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Preocupa la circulación de transportistas en Uspallata

Aseguran que la flexibilización de la cuarentena rige solo para habitantes del distrito y alertan, a su vez, la presencia de personas que vienen de países como Chile y Brasil en comercios y restaurantes. Piden más controles para mantener la seguridad sanitaria

Por Redacción

A principios de mayo, el intendente de Las Heras, Daniel Orozco, le solicitó al gobernador Rodolfo Suarez la flexibilización de la cuarentena para Uspallata y Alta Montaña, teniendo en cuenta principalmente la cantidad de habitantes (unas 16.000 personas) y la ausencia de contagios de COVID-19 en la zona. 

De a poco se retomó la actividad, con la apertura del comercio en general, por ejemplo, aunque sus habitantes advierten que la crisis persiste, ya que su economía se mueve principalmente al ritmo del turismo. "Los números diarios y mensuales son mucho menores, porque solo puede consumir la gente del pueblo", indicó en CNN Radio Mendoza Germán Lisandrini, titular de la cámara de comercio y turismo de Uspallata.

Por estar cerca de la frontera con Chile, la ciudad andina recibe a diario gran cantidad de transportistas, y esta situación preocupa a los habitantes del distrito. "El gran riesgo es que tenemos la aduana de camiones en el pueblo e ingresan camiones tanto de Brasil como de Chile. Y cuando empezó la flexibilización, se había hablado que estos camiones iban a ir encapsulados hasta entrar al complejo aduanero, es decir, que no podían parar ni descender a comprar", manifestó Lisandrini.

Pero estas restricciones no se han estado cumpliendo. "Se estuvieron viendo siempre camiones detenidos en los comercios que están sobre ruta, en algunos restaurantes, y ahí es donde nos asusta la posibilidad de entrada del virus a la comunidad, lo que llevaría a que toda esta cuarentena que hemos venido haciendo, termine perdiéndose y que al sector turístico se le complique la posibilidad de apertura", agregó.

Advirtió que en la zona hay más de 50 prestadores turísticos -entre restaurantes, cabañas y hoteles- de los cuales dependen, aproximadamente, entre 700 y 800 personas, que son empleados directos.

Los transportistas ingresan a la provincia y permanecen aquí menos de 24 horas, y es por este motivo que no realizan la cuarentena obligatoria, establecida por el Gobierno. "Entendemos la situación de la persona que está manejando el camión, que necesita provisión de alimentos, pero también hay que entender que el hecho de que bajen y entren a comercios, donde entran habitantes de la zona, genera una posibilidad de contagio en el pueblo".

Por último, a modo de solución, Lisandrini resaltó: "Creemos que las empresas de transporte deberían garantizarle la provisión de lo que necesitan en el predio de AFIP".