|03/05/21 07:37 AM

Firme postura de Suarez frente a las imposiciones de la Nación en temas claves

Se diferenció principalmente en el eje educativo, manteniendo la presencialidad del ciclo lectivo 2021 en todos los niveles

El Gobernador en su discurso de la apertura del 181° Periodo de Sesiones Ordinarias de la Legislatura, mostró apuntalamiento de los principales puntos de cómo la provincia enfrenta la segunda ola de la pandemia del COVID-19.

Diferenciándose puntualmente con lo decidido por la Nación, siendo el punto más fuerte en la defensa de lo hecho por Mendoza, la presencialidad del ciclo lectivo 2021 en todos los niveles de la educación de la provincia. 

Suarez dejó claro en su discurso, que más allá de la gravedad de la pandemia, el sistema de salud se mantiene y por eso consideró que la Provincia debe mantener el equilibrio logrado para cuidar y atender a la gente, al mismo tiempo que la economía no tenga que cerrar todos sus puntos como sucedió en la primera ola de la pandemia. Toda una definición donde, más dejó en claro lo que hace Mendoza y lo que hace la Nación frente a la segunda ola de la pandemia.

Tomando párrafos de su extenso discurso, se notó el mensaje directo a la administración de Alberto Fernández y sus acólitos partidarios de la provincia, cuando dijo: “Considero absurdo caer en esos sofismas vaporosos, tan de moda, que quizá, buscando tomar alguna ventaja demagógica, crean falsos antagonismos, como “cuidar la salud o la economía” e, incluso más disparatado, como es pretender optar entre “salud o educación”.

A pesar del movimiento urgente que este domingo hizo el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, con las provincias que resisten cerrar sus escuelas, Mendoza ratificó lo que Suarez afirmó en su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1 de mayo: “La escuela educa, alimenta, da refugio, democratiza conocimientos, orienta y contiene. Pero también cumple un rol único a la hora de crear lazos sociales, ya que enseña a vivir con los demás, enseña a aprender de la empatía, enseña a visibilizar la existencia de otros sujetos que tienen particularidades e intereses distintos que merecen ser respetados”.

Punto que más adelante ratificó para que no quepan dudas: “Hoy reafirmamos el criterio que hemos sostenido desde mediados del año pasado en todas las asambleas del Consejo Federal de Educación. En Mendoza somos defensores de la presencialidad educativa”.

 

Lo que no reafirmó y lo que destacó con doble mensaje

El abultado contenido sobre la pandemia y todo lo que ella implica en la vida de los mendocinos que acaparó, como se dijo, el núcleo central del discurso de Suarez casi hace pasar desapercibidos dos puntos muy importantes de su política de gobierno en su segundo año de gestión.

El primero, cuando al hablar de minería, solo destacó la toma por parte de la provincia del complejo de minas de potasio Río Colorado, la soda Solvay y la explotación de hidrocarburos. Solo eso y nada más que eso, para dejar en claro que la explotación minera metalífera, ya fue. Mientras, la insistencia con los temas urticantes de estado pasó por reiterar el pedido de tratamiento de una ley de necesidad de reforma constitucional, más allá de la contundente negativa de la oposición.

Destacó con espíritu de revancha hacia el sector opositor que la Provincia no ha tomado deuda, más allá de que la Legislatura lo autorizó en el presupuesto en vigencia, que, como se recordará, fue con mucha polémica con la oposición que recriminaba abultada deuda que heredó Suarez del gobierno anterior.

Por eso, el primer mandatario afirmó: “El año 2020 se presentó como uno de los años más difíciles para las finanzas de los estados. Las medidas de reducción de gastos se acompañaron con gestiones para mejorar el perfil de vencimientos de la deuda provincial y la captación de recursos. Sobre este punto merece especial mención el hecho de que Mendoza fue la primera provincia en lograr la refinanciación exitosa de sus títulos en dólares. El bono Mendoza 2024 consiguiendo la mayor quita de intereses de todas las provincias que han atravesado procesos similares. Con la refinanciación del bono en dólares, se mejoró considerablemente la sostenibilidad de la deuda provincial con una extensión de cinco años en el plazo de vencimiento y una disminución del 40% en la tasa de interés esto permitirá a la provincia enfrentar una menor carga de deuda para los próximos cuatro años”.

 

Mirada y observación opositora femenina

De todos los testimonios que se dieron tras el discurso, El Ciudadano rescata dos que implican la observación de lo que en la semana que se inicia debe enfrentar Rodolfo Suarez en el momento más duro de su gobierno envuelto por la segunda ola de la pandemia.

Al momento de destacar una de las fuertes decisiones del Gobernador, la diputada Mercedes Llano (PD) dijo: “Remarco el énfasis que puso en la necesidad de conciliar salud con economía y educación. Sobre esto último, los demócratas consideramos que la educación es la base del desarrollo, así como también el trabajo genuino. Del mismo modo, reprocho que los temas ausentes de su discurso fueron el combate contra la corrupción y el avance del Poder Ejecutivo sobre la Suprema Corte de Justicia, sobre los órganos de contralor y el proceso de concentración que se agravó con la reciente ley de emergencia aprobada. Todo un tema que perfila un caudillismo que puede agravarse con una posible reforma institucional que se impulsa en la Legislatura”.

Por su parte, quien pertenece a la trilogía de conducción del PJ mendocino, la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti, con una forma de repuesta al borde de la ironía, expresó: “El primer sentimiento que me surge es ofrecerle al Gobernador nuestra ayuda, porque dio un discurso plagado de pasado, con una descripción de oscuro presente, con total ausencia de futuro. Esto último es muy grave, porque no les habla de futuro a los mendocinos”.

Sobre las posiciones y determinaciones en torno a la pandemia, la legisladora peronista reflejó: “Me parece que se tendría que suspender la presencialidad en las escuelas secundarias, para bajar por quince días la circulación del virus, porque me parece que se está perdiendo de vista la humanidad ante un panorama terrible de la pandemia, con colapso del sistema sanitario”.