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Regreso a las aulas: qué días deberán ir los alumnos a las escuelas

Cada establecimiento educativo deberá optar por la opción acorde a la estructura. En el caso que haya hermanos se recomienda que asistan la misma semana a clases presenciales

La pandemia del COVID-19 en Argentina obligó al Gobierno nacional a decretar el aislamiento social preventivo y obligatorio en todo el país y la suspensión de las clases presenciales por lo que en el 2020 los alumnos no concurrieron a las aulas. Como resultado de la suspensión, se estima que más de 10 millones y medio de estudiantes de los niveles Inicial, Primario y Secundario se vieron afectados por esta medida.

Uno de los mayores retos que enfrenta el sistema educativo y las sanitarias, es el trabajo en conjunto para que la reapertura de las escuelas se realice de forma segura. El retorno será escalonado y el regreso a clases en Mendoza quedó establecido y confirmado para el 1 de marzo

Los protocolos establecidos desde la Dirección General de Escuelas (DGE) indican que cada establecimiento educativo podrá optar el modelo que crea más conveniente.

En el caso que dentro de la misma escuela haya hermanos, lo que se recomienda es que asistan todos en la misma semana. De esa forma una semana estarán con clases presenciales y otra virtual.  La posibilidad que barajan desde los colegios es organizar por apellidos así facilitan la organización familiar.

Además cada escuela debe elaborar el protocolo correspondiente de apertura, asegurar el distanciamiento social y todas las normas de higiene y bioseguridad dispuestas para hacer frente a la pandemia por COVID-19. 

 

Cómo organizar la enseñanza en una modalidad híbrida

La vuelta a la presencialidad va a ser una experiencia diferente con respecto a la vivencia escolar anterior, ya que en una primera instancia los estudiantes asistirán a la escuela en grupos reducidos o por turnos, en pos de cumplir con las normas de salud e higiene.

Además, es posible que algunos estudiantes no puedan concurrir a la escuela por haberse contagiado de COVID-19 o por ser considerados casos sospechosos.

Por último, las escuelas deberán estar preparadas para cerrar y volver a la modalidad virtual, en casos de brotes o aislamiento obligatorio. Frente a estos tres escenarios, es importante preparar a las comunidades para modelos híbridos en los cuales la virtualidad y la presencialidad se combinen de diferentes maneras.

  • Presencial: con la modalidad del dividir el grupo en dos con la capacidad del 50% del aula.
  • Remoto sincrónico: encuentros en una plataforma cara a cara como Zoom, Meet, WhatsApp que permiten cierta interacción entre alumnos y docentes y entre pares.
  • Remoto asincrónico: envío a los estudiantes de recursos y actividades en distintos formatos (textos, videos, sitios web, audios o entrega de materiales impresos) o trabajo en plataformas educativas (como Google Classroom, Moodle, etcétera).

 

Esquema de alternancia para nivel inicial y primario 

El esquema de alternancia implica una división de la clase en dos grupos con una presencialidad alternada de una semana en la escuela y una semana en el hogar (con un régimen diario de 4 horas en un solo turno sin comedor).

El o la docente a cargo del grupo se mantendría en la presencialidad durante las dos semanas a excepción de un día por semana.

Las dos variantes

  • Presencia de 5 días en la escuela y 5 en la casa para los/as alumnos/as. Este esquema requiere concentrar el trabajo de los/as docentes especiales en un mismo día (por ejemplo, el viernes). En este caso los/as docentes de grado están a cargo de su grupo de alumnos de lunes a jueves y el viernes tienen el día liberado para trabajar la virtualidad y la planificación.
  • Presencia de 4 días en la escuela y 6 en la casa. En este esquema la mitad de los/as alumnos/as de la clase asiste de lunes a jueves, el viernes es un día sin asistencia de docentes y alumnos y la siguiente semana asiste de la misma manera el segundo grupo-clase. En este esquema también los/as docentes a cargo de los grupos asisten de lunes a jueves y los/as docentes especiales también dictan clases en esos días. El viernes es el día reservado para que los/as docentes trabajen en la virtualidad.

Las ventajas de este modelo son:

  • Mayor seguridad epidemiológica para garantizar espacios aula sin recarga de alumnos/as (al dividir el grupo-clase en dos o a un máximo de 15 alumnos en aulas que permitan por sus espacios e infraestructura esa cantidad). 
  • Continuidad del proceso pedagógico de la clase con sus docentes a cargo. 
  • Potencialidad del modelo híbrido: los/as docentes preparan actividades para la semana de no presencialidad y se nutren del modelo de alternancia, que favorece la continuidad de las actividades y permite dar seguimiento a los alumnos en distintas situaciones de conectividad y apoyo en el hogar.
  • Facilita la organización interna de las escuelas con la semana como esquema clásico ya familiar de horarios, grupos y espacios. 

 

En el nivel secundario hay al menos tres situaciones diferenciales frente al nivel inicial y primario

  • Mayor posibilidad de autonomía de trabajo de los/as alumnos/as.
  • Muchas investigaciones sobre la transmisión del COVID indican que los adolescentes contagian más el virus que los niños.
  • El esquema de trabajo de los docentes está dividido en horas cátedra y en varias instituciones, sería muy difícil liberar un día por semana para el trabajo de planificación y seguimiento de la virtualidad que se plantea para el nivel primario.

En este esquema también se divide el grupo en dos y la mitad asiste una semana completa con sus docentes a cargo, la siguiente semana asiste la otra mitad de los alumnos con los mismos docentes y la tercera semana no asisten ni alumnos ni docentes.

En esta tercera semana los docentes tienen el tiempo para dar continuidad a los procesos de planificación y seguimiento de las actividades virtuales.