|23/02/21 07:21 AM

Largo peregrinaje de policías retirados para obtener la jubilación

Miembros de la fuerza de seguridad provincial reclaman por la demora en concretar los trámites y también porque, al no regularizar su situación, se ven perjudicados, al no recibir aumentos o bonos extraordinarios

Al momento de cumplir los años estipulados para retirarse, los efectivos de la fuerza de seguridad provincial, lejos de recibir inmediatamente el merecido beneficio jubilatorio, comienzan a transitar un tortuoso camino. 

Para colmo de males, cualquier aumento o bonos no remunerativos que estipule el Gobierno no llegan a los policías que están en situación de retirados, solo aquellos que alcanzaron la presea dorada del beneficio jubilatorio.

Ante esta anómala situación, han comenzado a movilizarse mujeres y hombres que están en condiciones de retirados para que los poderes Ejecutivo y Legislativo los atiendan, entiendan y den las soluciones que ellos merecen y necesitan. 

Indican los exefectivos que de no ser respondidos sus puntuales reclamos, solo les queda la vía judicial, donde hay importante precedente de efectivo que tras catorce años de litigar primero en la provincia y luego en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ganó el juicio en el que recibió un pago retroactivo correspondiente a esos años.

Ya concretaron su segunda marcha ante la Legislatura, y en la oportunidad entregaron documentación ante la comisión de Derechos y Garantías y la Bicameral de Seguridad, anticipando que la misma documentación fue remitida al Poder Ejecutivo provincial y que es el paso previo a la demanda colectiva ante estrados judiciales.

 

“Los jubilados de la provincia somos ciudadanos de segunda”

El Ciudadano estuvo presente en la segunda manifestación y mantuvo un diálogo con el suboficial retirado Héctor Pelayes, quien actuó de vocero y se refirió a los pasos que llevan adelante los retirados de la Policía. “Nosotros tuvimos una primera reunión el pasado 3 de febrero, ahora, volvemos insistir con el reclamo a este bono, el negro que el Ejecutivo provincial dio a toda la administración pública, incluidos los policías”, explicó.

“Consideramos que debería ser trasladado a los retirados porque tenemos ley de movilidad jubilatoria. Sin embargo, el Gobierno cometió la torpeza emitir dos decretos: el primero que nos correspondía e inmediatamente otro que anulaba al anterior, argumentando que no nos correspondía. Por eso nos movilizamos hasta la Legislatura presentando el reclamo por escrito ante autoridades legislativas, en la Comisión de Derechos y Garantías y en la Bicameral de Seguridad. Similar documento también fue remitido a Casa de Gobierno”, detalló el expolicía. 

Al preguntarle si tienen previsto la demanda ante los tribunales, Pelayes respondió: “Si no tenemos respuesta de ninguno de los organismos a los que acercamos el reclamo de todos los retirados de la Policía, tomaremos un precedente muy importante que existe en el país. Se trata de un funcionario que demandó a la Provincia y a la ANSES, y logró una sentencia para que se haga efectivo el pago retroactivo tras 14 años de litigar”.

Cuando se le observó que es una importante oportunidad, dijo: “Sí, así es, porque gracias al logro de este hombre, transitando los pasillos del Poder Judicial provincial y luego hacerlo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, nos da la posibilidad de suscribirnos a ese precedente e iniciar la demanda judicial”. 

“Le aclaro que no queremos judicializar el tema porque en algún momento el Gobernador (Rodolfo Suarez) dijo que este bono podría banquearse en abril venidero. Por eso no entendemos que nos nieguen este bono si después lo van a blanquear y obligados nos tendrán que pagar”, consideró.  

Para el expolicía, “los jubilados de la provincia somos como ciudadanos de segunda y en consecuencia así somos tratados. El Gobierno creó el organismo OTP (N de R: Oficina Técnica Previsional) para trámites jubilatorios a los retirados de la Policía, trámites que demoran mucho tiempo, a lo que debemos agregar que la ANSES se toma también su tiempo”.

Finalmente, Pelayes resaltó: “Otro problema que nos afecta mucho es que, al no ser jubilados, cuando hay un aumento salarial a los activos que nos traslada a los retirados por este problema del ANSES y de la OTP, nosotros venimos a cobrar seis meses después de que lo cobran los activos. El ejemplo de cláusula gatillo es lapidario de lo que le expreso, (porque) la misma se dispuso en cuatro cuotas: la primera la cobramos seis meses después que la percibieran los activos, es decir, al próximo año después de las paritarias. Entonces, ahí empiezan los problemas de sacar los cálculos si somos beneficiados o no, porque si la última cláusula gatillo la cobramos después de marzo del año posterior, en las paritarias ya no entran esos reclamos, y por ende, somos perjudicados más de una vez”.

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