víctimas no son las favorecidas. Las favorecidas son las militantes, las del biri biri. Mientras vos peregrinás por los tribunales de familia por una cuota alimentaria, o por una fiscalía para que alguien se compadezca y te pueda asistir gratuitamente como querellante, o para que se te respeten tus derechos ante la violencia institucional provocada por esos capacitados en 22 horas o en escasos 3 meses, las militantes se juntan para hablar entre ellas”, describió con frustración Jacky.

 

 

Y fue más lejos: “La señora ministra nos está mintiendo, engañando o es una ignorante de lo que pasa en la calle, y de lo que realmente padecen las víctimas. Bueno sería que el Ministerio de la Mujer, como todas las dependencias nacionales, provinciales y municipales del área rindieran cuenta del presupuesto que tienen asignado anualmente y su ejecución presupuestaria. Basta de blanquear sepulcros, basta de pan y circo, eso es corrupción”.

 

No se toca

Carolina Jacky está convencida de que “la Ley 26.485 no debe tocarse, como la Ley 7722. Si esta última es la guardiana del agua, la 26.485 es la guardiana de los derechos de la mujer. Si quieren incorporar al colectivo LGBTI+ hagan una ley para ese colectivo, pero no manchen a la Ley 26.485 y menos como justificativo para gastar plata que las víctimas solo verán con más inflación”, insistió. 

“Lamentablemente vamos a la deriva en esta materia, y el biri biri tarde o temprano se paga. Las malas gestiones se pagan, y como muestra vemos como algunas posiciones extremistas ya están pidiendo la eliminación de los Ministerios de la Mujer, y luego de esto vendrán por los derechos. De seguir así para el 2023 esta nota tendrá más actualidad”, sentenció.