|05/03/21 07:13 PM

La muerte de dos médicos sin vacunar reabrió el debate

Ambos profesionales pertenecían al sistema público de salud y estuvieron internados luego de que empeoraran sus cuadros por la enfermedad.

El ámbito de la salud continúa conmocionado a raíz de la muerte de dos médicos por Covid-19 en los últimos días en la Ciudad de Buenos Aires. Los profesionales no habían sido vacunados, lo que reavivó el debate por la falta de vacunas y su distribución, además de las conocidas listas de vacunados vip.

Se trata de María Rosa Fullone, médica titular del servicio de guardia del Hospital Fernández, y Carlos Sereday, jefe de cirugía plástica del Hospital de Quemados, ambos pertenecientes al sistema de salud público.

Según trascendió tras la información publicada por el Gobierno porteño, la Ciudad dispondría de unas 160.000 dosis para vacunar a todo el personal de Salud, tanto del ambiente público como privado, y todavía falta inmunizar al 30%. Es por eso que días atrás el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, criticó la forma de distribución que estableció el gobierno nacional y consideró que no se tiene en cuenta a las personas mayores de 60 años que residen en Capital.

María Rosa Fullone y Carlos Sereday

El fallecimiento de los médicos

En el caso de María Rosa Fullone, de 56 años, se dio a conocer que su primer síntoma fue una insuficiencia respiratoria. Luego ingresó a terapia intensiva, pero cuando comenzó a mostrar mejoras sufrió un derrame cerebral y finalmente falleció este jueves, según indicó el Ministerio de Salud porteño. Además, tanto desde la cartera de Salud como los propios colegas de Fullone, aseguraron que la profesional no quiso vacunarse en primera instancia.

Tras no recibir la dosis en la primera tanda de vacunas Sputnik V, decidió tomar el turno para el 23 de febrero, pero se contagió antes de coronavirus. También declararon que tenía algunas enfermedades preexistentes, lo que agravó su cuadro.

Desde la Estética Fullone, fundada por María Rosa, la despidieron con un sentido mensaje en las redes sociales, donde destacaron su calidad humana y profesional.

Por su parte Carlos Sereday, de 65 años, falleció el pasado sábado después de pasar dos meses internado, aunque se desconoce si ya tenía turno para recibir la vacuna.

El debate

Este viernes también se dieron a conocer los datos divulgados por Adecra-Cedim, la cámara que incluye a sanatorios y centros de diagnóstico. De acuerdo a las cifras, en la Ciudad sólo el 37% del personal médico privado se había vacunado hasta el miércoles.

Las críticas siguen llegando sobre la distribución y las demoras para inmunizar a la población, aunque sí se aclaró que el personal de salud porteño no debe anotarse en páginas web disponibles, sino que cada clínica, hospital o sanatorio tiene una lista de las personas que manifestaron su intención de vacunarse, a partir de la cual se les asigna un turno.

En Mendoza

La situación en nuestra provincia no está tan alejada. De hecho la ministra de Salud, Desarrollo Social y Deportes, Ana María Nadal, declaró días atrás que el gobierno provincial enfrenta una campaña de vacunación sin tener la cantidad de vacunas suficientes. Es por eso que se aplica de manera escalonada y por sistema de turnos, poniendo como prioridad a los profesionales de la salud y los grupos de riesgo, como mayores de 60 años o personas con enfermedades.

Sin embargo, hace unas semanas el Jefe de Epidemiología de Mendoza, Gonzalo Vera Bello, dialogó con El Interactivo de El Ciudadano y aseguró que la provincia ya vacunó al 42% de los trabajadores de salud de primera línea.