Mendoza, Argentina
Mendoza, Argentina

|21/05/20 07:25 AM

Mendoza tuvo que adaptarse a dos crisis consecutivas del petróleo

La brusca caída de los precios por la guerra económica entre Rusia y Arabia Saudita y por la pandemia puede incidir en el costo de los combustibles y en las regalías

El Gobierno nacional colocó un precio referencial en el barril de petróleo, que motivó la inmediata preocupación de la comunidad en general. No era para menos y hasta se diría lógica que todo el mundo colocara al asunto como otro tema para atender en una crisis económica desatada por la cuarentena de la pandemia del COVID-19.

Observadores económicos del comportamiento de los hidrocarburos en los últimos meses saben todo el retroceso que el imperio del petróleo dio desde principios de año por dos núcleos álgidos y fuertes: la guerra comercial entre rusos y árabes (estos últimos atizados por Estados Unidos). Se agrega frontalmente la cuarentena por el coronavirus. El desplome de consumo fue tan fuerte y rápido, que no dio tiempo a colocar un valor sustentable. Había llegado el tiempo que todo un sector rico y poderoso del mundo se derrumbara, también por la pandemia.

Argentina antes de la cuarentena había comenzado a tomar medidas por pedido expreso de las provincias productores de petróleo. Mendoza que es parte de los diez estados que integran la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi), produjo resoluciones para que sus regalías no se vean  comprometidas. También para que sus yacimientos y las fuentes de trabajo de éstos, lleguen hasta el final de la cuarentena y puedan reactivarse inmediatamente.

Los precios de combustibles con un nuevo valor del barril de crudo

El Ciudadano tomó el tema, entrevistando al Subsecretario de Energía y Minería de la Provincia, Emilio Guiñazú, a quien en primera instancia se le preguntó que si el precio dispuesto al barril de crudo incide en el precio de los combustibles y en las regalías que recibe la provincia: “La definición del precio del barril criollo en US$ 45 de ninguna manera debe afectar el precio actual de los combustibles. Esto se debe a que el precio de los combustibles fue definido cuando el valor del barril del crudo estaba en U$S 60 a principios de este año. Recordemos que las primeras reducciones en ese precio fueron usufructuadas por las refinadoras que vieron entre enero y febrero pasados, incrementar sus márgenes debido a que lograban comprar el barril de petróleo más barato en alrededor de US$ 50, cuando el precio de los combustibles estaba acondicionado al otro valor”.

Al observarle que se agregó la pandemia del COVID-19, detalló: “Este movimiento fue previo a la crisis de la guerra comercial desatada entre Rusia y Arabia Saudita. A esto se le debe agregar la crisis económica potenciada por la pandemia del COVID-19. Estos dos eventos provocados fuertes golpes en el precio del crudo, el estado nacional salió rápidamente a recuperar parte de esa renta, aumentando el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) en un 50%. De todas maneras, el precio del crudo continuó bajando, a punto tal que en abril se presenciaron operaciones entre los US$ 11 o US$ 12. Esto último desequilibró totalmente al sector. Por lo que definir al barril de crudo en US$ 45 le da sustentabilidad al sector petrolero permitiendo que la extracción, como refinación del crudo tengan un equilibrio que le permite atravesar esta crisis que estamos sufriendo de la forma más ordenada posible. Se debe entender que de esta crisis nadie sale como entró, algunos más golpeados o lastimados, pero lo importante que todos lleguen para encarar la nueva normalidad”.

Lo difícil que se torna saber el terreno provincial que viene

Cuando nuestro diario le preguntó del difícil momento que también vive la provincia, como estado productor, dijo: “El escenario que enfrenta Mendoza es totalmente atípico. Una crisis que el mundo nunca vio, peor que el difícil momento de los años 70 que desembocó en la creación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)”. 

“Nosotros, antes que arrancara la cuarentena, nos reunimos con todas las provincias petroleras y le solicitamos al gobierno nacional que aísle Argentina de la crisis internacional provocada por la guerra comercial de rusos y árabes. Cuando llega la cuarentena, el problema fue doble precio y demanda, inmediatamente Mendoza dictó una resolución administrativa para intentar que la poca demanda de petróleo que hay, se distribuya entre la mayor cantidad de yacimientos posibles. Esto implica hacer un esfuerzo para que después que termine la crisis, la provincia tenga posibilidad de recuperar la producción de petróleo. Algo que otorgue mayor cantidad de empresas vivas, con sus capacidades operativas los más intactas posibles y sus respectivas fuentes de trabajo”, agregó. 

Decisión para proteger la actividad y el trabajo

Reafirmando lo dicho desde la Subsecretaría de Energía y Minería para proteger la actividad petrolera en Mendoza el Ministerio de Economía y Energía busca un acuerdo con YPF para que todas las operadoras de Mendoza puedan enviar crudo a la refinería de Luján de Cuyo.

La petrolera estatal solo está usando productos propios. La extracción y procesamiento del petróleo es uno de los pilares de la economía local y el objetivo es mantenerla a flote.

En una nota administrativa, la Subsecretaría de Hidrocarburos solicitó a YPF mantener activas todas las operadoras, ya que las empresas en todo el territorio provincial corren el riesgo de quedar en producción cero y de cerrar los yacimientos, lo que a largo plazo provocaría una crisis aún mayor en la economía y la cadena de pagos de la provincia.

El objetivo es “buscar un acuerdo con las demás operadoras de la provincia de Mendoza, que tenga por objeto prorratear entre todos los productores del mercado de petróleo crudo de la refinería de Luján de Cuyo, Mendoza, de modo proporcional a las compras de petróleo crudo realizadas en diciembre de 2019”.

Las operadoras deben mantener el “volumen mínimo de producción requerido para continuar operando mientras dure la situación excepcional generada por la pandemia de COVID-19, con el fin último de buscar una solución para sortear la crisis de la industria petrolera en la Provincia de Mendoza”, asegura.

La actividad petrolera es uno de los principales motores de la economía provincial por eso se destacó la necesidad de asegurarle condiciones de desarrollo y competitividad sostienen desde el sector oficial.