Mendoza, Argentina
Mendoza, Argentina

|15/10/20 07:35 AM

Nuevos desafíos de la educación pensados para la pospandemia

La inédita situación provocada por el aislamiento social obliga a cambiar los parámetros en los que se venían desempeñando los criterios para evaluar el aprendizaje

Con un escenario en el que jamás estuvo la educación argentina, donde no se sabe todavía si el ciclo lectivo termina a finales del convulsionado 2020, o pasa para el próximo año sin escalas, hay quienes decididamente se preparan para necesarios cambios en el sistema educativo, una faceta clave para encarar una nueva forma de enseñar y evaluar, que impuso sin anestesia, mucho menos oportunidades de ensayo, la pandemia del COVID–19.

De ahí la importancia que docentes, expertos y especialistas de todas las universidades del país comiencen a debatir el cómo enseñar y evaluar, para no fallar en el aprendizaje de alumnos de todos los niveles de la educación de los argentinos. Todos son conscientes de que el coronavirus también cambió para siempre los parámetros que se manejaron en la educación argentina, y que debe ser preparado todo el sistema para una nueva estructura donde la conectividad jugará un papel clave.

El desafío es más amplio y complejo, cuando la experiencia en la pandemia mostró que hay importantes sectores poblacionales sin acceso a Internet y todo tipo de aparato para conectarse. Sectores que, además, no fueron alcanzados por los modos de enseñanza implementados de emergencia y que están paralizados sin asistencia de la educación desde hace siete meses. 

El ciclo, cuyo puntapié inicial dará la Facultad de Educación de la UNCuyo, reflexiona en su convocatoria a todo el país: “La evaluación patas arriba: aprendizaje en pandemia y pospandemia es un ciclo compuesto por una serie de disertaciones en las que especialistas de diferentes universidades argentinas analizarán esta problemática educativa”.

La invitación universitaria también plasmó: “La incertidumbre de la pandemia trae interrogantes en los docentes y un sinfín de preguntas en los estudiantes, posibilitando el debate, las miradas y las posiciones frente al tema. En este tiempo de emergencia sanitaria y excepcionalidad pedagógica se profundizan y ponen en evidencia prácticas de valoración diversas y controversiales, así como hallazgos y buenas prácticas necesarias de destacar”.

 

Una mirada sobre la evaluación, cuando hay mediación tecnológica

El Ciudadano entrevistó en forma exclusiva a reconocida experta y educadora de la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien será la primera expositora de un cónclave con educadores de toda la Argentina, que vía zoom han sido convocados para el gran debate que sentará bases para el nuevo sistema educativo que se instala en el país.

Se trata de la doctora Carina Lion, quien en primera instancia respondió si la pandemia colocó al país en una nueva forma de educar y evaluar: “Sobre los cambios que durante la pandemia se habrían producido en la enseñanza y la evaluación, debería decirle que la pandemia trajo una revisión profunda de las estrategias de enseñanza y de las estrategias de evaluación”.

Carina Lion.

 

–¿Por qué?

–Porque fue muy complejo enseñar en la virtualidad y con aquellos que no tenían conexión, enseñar por otros medios, por lo que considero que dependerá de cada uno de los casos, cada institución y de cada docente si estos cambios en la evaluación van a tener impactos en el futuro.

 

–Entonces, ¿qué rescata usted de esto?

–Para mí fue relevante cómo se corrió el eje de la acreditación. Recordemos que había un reduccionismo de evaluar con acreditar, con calificar y lo que la pandemia permitió es una evaluación formativa, cualitativa y una evaluación de indicadores de aprendizaje que fue sumamente rica para la enseñanza y también para los aprendizajes.

 

–¿Esto implica el nuevo sistema? 

–El nuevo sistema aún está en debate, pero es un sistema híbrido, bimodal o multimodal que implicará, sobre todo, analizar las trayectorias estudiantiles, es decir, dónde está cada estudiante, por eso señalaba la relevancia de indicadores de aprendizaje para poder trazar trayectorias.
un nuevo sistema que implique inclusión, equidad y justicia

 

–¿Qué pasa con la brecha que ha dejado al descubierto la pandemia?

–Siempre trabajamos con aulas heterogéneas, donde no todos y todas los estudiantes y las estudiantes están en el mismo lugar. Creo entonces que esto va a implicar un trazado de trayectorias que den cuenta de la diversidad. Esto es en el aprendizaje, en la diversidad cognitiva y también de la diversidad en relación con la contención, la accesibilidad y con los dispositivos, es decir, un abordaje de trayectorias diversas que implique la inclusión, equidad y justicia respecto de los aprendizajes y del sistema educativo.

 

–¿Es conveniente que subsistan dos formas de evaluar?  

–Sí, me parece que justamente van a interactuar distintas modalidades de evaluación. Pero acá, además de la modalidad, señalo que es muy importante tener en cuenta estos indicadores de dónde está cada estudiante y qué aprendió cada estudiante.

 

–Es todo un tema…

–Nosotros estamos muy acostumbrados y acostumbradas a trabajar con diversidad de trayectorias. Por lo que me parece que lo más relevante va a ser analizar estos indicadores y las trayectorias. Ver cómo seguir incluyendo tecnología que hace tiempo está y llega para quedarse, por lo que de alguna manera se instalan estrategias de enseñanza consistentes con la evaluación.

 

–¿De qué sirve todo esto?

–Fíjese que nos permitió también volver a mirar curricularmente qué es lo que enseñamos, haciendo foco en lo relevante, en la indispensable, en la contención y en lo emocional, donde se mostró una complejidad enorme en este proceso de evaluación que implicó lo curricular lo cognitivo, lo social, lo emocional y esto también llega para quedarse. 

TAGS