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La Aduana denunció a frigoríficos por supuestas operaciones fraudulentas

Son 19 empresas que, según el organismo, habrían cometido irregularidades en exportaciones de carnes

Por Redacción

La Dirección General de Aduanas (DGA) informó ayer que denunció a 19 frigoríficos que realizaron supuestas operaciones fraudulentas de exportación de carne.

En un comunicado, el organismo indicó que “las multas totales impuestas por el organismo de control y fiscalización que depende de la AFIP alcanzan un monto cercano a los US$ 6 millones”.

La DGA, a cargo de Silvia Traverso, presentó “una denuncia por maniobras de evasión tributaria y por menor ingreso de divisas al mercado cambiario. Las irregularidades de los exportadores de carne bovina se enmarcan en lo que se conoce como declaración inexacta”.

La pesquisa aduanera permitió detectar que los 19 frigoríficos denunciados declararon mercadería en forma incorrecta con el objetivo de reducir la carga tributaria y subfacturar ventas.

Según detalló la DGA, “los frigoríficos denunciados declararon exportaciones de hueso y carne no apta para consumo humano, mercadería que paga un 5% de Derechos de Exportación”.

Al mismo tiempo, la fiscalización realizada por la DGA detectó que “se trataba de alimento apto para consumo humano, productos que tienen una alícuota del 9%”.

Luego la DGA remarcó que “la maniobra fraudulenta implica un perjuicio fiscal para el Estado y también un menor ingreso de divisas”.

“Las multas acumuladas por las presuntas maniobras de evasión y subfacturación de las exportaciones alcanzan los US$ 5,8 millones y las exportaciones de las firmas denunciadas tuvieron como destino más de diez países diferentes, pero los embarques se despacharon fundamentalmente hacia China y Hong Kong”, puntualizó la DGA.

El organismo recordó que “la pesquisa comenzó a mediados de marzo de 2021 durante una verificación física de contenedores con carne para exportar realizada por el área de Investigaciones de la Aduana y los productos estaban declarados como mercadería no apta para el consumo”.

Durante la verificación física, los agentes aduaneros advirtieron que los productos tenían características que daban cuenta de que podría tratarse de carne para consumo humano. Con esa hipótesis, se realizó el control documental donde surgió que los permisos de embarques de las exportaciones de cinco frigoríficos contaban con la certificación del SENASA que avalaba que se trata de carne apta para el consumo humano.

Además de la presunta maniobra de evasión impositiva, al declarar exportaciones de productos que tienen un menor valor en el mercado, las maniobras también implicaron un retaceo en el ingreso de divisas al mercado cambiario.