|01/03/21 09:19 AM

Política de Estado: la Justicia Digital 2021 de Mendoza

La Suprema Corte de Justicia inició a fines de enero un trabajo con Amazon para digitalizar los servicios de justicia.

La digitalización de nuestras vidas es un hecho insoportable para algunos. Lo cual no abona la teoría sobre la presencialidad que dejará de ser útil. Todo lo contrario. El trabajo podría quedar en casa mientras, con el suficiente ingenio y resultados, las reuniones sociales se disfruten en momentos cada vez más largos.

La resistencia natural al cambio ha obligado al planteo de no dejar en manos de unos algoritmos un trabajo tan esencial como el de las causas que sigue la Justicia en Mendoza. En todos sus fueros. Pero la corta experiencia en el país ha dado lugar a que brille la provincia por el ímpetu y la seriedad con que se han encarado los cambios acelerados por la pandemia.

Para quienes temen el salto vertiginoso hay tranquilidad aún porque nadie ha hablado de robots haciendo tareas administrativas, o adaptando unidades electrónicas para nuevas conexiones de Internet porque ahora todos deberán saber manejar una computadora. Y muy eficientemente. Ese podría ser un próximo camino hacia la especialización de ciertos y nuevos trabajos.

 

 

Lo cierto es que Amazon ya trabaja con la Suprema Corte de Justicia de Mendoza y el viernes el mismo presidente, Dalmiro Garay, confirmó la nueva política de Estado de Mendoza: una Justicia totalmente digital.

Fue durante el inicio del nuevo año judicial 2021 en Mendoza: Dalmiro Garay como Presidente de la Suprema Corte hizo una presentación sobre lo actuado y sobre el futuro de la Justicia en Mendoza.

Seguramente hay mucha gente que no estará de acuerdo con el discurso de Garay. Para quien no lo escuchó ni leyó, va la siguiente opinión.

“Seguramente no conformará a aquellos que durante el 2020 esperaron resolver una situación judicial y no lo lograron. 

 

 

Estas son las y los que recurrieron a la justicia por justicia. Siempre habrá conformes y disconformes, pero hay que reconocer que la Provincia de Mendoza, en materia judicial atravesó un 2020 con más justicia que otras provincias y ni hablar de la Justicia Federal”, dijo la abogada mendocina Carolina Jacky, presente en el acto donde Rodolfo Suarez pidió sin demoras el debate por la reforma constitucional.

“No cabe en este caso el dicho mal de muchos consuelo de tontos, porque más allá de las dificultades y con ellas, se pudo trabajar todo el año, y más aún al haberse suspendido la feria de Julio. También están aquellos que, contrarios a la digitalización y a la virtualidad, opuestos a estos cambios y sin adaptarse a los mismos, trataron de que la Justicia volviera al papel”, agregó.

Para la letrada, “estos últimos son los que retrasaron las causas y no dieron respuesta a sus clientes, o en el caso de los magistrados que se paralizaron sin saber cómo actuar ante la virtualidad. En el 2020 la Corte como el Ministerio Público dieron herramientas para el acceso a la justicia.  La Corte fue dictando Acordadas y el Ministerio Público Resoluciones, como otros actos administrativos que permitían hacer valer los derechos”destacó.

“En medio de una pandemia se hizo bastante, aunque no todos los actores estaban preparados para tal desafío. Una cuestión es el poder acceder a la justicia, otra es si el resultado nos satisface o no. En materia de violencia de género todavía falta mucha capacitación en serio, y especialmente en el Fuero de Familia”, marcó.

 

 

Y añadió: “En el Fuero Civil el avance ha sido muy importante y ya comienzan a dictarse fallos con perspectiva de género que van sentando jurisprudencia en la materia. En el Fuero Penal hay que distinguir aquellas Fiscalías dedicadas a causas propias de la violencia de género, a otras en que esa materia solo llega en ocasiones. Las primeras se destacan, las segundas cometen graves errores”.

Jacky recordó que, “el Fuero Penal también está conformado por Jueces, y es ahí donde todavía se observa una matriz machista y patriarcal, solo basta con tener como antecedente el escandaloso fallo de la Cámara del Crimen en el caso del femicidio de Julieta González, que luego fue subsanado por una sentencia de la Corte. Todavía falta mucho en capacitación, una palabra vacía de contenido”.

“Posiblemente para esto deberían abrirse talleres en que puedan participar tanto magistrados como profesionales, aprovechando las videoconferencias, de donde se podrían compartir experiencias y ampliar conocimientos”, sugirió.

Reconoció que “también hay que destacar la tarea realizada por la Dirección de la Mujer de la Corte, que rápidamente se adecuo a trabajar online y prestar atención virtual”.

 

La extinción del expediente de papel en Mendoza

Lo que dejó en claro el Presidente de la Corte, es que a partir del primero de agosto de este año deja de existir el expediente de papel.

Con el entierro del expediente de papel también quedarán enterrados todos aquellos que se oponían a este cambio.

Aunque no se crea, hay muchos profesionales que se resisten a cambiar.

“No tiene que ver la edad, los hay de todas las edades. Desde los que hacen escritos a mano, que usan la Lexicon 80 o la Remington, los que requieren de una secretaria para que les escriba en la computadora o de un técnico para que le transforme los escritos de Word a PDF y los ingrese a la Meed (Mesa electrónica), estos últimos por lo menos adecuaron su oficina a los cambios”, repasó en su memoria Jacky.

También hay quienes solo usaron Internet para jugar y no para estudiar.

“Estos cambios hubieran llevado años para poder llevarse adelante, gracias al COVID19 todo se precipitó, pero de ninguna manera, pasada esta pandemia, se dará marcha atrás. El Presidente de la Corte también abrió la puerta para recibir el aporte de todos los auxiliares de la justicia”, resaltó la abogada especialista en violencia de género.

 

 

Desde el primer momento de decretarse la cuarentena del año pasado, tanto el Ministerio Público Fiscal como la Suprema Corte de Justicia se abrieron a recibir inquietudes y propuestas a favor de la modernización del Poder Judicial.

En el 2020 se articularon todas las medidas necesarias para el acceso a la justicia, y tanto la Corte como la Procuración impulsaron este cambio.

Muchos magistrados, jueces o fiscales, se adecuaron a estos cambios, pero hubo también aquellos que se resistieron y que hasta hoy se resisten.

“Todavía hay magistrados que se hacen imprimir los escritos digitales y arman sus propios expedientes de papel. Hasta hace poco se negaban a digitalizar las causas e insistían en que los expedientes fueran compulsados en el Tribunal. Hoy todavía hay quienes piden que los profesionales concurran al tribunal para estudiar las causas a fin de producir los alegatos, donde también se encuentran en algunos casos, agregados, expedientes administrativos, todos en papel”, se quejó Jacky.

También marcó el camino de algunos que toman decisiones a la antigua: “La resistencia de algunos jueces a la digitalización llevó a que se abriera una causa en la Sala Administrativa de la Corte, donde se reclamaba la digitalización, especialmente en las causas de violencia de género”.

“Con muy buen criterio, el año pasado la Suprema Corte abrió la posibilidad de denunciar estas situaciones e identificar las causas que se pretendía fueran digitalizadas. Con la inauguración del nuevo año judicial el camino ha sido establecido, el Poder Judicial va hacia una digitalización y virtualidad acorde con los tiempos. No solo se ahorrarán toneladas de papel, también hilo de coser, tinta y así podríamos seguir. Ahora es necesario capacitar a magistrados como a todo el personal del Poder Judicial.

Hay que destacar el trabajo del área de informática de la Corte como el de la Procuración, felicitaciones”, cerró.