|14/01/21 07:23 AM

Piden que se reactive el servicio de Maternidad del Hospital Carrillo

Desde la comunidad y la dirigencia gremial sostienen que debe restaurarse el sistema de parto acuático y recuperar al personal especializado que se capacitó en ese nosocomio

Desde que se construyó el Hospital Ramón Carrillo en el departamento de Las Heras tuvo importantes características que lo distinguieron, una de ellas, quizá la más sobresaliente, el servicio de Maternidad.

En el servicio aludido comenzó a implementarse el parto acuático, que tuvo rápida aceptación y convocatoria de mujeres que se inclinaron por la modalidad. Al decir de las mamás parturientas, tener un hijo en el agua, en condiciones únicas y con el trato de personal especializado, es una experiencia de excepción. Resaltando lo fundamental, es un verdadero parto absolutamente humanizado.

El servicio de la Maternidad del Carrillo también fue alcanzado con el cúmulo de medidas que se fueron tomando en los difíciles tiempos de la cuarentena por la pandemia del COVID 19. Fue cerrada la modalidad del parto acuático y el personal especializado se redistribuyó en ese nosocomio y en otros efectores de la salud pública mendocina.

Hoy, desde diferentes sectores de la salud se está reclamando a las autoridades de la cartera de Salud provincial el regreso o reinstalación del servicio en el hospital de Las Heras. Un pedido que acompañan, notas y vídeos de muchas mujeres que tuvieron sus hijos en la maternidad del Carrillo por parto acuático.

El Ciudadano tuvo acceso al abultado material que acompaña la solicitud de los profesionales de la salud y rescató algunos de los testimonios: “Contarles la importancia que nuestro hijo haya nacido con parto acuático en el hospital público Ramón Carrillo, experiencia única y maravillosa. Estamos convencidos de que es importante que se mantenga abierto y funcionando este servicio”. (Andrea, de Las Heras).

“No queremos que se cierre esta maternidad. Este modo de parto respetado y humanizado cambió mi vida. El trato del personal y la forma humana y amorosa en que vino mi hijo al mundo, es algo que no olvidaré jamás”. (Gisela, de Luján de Cuyo).

“No quiero que se cierren definitivamente las puertas de este importante servicio del Carrillo. Cada vez que miro a nuestra pequeña, no me canso de decirle a mi pareja cómo recuerdo la forma humanizada y respetada que ella nació”. (Sofía, de Las Heras).

“Tuve un parto que no imaginé. Fue maravilloso sentir que mi hijo se deslizaba en el agua, mientras el personal me atendía de manera especial. Experiencia que le transmito a toda amiga o conocida que espera un hijo”. (Eliana, de Capital)

“Nos hemos comunicado con muchas mujeres que tuvimos a nuestros hijos en la maternidad del Carrillo, para pedir que por favor no cierren la parte de maternidad. Allí, el parto acuático fue para nosotras un acontecimiento lleno de amor y de respeto humano, algo soñado y maravilloso. Una digna experiencia que merecen vivir las mujeres mendocinas. Por eso solicitamos al gobierno, para que no cierre el servicio y por todo el valioso personal del sector”. (Victoria, de Guaymallén)

 

Movimiento para que vuelva a funcionar en plenitud la maternidad del Carrillo

A la cabeza del intenso reclamo está la dirigente Raquel Blas, de SITEA, quien en un dialogo con nuestro diario dijo: “Las trabajadoras y los trabajadores del sector de Maternidad del Hospital Carrillo estamos en una lucha muy importante, que tiene que ver con poder rehabilitar al 100% el funcionamiento de esta maternidad”.

“Tenemos que recordar que esta fue la primera maternidad que contó con un parto acuático en la provincia de Mendoza. Que, además, preparó un plantel de profesionales de salud de destacada excelencia en el servicio, todos licenciados y especializados en obstetricia”, agregó.

“Ante los primeros nacimientos en el agua, inmediatamente cientos de mujeres de toda la provincia eligieron al Carrillo para tener sus hijos. Incluso, por aquellas que contaban con obra social, por lo que obligó a ordenar el servicio para mantener la calidad y la eficiencia de él, que de por sí ya estaba garantizada”, resaltó Blas.

Cuando se le consultó el estado actual del servicio, expresó que “lamentablemente hoy se encuentra funcionando a medias, porque fue prácticamente desmantelada durante la cuarentena de la pandemia. Sus trabajadoras y trabajadores fueron reubicados en otros lugares”.

Ampliando aspectos de lo que está ocurriendo, detalló: “Han comenzado a regresar al servicio, pero es toda una lucha poder lograr que estas licenciadas en Obstetricia vuelvan nuevamente en su lugar de trabajo. Por eso, la maternidad ha comenzado a funcionar pero no al ciento por ciento como lo fue antes de la pandemia”.

“Creemos que el parto respetado y humanizado es un derecho que tenemos las mujeres al momento de dar a luz. Por lo que, la calidad profesional en esta maternidad hace que todos estos elementos estén absolutamente garantizados como lo han demostrado cientos de testimonios. Un gran tema que nos convoca en una campaña que tendrá todo tipo de exteriorización social y gremial para que el Hospital Ramón Carrillo vuelva a contar con un servicio para el parto respetado y humanizado en su máxima plenitud”, consideró finalmente Sala de partos acuáticos. Blas.