Mendoza, Argentina
Mendoza, Argentina

|26/11/19 08:00 AM

Emotiva conmemoración del Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

El encuentro, encabezado por la vicegobernadora Laura Montero, se realizó en la Legislatura de Mendoza

La vicegobernadora Laura Montero encabezó la ceremonia que la Legislatura organizó en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En la misma estuvieron representados los otros dos poderes del Estado mendocino, organizaciones de mujeres, representantes de ONG y familiares de víctimas de femicidios.

Una presencia destacada fue la cordobesa y exlegisladora nacional Norma Morandini, figura emblemática que sufrió secuestro y torturas en la última dictadura militar y que mucho ha luchado contra la violencia institucional en su carácter de senadora nacional, en particular en leyes nacionales que comienzan a revertir la violencia sobre la mujer argentina.

Morandini, destacó a nuestro diario: “La importancia institucional lograda por Laura Montero, junta a otras legisladoras y articulando con los otros dos poderes. Nuevas leyes y acciones, que colocan a esta provincia en la vanguardia de todo un movimiento nacional para detener primero, acabar después la violencia en todos los estamentos contra la mujeres”.

Norma Morandini junto a la madre de Julieta González.

En Colombia corrió riesgo la representante argentina

En el acto de la Legislatura estuvo la subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia, Eleonora Lamm, activa funcionaria que participa en esa estructura contra la violencia hacia la mujer que viene elaborándose entre los tres poderes de Mendoza.

Tuvo una vivencia muy fuerte en Colombia, estando en ese país al momento de estallar violencia, algunos días atrás, que detalló a El Ciudadano: “La semana pasada fue creada en Colombia la primera red de litigantes LGBT de Latinoamérica. Allí estuvimos alrededor de 40 representantes de todos los países latinoamericanos, buscando la igualdad y la defensa de las mujeres y de las personas incluidas en el colectivo LGBT”.

“Fue un interesante intercambio latinoamericano, teniendo en cuenta el momento que se viven en nuestros países, sobre todo en Chile, Bolivia y Ecuador, pero además lo que sucedía en esos momentos en Colombia”. 

Al referirse al difícil momento, la abogada detalló que “el último día del encuentro, el país anfitrión se conmovía por un paro nacional. Ahí se paralizó prácticamente todo Bogotá. Inmediatamente todos nos dimos cuenta de que el tema era grave y complicado, cuestiones en donde notamos momentos de quiebres de derechos, algo que pasa cuando los gobiernos reaccionan con toque de queda y una serie de medidas que hacen ruido, porque nos hacen rememorar épocas muy nefastas de nuestras historias”.

Al dar más precisiones, dijo: “Es en esos instantes, cuando las personas que representan una diversidad que se aparta de la hegemonía del varón, sufren agresivas embestidas por ser absolutamente vulnerables. Por eso, al estallar el paro con marchas y mucha represión, nos aconsejaron desde la organización del evento que tuviéramos sumo cuidado. El mensaje era claro y dirigido a mujeres y personas trans, para que no saliéramos de los hoteles porque corríamos riesgo. No tuve miedo y creo que nadie lo tuvo, pero el momento es simbólico de lo que representa y cuáles son los cuerpos más vulnerables”.

En la Argentina, el acoso, la violencia y el femicidio ya no son silenciados

Finalmente la jurista reflexionó: “Las cosas en el país y en la provincia están cambiando profundamente. Hay mucho movimiento y mucha repercusión al respecto de algunos actos. Por ejemplo, si años atrás se denunciaba a un legislador por abuso sexual el hecho pasaba desapercibido. Sin embargo, hoy hay una denuncia por abuso sexual contra un senador (José Alperovich) y la reacción inmediata ha sido exigir garantías y determinados procedimientos. Le reitero esto ha pasado siempre y siempre se ocultó o pasó desapercibido. Hoy las mujeres no nos callamos más, nos creemos y nos empoderamos. Esto se ha transformado en una realidad y creo que eso es muy importante”.

Quien todavía no puede ver a la justicia a favor de las mujeres, es la mamá de Julieta González. Esa joven que encontró la muerte bajos las manos de su pareja (Andrés Dicesare). Muerte que fue juzgada por la justicia como homicidio simple, mientras para su mamá y quienes la acompañaron, fue femicidio.

Ella estuvo en el acto de la vicegobernación y con mucha tristeza le expresó a nuestro diario: “Es un día muy triste, pero a pesar de todo tengo mucha fuerza para seguir adelante. Con la misma fuerza para continuar pidiendo justicia, la misma que se le negó a mi hija. Su asesino no tuvo la condena que debió ser, porque para los jueces la muerte de mi hija no fue femicidio”.

Al mismo tiempo destacó: “Estoy en este acto y estaré en todo tipo de manifestaciones, pidiendo justicia y que tenga perspectiva de género. El fin es que nadie más sufra la ausencia de justicia”.