|09/09/20 10:02 AM

Dura advertencia por la crecida de contagios: "Nos va a arrasar"

El director del hospital Central informó que las camas de terapia intensiva están todas ocupadas y que si bien cuentan con gran infraestructura, preocupa la falta de profesionales 

Por Redacción

 

Continúa en alza la cantidad de contagiados de COVID-19 en Mendoza y frente a un sistema sanitario al límite, analizan cómo mantener el equilibrio entre salud y economía. 

Este miércoles, desde Ampros convocaron a una caravana del 'chaquetazo', bajo el lema 'la Salud está de luto', para manifestarse en contra de la discriminación y el maltrato a los profesionales. 

Por su parte, el director del hospital Central, Ariel Herrera, habló en radio Mitre sobre el panorama que viven y si bien planteó un panorama crítico, destacó la infraestructura con la que cuenta la provincia para hacerle frente a la pandemia.

Ariel Herrera, director del hospital Central.

 

Terapias al límite y falta de personal

Explicó que en el nosocomio continúan brindando todo tipo de atención y que con el avance de la pandemia, fueron sumando recursos: "Eran cinco camas al principio de la pandemia y hoy estamos en el orden de las 70 a 80 camas habilitadas. Se habilitan acorde a la necesidad. Hemos habilitado en la parte nueva del edificio, en uno de los sectores donde estaba pensado originalmente para consultorios 18 camas más".

En cuanto a la terapia, el profesional indicó que cuentan con 32 camas críticas, las cuales estaban -hasta ayer- todas ocupadas. 

"Dicen que no nos preparamos en infraestructura. En el 2015 cuando comencé a ser director, durante el Gobierno de Cornejo, el hospital tenía un tomógrafo que no funcionaba. Nosotros hoy tenemos dos tomógrafos. Hacer tomografías para nosotros es fundamental en esta pandemia, porque nos da la gravedad del diagnóstico", aseguró.

En la misma línea, agregó: “El hospital Perrupato tiene tomógrafo que no tenía, el Lagomaggiore tiene tomógrafo que no tenía, el Scaravelli tiene tomógrafo que no tenía, nosotros tenemos dos tomógrafos. Tenemos los informes a los 15 minutos. Hay una gran diferencia entre lo que era y lo que somos ahora. Si esta pandemia nos agarraba en el 2015, teníamos cuatro camas de terapia solamente. Hemos puesto 32 camas de terapia, me parece que hay una gran diferencia".

Si bien resalta el avance, asegura que "no es el ideal". "Tenemos camas último modelo. Son las mejores del mundo, pero tengo profesionales que no son terapistas. Ahí tenemos a cirujanos, urólogos, de todo que están bajo el mando de un terapista. Tengo un coordinador terapista, pero no tenemos el recurso ideal".

Una cosa es dar respuesta y otra estar en el ideal. El ideal lo perdimos. Podemos seguir dando respuesta, realmente se hace un gran esfuerzo. No es que estamos bien, nuestro personal se resiente. Tenemos a dos personas en terapia, hemos tenido a dos más en terapia, tenemos a más de cien personas de nuestro hospital que se han infectado".

Contó que en el hospital incorporaron a cien enfermeros, los cuales tienen por delante un gran desafío. "Se hace un gran esfuerzo, hay un gran sacrificio".

“No quiero transmitir miedo, sino que entre todos podemos parar esto. Si no lo paramos todos, nos va a arrasar", aclaró.

 

Retroceder de fase, ¿la solución?

Consultado sobre el retroceso de fase, el médico aseguró que "estamos en un dilema que no es entre salud y economía, es entre salud y salud. Tenemos que tratar de atender a las dos cosas, porque la gente que no pude trabajar y que no les puede llevar la comida a sus hijos, se enferma y se muere. La pasan muy mal".

"La gente que cree que esto es una tontera, que sepa que no y el que tenga responsabilidad, que no chicanee y no joda. Es el momento de ponernos a trabajar, no sirve de nada gente que diga que no hay infraestructura. En los últimos cuatro años hubo más infraestructura que en los 20 años anteriores. Que no se haya dicho o se haya trabajado silenciosamente, nosotros pusimos más de 200 millones de pesos en equipamiento en el hospital", cerró.