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El insuficiente Régimen de Promoción de Empleo en Mendoza

El impacto en la generación de nuevos empleos en la provincia será de sólo un 0,44%.

Apenas 48 horas pasaron de la celebración del Día del Trabajador y de la inauguración del 181º Período Legislativo anual de Sesiones Ordinarias y, digamos, que una de las últimas noticas más importantes para Mendoza fue su inclusión en el Régimen de Promoción de Empleo que tanto reclamaba Rodolfo Suarez.  

Y si bien el logro del Gobierno provincial fue bien recibido en términos generales por muchos actores de la economía local un estudio indicó que el beneficio llegado desde la Nación sólo tendrá un impacto de un 0,44% en la generación de empleos en Mendoza. 

La cuenta es sencilla, de los mil nuevos puestos de trabajo que se esperan generar en la provincia el impacto no será significativo en el número que indica que Mendoza posee unos 279.500 empleos formales. 

 

 

Una de las desazones será para el comercio y de servicios, que no tendrán la oportunidad de morigerar, con esta nueva herramienta, la profunda crisis en la que se vienen sumiendo en un año en el que se enfrentan al segundo de la pandemia por el coronavirus.

Aunque muchos dejaron de lado el temor de que Mendoza quedara nuevamente fuera de un esquema que tanto se recuerda, durante la década de los años ´70, cuando la promoción industrial afectó seriamente a la economía provincial.

En criollo, el nuevo acuerdo logrado por Rodolfo Suarez, será a través de la entrega Aportes No Reembolsables (ANR), por un total de $225 millones destinados a empresas que realicen nuevas contrataciones de personal. 

La bonificación sobre los aportes patronales aumentará en caso de que la persona contratada sea mujer, transexual, transgénero o travesti, alcanzando y alcanzará 80%, 55% y 30% por año. 

 

 

Este nuevo logro del Gobierno de Mendoza fue analizado en profundidad por los técnicos de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza, UCIM, desde donde reconocieron que “sobre un total de 54 mil personas sin trabajos, la implementación de este programa bajará en 2 puntos el desempleo de Mendoza. Por supuesto que, si hablamos de 1.000 vidas humanas, que hoy se encuentran buscando trabajo y que podrán llevar el pan a su casa impactando en ellos y su familia, esto hará una diferencia enorme. Eso no se discute”.

También hay que remarcar que esto es solo aplicable al trabajo en el sector industrial y agroindustrial. “El comercio, los servicios y el comercio exterior, por solo mencionar algunos casos quedan fuera”, señalaron. 

Para observar la importancia de esos sectores económicos, según la Cámara Argentina de Comercio "en enero de 2021, el sector Comercio y Servicios disminuyó en 126.223 la cantidad de trabajadores registrados respecto al mismo período de 2020, lo que significó una caída de 3,1%. En el mes anterior la baja había sido de 3,3%. Esto solo ayuda a graficar lo problemático del momento que atraviesa el sector que más empleo representa a nivel nacional”, explicaron.

 

 

En tanto valoraron el esfuerzo de Suarez al momento de defender la apertura de las actividades económicas: “La pandemia y las distintas cuarentenas implementadas no hacen más que profundizar el pésimo estado de nuestra economía y entendemos que los subsidios, si son justa, proporcional y equitativamente administrados son indispensables para subsistir. Estas características no se estarían cumpliendo y hay actividades como la construcción, con obras públicas, y el turismo que están cayendo en situación terminal sin la menor asistencia del Estado”, manifestaron.

Y sentenciaron: “Pero los subsidios no son la solución, son solo paliativos que permitirán a empleados y empleadores subsistir, un día más”. 

 

Salud y economía 

¿Pero qué necesitamos entonces según la mirada que tienen en UCIM?: “Impuestos inteligentes, por ejemplo. Funcionarios inteligentes que entiendan y atiendan la crítica situación que nos sigue avanzando en el marco de una pandemia atroz, tremenda, que muta y se sigue llevando la vida de muchos argentinos”.

En ese sentido hicieron hincapié en que “necesitamos de varios factores para evitarla; atender lo que nos dicen los especialistas, es vital e imprescindible y seguir todas sus recomendaciones”, aconsejaron.

“Pero es fundamental contar con las vacunas. Estamos padeciendo las consecuencias de la falta de vacunas prometidas y las mismas, se miden en vidas humanas. La última actualización del “Ranking de Resiliencia” de Bloomberg, dejó ubicada a Argentina en el puesto de 51 dentro de una lista de 53 países. Se hizo un análisis en base a diez diferentes parámetros sobre cómo se han enfrentado la crisis desatada a nivel mundial por la pandemia Covid 19. Solamente Brasil y Polonia recibieron una peor calificación, según publicó Infobae”, recordaron.

 

 

Desde la institución que preside Daniel Ariosto manifestaron que, “el Espíritu de la Colmena consiste en hacer todos los esfuerzos que sean posibles para salvaguardar al tejido productivo. Si se preserva, cuando cese la pandemia que nos azota no nos encontraremos con ciudades en ruinas, sino en pie, con muchas heridas por curar. Pero listos para recomenzar el ciclo virtuoso de reiniciar y proseguir en su actividad productiva. Entonces entendemos que salud y economía, no son dos temas diferentes, van de la mano”.

“Así como necesitamos seguir los consejos que nos dan los médicos; también necesitamos normas y programas económicos que marquen el rumbo. Insistimos, no va a ser con los más de 160 impuestos que tiene el país y una inflación salvaje, totalmente descontrolada, que saldremos adelante”, apuntaron. 

Para alcanzar esos objetivos sobre la economía no dudaron en considerar que “se deberá recibir una inyección de recursos destinados al fortalecimiento del capital de las empresas que definitivamente nos saque del fondo del abismo en el que estamos, permanentemente, desde hace décadas y décadas”.

 

 

“Los empresarios agradecemos la gestión de nuestras autoridades para que Mendoza no quede fuera de estos beneficios, pero debemos tener en claro que esto no dinamiza la economía. Sólo son una ayuda por tiempo determinado, en un contexto electoral y que debe aceptarse por la desesperación de las empresas, que en muchos casos atraviesan su peor momento”, agregaron.

Y cerraron: “Necesitamos medidas pro empresa, revisión seria de la política impositiva, condiciones estables de la macroeconomía que deberán marcar el rumbo para generar más empleo y el dinamismo necesario en una sociedad que necesita vivir del trabajo y cumplir sus sueños de desarrollo y crecimiento”.