|20/05/20 08:02 AM

El grave peligro de caer en default

El Gobierno de Mendoza no canceló el vencimiento de un bono por 20 millones de dólares y encara una negociación para reestructurar su deuda, no solo para este vencimiento, sino para todos los que comenzarán a caer

El martes se supo que finalmente la provincia decidió no cancelar un vencimiento de deuda y encarar un proceso negociador, que involucra las obligaciones inmediatas y las de largo aliento.

Esto, que en algún punto puede ser leído como la inminencia de un default, y de hecho muchos lo informaron de ese modo, va en sintonía con lo que está sucediendo en las otras provincias que están renegociando vencimientos, con el caso testigo de la provincia de Buenos Aires, la más endeudada, y por supuesto lo que pasa con la Nación, y su proceso de acuerdo con los tenedores de bonos.

La situación la adjudican a la sumatoria de cuestiones diferentes que construyeron una tormenta perfecta. El desplome de la actividad económica por la pandemia se suma a una crisis económica de larga data, una recesión a punto de cumplir tres años, y la situación fiscal de las provincias acusa el impacto.

Mendoza especialmente se vio frenada en dos grandes fuentes, como son las regalías petroleras – con la actividad virtualmente paralizada– y el parate completo del turismo, que se suman a una recaudación tributaria que bajó notablemente.

La decisión oficial

En este contexto el gobierno salió a proponerle a los bonistas un reperfilamiento que abarca tanto los vencimientos del bono en dólares PMY24, como el del PMJ21, en pesos, que adeuda Mendoza. El vencimiento de ayer deja a la provincia con un plazo de 30 días –en rigor vence el 20 de junio– para pagar y no entrar en default, o bien para que su propuesta sea aceptada por los tenedores y establecer nuevos plazos y condiciones.

Quien analizó la situación en su columna de CNN Radio Mendoza fue el economista José Vargas, titular de la consultora Evaluecon, señalando: “Significa lo mismo que le ocurre a la Nación, la imposibilidad de hacer frente a sus compromisos en tiempo y forma”, resaltando que “por ahí, para la provincia de Mendoza es muchísimo más complicado, es por eso que ha estado en las últimas horas contactándose con equipos legales, equipos de asesores financieros y demás, porque de alguna manera lo que tiene que hacer la provincia es ofrecer una propuesta de reperfilamiento para las deudas tanto en pesos como en dólares”.

Lo que sostuvo el economista fue confirmado por la provincia, que informó que ya contrató a los asesores financieros encargados de llevar adelante la negociación que busca readecuar los pasivos financieros en consonancia con lo que son hoy los reales ingresos y posibilidades de la provincia.

“Estamos en horas claves –continuó Vargas–, empieza a correr el tiempo para evitar caer en default y está buscando una propuesta atractiva que le deje patear para adelante los vencimientos”, mientras que aseguró: “Tiene en lo que resta del año una situación bastante compleja porque tiene que hacer frente a vencimientos periódicos. Tiene el año que viene vencimientos sumamente importantes y hasta 2024, esos famosos 500 millones que se tomaron al comienzo de la gestión anterior, y la verdad que la situación no luce como para que pueda hacer frente”.

A la hora de pensar en los efectos, señaló que “afectaría a todo el sistema público. Hoy la prioridad la tienen salarios y servicios, y después lo que tiene que ver con obra pública depende de envíos completos que envía el gobierno nacional. Pero hoy las cuentas públicas no tienen manera de financiarse con recursos propios, porque la recaudación se desplomó, se espera que los números que vienen sean peores, y el nivel de gastos se mantiene, está claro que el principal problema es ese”.

Además, Mendoza encara una renegociación por los casi $12.000 millones de deuda que tiene con el Banco Nación, del cual los vencimientos para este año son de 670 millones, que está en una situación bastante avanzada. Hay otro préstamo del tesoro nacional por una cifra equivalente también por resolver.

Una situación repetida

Este esquema pone a nuestra provincia en un lote que busca este tipo de soluciones, en un contexto que las deudas públicas provinciales han adquirido un gran volumen.

Según informó la agencia Bloomberg, a través de un comunicado, varias provincias están negociando sus bonos externos. Entre ellas tienen una deuda acumulada de US$ 15.000 millones y están atadas a los desembolsos del Gobierno nacional, que renegocia sus propios compromisos y termina atando a sus resultados la suerte de los estados provinciales.

Entre este pelotón, provincia de Buenos Aires es quien más comprometida está, ante el segundo cierre de canje que opera la semana próxima, más precisamente el martes, y el rechazo de las ofertas hechas por el gobierno de Axel Kicillof. Córdoba y Chubut están en un proceso similar, mientras que Mendoza es la quinta provincia más endeudada del país.

Vale destacar que desde la Nación todo esto es monitoreado por la Unidad Ejecutora Especial Temporaria ‘Unidad de Apoyo de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Provincial’, que depende del Ministerio de Economía de la Nación. La entidad busca encuadrar a las provincias dentro de la estrategia del gobierno central.