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María Laura Micames, Reina de San Carlos

"Todos somos iguales y merecemos lo mismo"

María Laura es la dueña de una sonrisa que invita a conocer su tierra, esa en la que según sus propias palabras, la mitad de los pobladores trabajan en la viña y en definitiva transforman ese lugar, San Carlos, en uno de los terruños más reconocidos a la hora de descorchar una botella de buen vino. 

Lala, como la llaman en su familia, siempre vivió en el Valle de Uco. Cursó sus estudios primarios y secundarios en la escuela Santa Rosa de Lima, pero hoy pasa gran parte de la semana en la Ciudad de Mendoza, porque eso le permite estar más cerca de su vocación: estudia Trabajo Social en la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNCuyo

Pero cada fin de semana vuelve a su tierra, su espacio, a disfrutar de la vida en familia junto a mamá Angelina, papá Darío y su hermana María Victoria. 

Lala y su rol social

La soberana sancarlina tiene 20 años y está de novia con Raziel desde hace más de tres. Sus ojos se iluminan cuando cuenta que el joven la acompaña mucho en esta nueva etapa de reina que vive desde hace pocos días. 

Y lo hace con gran entusiasmo, no solo por lo que significa ser la reina del departamento, sino porque esa visibilidad quiere utilizarla para canalizar su vocación de servicio y oficiar de nexo entre quienes necesitan ayuda y quienes tienen ganas de dar una mano. A punto tal que pone como ejemplo algunas colectas organizadas junto a su mamá, con las que gracias a la solidaridad de la gente llegaron a muchas personas para darles una mano. Ella misma está convencida de que una vez finalizada su carrera, va a tener más herramientas para poder aportar su granito de arena para una sociedad mejor.

Pasar tiempo con sus amigos y su familia y hacer las cosas que le gustan con sus afectos son las actividades que más disfruta los fines de semana, cuando vuelve a La Consulta.

La joven se define como más atenta a las noticias en papel o en formato digital que a las redes sociales, de las cuales prefiere Facebook e Instagram, pero sin llegar al fanatismo. “En las últimas semanas he dejado el teléfono en casa y recién a la noche vuelvo a encontrarme con él”, cuenta. 

“Somos una familia unida”

La muerte de mi hermana nos cambió y nos unió como familia”, dice cuando cuenta sobre la noche fatídica en la que su familia se disponía a empezar las vacaciones viajando a Mar del Plata, pero la lluvia, la falta de visibilidad y un vuelco les cambió la vida a ella y a cada uno de los que conocieron a María Luján, su hermana, que entonces tenía 7 años y falleció a causa del siniestro.

Quizás por todo esto es que la reina de San Carlos admira tanto a sus padres, porque a ambos les han pasado cosas muy duras y fuertes y aún así siguen adelante sin bajar los brazos… “Tanto mi mamá como mi papá nos han enseñado a enfrentar las cosas, a ser educadas y a ayudar a quienes necesitan”, comenta con orgullo.

María Laura es amante del malbec y muy concreta a la hora de levantar la copa y pedir sus deseos, siempre giran en torno a su felicidad y sus afectos, a no pasarla mal nunca más y a bregar por la paz en el mundo para todos. 

Aún así, cuando habla de las cuestiones que la preocupan en la sociedad en la que vivimos, no duda en responder: “la inseguridad”.

Su fiesta de la Vendimia 

Vendimia de las acequias, agua que riega el alma se llamó la fiesta en la que la representante de La Consulta se quedó con la corona departamental, dejándole un recuerdo increíble pero también imborrable. 

En mi pueblo la mitad de las personas trabaja la tierra, en la viña... Por eso nos gusta tanto la Vendimia”, dice, y recuerda que cuando era chica no entendía muy bien su significado, pero asegura que ahora puede apreciar de cerca el esfuerzo de los trabajadores, que sin reparar en las temperaturas extremas ni en las inclemencias climáticas ponen lo mejor de sí para tener una buena cosecha. 

Por eso propone que sean ellos quienes tengan mayor participación en la gran fiesta de los mendocinos.

De niña miraba a las reinas con fascinación y hoy no solo no puede creer que tenga los atributos en su casa, sino que además no puede dejar de mirarlos y sentir orgullo por lo que representan para ella y para su gente.

Admiración que comparte con su familia, que la acompaña cada paso que da desde que era reina distrital de La Consulta. 

Si no se da ganar la corona nacional, seré feliz representando a los vendimiadores de San Carlos”, asegura. 

A su pueblo le agradece la posibilidad que dio de representarlo como alguna vez soñó de chica y como mensaje pide revalorizar el rol del trabajador de la tierra, cuidar el agua tanto como los espacios públicos que la Municipalidad crea y acondiciona para el disfrute de todos.

Mientras celebra que más mujeres luchen por sus derechos cada vez con más fuerza, espera que los hombres dejen de lado el machismo de antaño, para que la igualdad sea una realidad. Para que se reconozca y valore el trabajo que hacen tanto los hombres como las mujeres sin importar que ellas trabajen en casa. 

Todos somos iguales y merecemos lo mismo”, reflexiona, e invita a todos a desnaturalizar conductas que estaban bien vistas pero son violentas, como el acoso en la calle o en un boliche, por ejemplo. “Desde siempre nos pasan cosas a las mujeres, por eso es muy bueno que nos animemos a denunciar y que nos crean. No estoy de acuerdo con los extremos porque no todo está mal en el hombre, ni son todos iguales”, asegura quien reconoce que “para solucionar los grandes problemas de la sociedad es fundamental que cada niño tenga la posibilidad de estudiar y formarse”.

Y aunque sostiene que la escuela enseña valores, explica que de niña sufrió discriminación y bullying por parte de algunos de sus compañeros, porque a los 8 años usaba anteojos. Y cuenta que en más de una oportunidad prefirió no ver con claridad en los recreos o en clase solo para que no se rieran de ella.

Así es María Laura

  • Edad: 20 años.
  • Color de cabellos: castaño claro.
  • Color de ojos: verdes.
  • Estudios: cursa Trabajo Social en la UNCuyo.
  • Representó a: La Consulta.

Dirección periodística: Lourdes Di Silvestri

Producción general: Lourdes Oliva

Fotografía: Delfo y Emmanuel Rodríguez

Edición: José Urrutia