|20/07/20 05:12 PM

La DGE publicó una carta destacando el esfuerzo de los docentes durante la pandemia

El Director General de Escuelas, José Thomas, elogió el compromiso de los maestros para enfrentar el "inesperado desafío" de enseñar bajo la modalidad virtual en todas las escuelas de la provincia

Por Redacción

En medio de la pandemia de coronavirus, el titular de la Dirección General de Escuelas (DGE), José Thomas, dio inicio este lunes a las Jornadas Institucionales que se desarrollarán en las escuelas de la provincia desde el 20 al 24 de julio, con el fin de reflexionar y pensar en conjunto cómo continuará la segunda parte del año escolar en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia de coronavirus.

Si bien Mendoza extendió las vacaciones de invierno y los alumnos volverán a las clases virtuales a partir del próximo 27 de julio, este lunes los docentes y directivos de todos los niveles comenzaron las Jornadas Institucionales para analizar la continuidad de las clases no presenciales en este inusual ciclo lectivo 2020.

“Hoy estamos netamente trabajando para tener una segunda mitad de año que va a transitar en la bimodalidad y queremos estar listos para el momento que se pueda volver, tener todos los protocolos y pensar de qué manera vamos a trabajar cuando se pueda regresar a la presencialidad. Mientras tanto tenemos que apoyar a las trayectorias más débiles y seguir con este formato de educación a distancia que ha dado, dentro de la situación de emergencia, buenos resultados”, señaló Thomas mediante una videoconferencia organizada en la Legislatura de Mendoza.

En ese sentido, el Director General de Escuelas escribió una carta destinada a la comunidad educativa, en donde destacó el compromiso y esfuerzo de maestros y directivos para garantizar el funcionamiento de las escuelas bajo la modalidad de las clases virtuales.

"El trabajo realizado por cada maestro desde su casa tiene las huellas de cada escuela", expresa el funcionario en el texto compartido en el sitio web oficial de la DGE, y agrega que "El sistema educativo en su conjunto no dudó. Sin descuidar los contenidos y funciones, cada supervisor, cada directivo y cada maestro, logró construir nuevos hábitos y reforzar nuevas capacidades".

 

Carta completa: "Las huellas de la escuela están grabadas en cada casa"

Reconocemos como positivo y venturoso los puntos comunes que supimos conseguir para enfrentar este inesperado desafío. No nos paralizamos. Lo entendimos rápido y eso hizo que nos ocupáramos inmediatamente. La escuela siguió “abierta” y todos seguimos aprendiendo.

Hemos forzado al máximo nuestras mejores energías y estrategias, más allá de nuestros puntos de vista y los avatares recorridos. El sistema educativo en su conjunto no dudó. Sin descuidar los contenidos y funciones, cada supervisor, cada directivo y cada maestro, logró construir nuevos hábitos y reforzar nuevas capacidades.

El trabajo realizado por cada maestro desde su casa tiene las huellas de cada escuela. Son en paralelo además, las huellas de esas manos que diariamente cada docente ocupaba en presionar esa tecla emancipadora que albergaba la tarea cotidiana.

Estamos seguros de que todos protagonizamos algo nuevo, pero a su vez histórico. Nos enfrentamos ante lo inesperado y gracias al compromiso docente nos mantuvimos de pie. Por lo cual, el motivo de estas Jornadas Institucionales es continuar reflexionando sobre cómo surcar el impensado desafío, revisar temas pendientes, pero sobre todo buscar las mejores alternativas y construir los acuerdos operativos y pedagógicos para que “los chicos aprendan”.

Hoy, comenzando el segundo segmento del año, tras un breve y merecido descanso, nos predisponemos a pensar nuevas herramientas para seguir desenvolviendo proyectos y programas institucionales en pos de acortar la manifestada brecha educativa y mantener latente el fuego del conocimiento.

Hemos atravesado la mitad del puente. Ha sido duro. Siempre bajo el marco de la emergencia sanitaria debido al COVID 19. Y así seguiremos. Los buenos maestros que tuve en mi vida me enseñaron que es, en esta segunda etapa escolar, cuando la escuela se apresta a recoger los frutos sembrados. Sigamos caminando hacia esa próxima primavera. Primavera que tendrá en cada niña y en cada niño la esperanza de terminar el ciclo lectivo, pero también la expectativa del nuevo comienzo.

Me cautivó algo que leí en el pizarrón del patio de esa escuela cuando empezábamos el año escolar y nadie imaginaba lo que gracias a ustedes estamos sobrellevando positivamente. “En la vida no se trata de esperar a que pase la tormenta. Se trata de aprender a bailar bajo la lluvia”. Gracias a los cientos de maestros que históricamente han honrado esa frase.