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Buena administración de Montero permitió millonario ahorro al Poder Legislativo

Laura Montero asegura que con esa plata se podría construir “otro edificio o más de 300 casas del IPV"

Esta tarde quedará inaugurada una imponente estructura edilicia enclavada a un costado del emblemático edificio de la Legislatura mendocina. Son 4.557 metros cuadrados distribuidos en ocho pisos y dos subsuelos. 
Contará con oficinas, espacios para comisiones y un auditorio con capacidad para 112 personas. Su arquitectura es de avanzada y se inscribe en conceptos de sustentabilidad, medio ambiente y ahorro de energía.

El edificio es parte de un plan económico y financiero que encaró Laura Montero cuando asumió la vicegobernación, en diciembre de 2015. Es todo un tema que implicó enfrentar en muchos tramos de la gestión la resistencia de corporaciones políticas que utilizaron por décadas a la Legislatura como caja de resonancia de campañas electorales y bolsa de trabajo temporario.

Dicen que por primera vez en la historia del Poder Legislativo local se concreta un ahorro tal que implica mejorar, tecnificar y ampliar áreas parlamentarias y para quienes trabajan en ellas. Lo más llamativo es que, fruto de esta gestión, el senado le devolvió al Poder Ejecutivo alrededor de $273 millones, al bajarse los gastos corrientes a $100 millones por año.

El Ciudadano dialogó en forma exclusiva con la vicegobernadora Montero, quien explicó el proceso de gestión. “Todo este proceso se inició con una auditoría, donde se comprobaron una multiplicidad de gastos que deberían eliminarse. Porque no eran gastos eficientes y solo crecían en épocas electorales, algo que se puede comprobar con el análisis de las finanzas del Poder Legislativo”, indicó. 

Montero recorrió las instalaciones

“Puntualmente en la Cámara de Senadores y en la Unidad Legislativa por donde se lleva a cabo la gestión. Por eso se puede notar que muchos de esos gastos improductivos eran contratos de locación, que nosotros bajamos en un 86%, algo que se profundizó cuando colocamos el control biométrico donde se redujo en un 10 % la planta de personal”, agregó Montero.

—¿Fue como alejarse de esos caminos que invita la corrupción del Estado?

—Mejoramos la competitividad con la transparencia, por eso en las licitaciones bajaron los precios de compra de insumos de un año a otro. Por ejemplo, en 2016 teníamos un 30% de ahorro en los precios respecto al 2015, con un 30% de inflación. Es decir que esa transparencia en las licitaciones mejoró las posibilidades de adquirir los bienes que se necesitaban sensiblemente, a menor precio.

Ahorro para dos edificios del senado o 313 casas del IPV

Respecto de dónde fueron aplicados esos montos que se ahorraron en la gestión, Montero explicó: “Le devolvimos al Estado provincial $273 millones, porque bajamos los gastos corrientes en casi $100 millones por año.

Lo comparativo  es que el exvicegobernador Carlos Ciurca tenía valuado para el año 2018 un presupuesto de $600 millones, mientras que nosotros culminamos el año pasado con un presupuesto de $493 millones. Es decir que en esos tres años, ya habíamos dejado de gastar en la Legislatura y le habíamos devuelto al Poder Ejecutivo Provincial esos $273 millones”. 

“Esto solamente en la Cámara de Senadores y la Unidad Legislativa, por eso es un porcentaje mínimo comparado con otros presupuestos del Estado provincial, algo así como el 0,45% del Presupuesto de la Provincia”, aclaró la vicegobernadora.

—Esa cifra que fue devuelta podría utilizarse para otros objetivos de estado?

—Con esa cifra Mendoza podría construir 313 casas del IPV. Por eso, y a pesar de habernos quedado en este importante ahorro y con un presupuesto más chico de $493 millones, logramos hacer inversiones. Por ejemplo un gran equipamiento de informática para que la Legislatura fuera acondicionada para los expedientes electrónicos y adaptar toda la infraestructura de oficinas y sanitarios acorde a la dignidad y eficiencia del empleado legislativo.

—¿Cuándo se vio la necesidad de hacer un edificio para el Senado?

—Creo que el incendio del ECA (el 18 de enero de 2017) aceleró las decisiones para trasladar las dependencias del Senado de la calle Gutiérrez a un nuevo edificio. Por eso, aprovechando que la histórica estructura de la Legislatura colindaba con un terreno chico, tomamos la decisión se hacer allí el nuevo edificio del Senado. 

“Se concretó un concurso abierto en el que participaron 53 estudios de arquitectura, con la organización de la Federación Argentina de Arquitectos y el Colegio de Arquitectos de Mendoza. En el evento se seleccionó un proyecto arquitectónico de vanguardia que marcará un hito de modelo y diseño. Tiene contundentes principios de sustentabilidad, paneles solares y con un pensamiento de lógica ambiental”, explicó Montero.

—¿Es difícil administrar con lo justo?

—Ese edificio es el equivalente a los $273 millones que el Poder Legislativo dejó de gastar. Le digo más, con ese ahorro podríamos construir otro edificio similar, como para medir la magnitud de la ingeniería financiera que realizó esta gestión. Además debo resaltar el apoyo de toda la Cámara de Senadores, es decir oficialismo y oposición. Todo esto y cada avance obtenido no se hubieran alcanzado sin la unánime aprobación de los senadores. Es lo bueno de un cuerpo colegiado donde se va conciliando cada paso que se da. 

—¿Recibe el vicegobernador electo Mario Abed un importante legado?

—Este edificio está pensado para esa democracia participativa que avanza en nuestra sociedad. Con espacios muy dinámicos y adecuados para esa acción: auditorio, sala para continuar con el Legislarte, una planta de usos múltiples con pantallas led para las transmisiones en directo y un amplio espacio para sala de comisiones y concretar audiencias públicas. 

“Creo que Mario es una persona que se vincula con la gente, que hará un excelente uso de este edificio con ese criterio de democracia participativa para seguir abriendo la Legislatura. Lo fundamental es que tendrá gran parte del presupuesto liberado, que será de alrededor de $400 millones, para mejoras que él considere necesarias. En una palabra, asumirá en mejores condiciones que en las que yo asumí la vicegobernación”, consideró finalmente Montero.