|07/05/21 07:28 AM

Mendoza logra reducir la mortalidad infantil

La ministra de Salud explicó que con el abordaje temprano a la madre embarazada, la adecuada recepción del recién nacido en el sistema de salud y el seguimiento posterior han sido los mecanismos adecuados

Por un rato, todo el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la provincia se dio un respiro fuera de la segunda ola de la pandemia del COVID. Fue para mostrar con indisimulada satisfacción los índices que indican que en Mendoza disminuyeron los índices de mortalidad materno infantil y de embarazo adolescente no intencional.

El informe lo encabezó en su presentación por la ministra Ana María Nadal, quien estuvo acompañada por las directoras de Salud Sexual y Reproductiva, Miriam Ferreyra y de Maternidad e Infancia, Mónica Rinaldi. Los datos fueron comparativos entre 2019 y 2020, por lo que en la optimista proyección de lo que podría arrojar el 2021, dicen, fuentes oficiales, se profundizaría la tendencia.

El indicador que más destaca el Gobierno es el de la mortalidad infantil, donde se mostró el 7,5 cada mil nacidos vivos alcanzados en el 2020, considerable disminución si se muestra el 2019 con 8,1 por mil nacidos vivos. Traducidos en números, el informe oficial dice que el año pasado los nacimientos fueron 23.464, alrededor de 3.962 menos que en el 2019. Resaltan desde el Gobierno: “Si se observa año a año se produjeron 47 defunciones menos que en el 2019. El 75% de las muertes infantiles ocurrieron en los primeros 27 días de vida. Las causas fueron perinatales (51%), 38% malformaciones, 3% externas y 1% infecciosas”.

El informe gubernamental también mostró, que lo otro que se logró disminuir fue el embarazo adolescente. Mientras en el año 2019 se notó que fue del 9,1%, en el 2020 bajó al 8,3%. En el caso de la mortalidad materna, el informe dejó entrever un 3,4 por mil.

 

Reducir los índices fue un trabajo multidisciplinario en el medio de la pandemia del coronavirus

La ministra Ana María Nadal, al destacar el informe, dijo: “Son datos que demuestran que los equipos de Salud y Desarrollo Social realizaron un trabajo muy intenso en todo el territorio provincial, a pesar de que el 2020 fue un año muy duro impuesto por la pandemia. En la importante tarea realizada, se logró bajar los indicadores vitales que tienen que ver con la vida de las personas. En ese sentido, y tomando de ejemplo, decimos que adolescentes cuidadas no quedan embarazadas en edad temprana y pueden seguir con una vida normal y sus estudios”.

En lo que se refiere a la tasa de mortalidad infantil, la funcionaria afirmó: “Sabemos que disminuir la tasa de mortalidad infantil tiene una dimensión social muy importante, porque son madres abordadas, con mayor nivel económico y asistencia social, por lo que, no podemos dejar de perder de vista esta dimensión social tan vital con indicadores que se trabajaron desde este Ministerio para disminuirlos”.

Al respecto de los datos y la baja de porcentajes en todo el territorio provincial, destacó: “Esto es porque, tras una política sanitaria muy fuerte en el medio de la pandemia, se priorizó la salud. Se hizo planificando y trabajando de qué manera se disminuye esta tasa, de igual modo la de mortalidad materno infantil, con un cuidado integral de la salud”.

Para la ministra: “Esto se logra poniendo foco en la detección precoz del embarazo. Allí, los estudios que detectan chicos que tienen posibilidades de nacer con complicaciones o bajo peso, se producen sus nacimientos en maternidades complejas en donde los están esperando con recursos y equipos profesionales capaces de atender esta patología complicada”.

“Nuestros profesionales hacen seguimiento del embarazo y hacemos un diagnóstico tempranamente, seguido de un exhaustivo control hasta que el niño nace en el lugar indicado. Tras lo cual iniciamos otra etapa no menos importante, donde a ese chico lo cuidamos en el marco del binomio madre hijo, hasta más allá del año de vida del niño. Todo esto lo hacemos con cuidados especiales en un entorno seguro, con controles en centros de salud que están dotados y capacitados para atender tanto a la madre, como al bebé”, resaltó.

Cuando se refirió al embarazo adolescente y la baja en los indicadores, Nadal, expresó: “Es producto de mucha política sanitaria, acción territorial y muchas áreas de Gobierno trabajando, sobre todo la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva, la Dirección del programa de Adolescencia, el programa de Maltrato Infantil y mucho trabajo institucional tras el cuidado de las adolescentes para evitar el embarazo no intencional, trabajo que todos estos equipos lograron bajar los indicadores y nos alientan con políticas de Estado a corto plazo, por esto que hoy señalamos, porque debemos profundizar esta tarea que arrojó resultados históricos”.
 

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