|01/09/20 07:29 AM

La FEM busca definir los protocolos para el trabajo en la próxima cosecha

A poco tiempo de que se inicien las tareas, cuya mano de obra mayoritariamente es golondrina, buscan establecer los modos de garantizar la movilidad entre provincias

Cada temporada de cosecha son miles los trabajadores que van de provincia a provincia, abocados a las distintas tareas de cosecha y labores culturales de las plantaciones, en una postal muy características de nuestras zonas. Se los conoce como trabajadores golondrina, y su composición incluye también a personas de diferentes nacionalidades.

En una situación como la actual, donde los movimientos están absolutamente restringidos, y en cada límite interprovincial parece haber una frontera infranqueable, crece la preocupación por el destino de las labores de la próxima cosecha, teniendo en cuenta que a más o menos un mes del inicio de tareas, no hay ninguna certeza de que la situación mejore, se flexibilice, y la circulación pueda ser permitida.

Alberto Carletti, presidente de la Federación Económica de Mendoza y también profundamente ligado al mundo de la producción agrícola, expresó la preocupación del sector, y también detalló cómo están abordando el tema para evitar sorpresas. Lo hizo en diálogo con CNN Radio Mendoza, donde señaló: “Hemos transmitido al Gobierno nacional nuestra preocupación, y la necesidad de pensar cómo trabajar y cómo proceder en los próximos meses, pensando en las cosechas de la provincia de Mendoza, que todos los años logran levantarse gracias al ingreso y la presencia de personal temporario que viene de otras provincias”.

El dirigente resaltó que es “una cuestión habitual que año a año ocurre, los conocemos como trabajador golondrina, y en esta situación que nos encontramos hoy, donde no hay posibilidad de traslado entre las provincias nos vamos a encontrar con un problema muy serio para levantar las cosechas”.

Desde la entidad que lidera ya empezaron a trabajar en estas problemáticas, “porque estamos preocupados y estamos ocupados por la disponibilidad de disponibilidad de mano de obra para levantar las cosechas. Vamos a empezar prácticamente en el mes de octubre, noviembre con las primeras frutas con carozo, con el tema del ajo, y continuamos con las demás frutas y finalizamos con la uva, y las tareas de cosecha, de raleo de frutos y demás se hacen con personal golondrina”, y agregó: “Tenemos que pensar cuáles son las modalidades que nos permitan ese movimiento de personas, siempre priorizando los aspectos sanitarios. Esto exige, como hemos hecho con todas las actividades, el cumplimiento y la instrumentación de protocolos, y en este caso una complejidad aun mayor porque necesita haber una colaboración entre provincias”.

Sabemos que hay provincias donde las restricciones son extremas, incluso departamentos en los diferentes estados donde se plantea un cierre total. Para Carletti: “Es un problema muy complejo, y está encuadrado dentro de lo considerado como actividades esenciales”, un factor que debería permitir ciertas libertades, ya que todos los sectores así definidos cuentan con las autorizaciones pertinentes. También destacó que en la temporada anterior, “el sector productivo tuvo la suerte de que lo agarró finalizando las cosechas el inicio de la pandemia, con lo cual la situación sanitaria nos permitió terminar con las actividades, pero la situación que enfrentamos hoy es totalmente distinta, estamos en el momento de mayor cantidad de contagios, desde lo sanitario no sabemos cuándo va a ser el pico, y nos encontramos con problemas de tener prácticamente muy cerca del colapso el sistema de camas, y estos datos condicionan a la toma de medidas. Todo es posible en tanto y en cuanto no se colapse el sistema sanitario”.

Consultado sobre una posible vuelta atrás en las aperturas, consideró: “Mirado desde el aspecto económico, volver atrás es contraproducente para las actividades que poco a poco han ido retomando, y también un tema que es importante reconocer, es que en el momento en que todo estaba cerrado y se empezó a trabajar con protocolos, siempre se contempló la posibilidad de que era un sistema de entrada y salida, dependiendo de lo sanitario, con lo cual entendemos que es muy importante observar qué es lo que pasa con la capacidad de atención de las camas del sistema de salud, que son determinantes”.

Y concluyó señalando: “Lo que sostenemos y hemos podido ver en estos tiempos de uso de protocolos, es que sise observan los diferentes pasos se puede mitigar el problema, porque se puede hacer una trazabilidad de las personas, con lo cual sostenemos que es la modalidad que tenemos que sostener a futuro porque tampoco es una cosa que se vaya a terminar mañana. Entonces sin ninguna duda vamos a tener que ser cada día más estrictos en el cumplimiento de las normas, apelar a la responsabilidad tanto desde las actividades como de la sociedad”.