|05/09/18 11:45 AM

Varios comercios mendocinos dejaron de recibir tarjetas

Por diversas circunstancias, entre ellas las altas tasas yel diferimiento de pagos, unos cuantos comercios se han vuelto remisos a operar con débito y crédito 

Por Redacción

Primero surgió como un rumor y comentarios en redes sociales, pero poco a poco fue tomando fuerza la información que señala que muchos comercios se han vuelto remisos a aceptar, o directamente han dejado de operar en las compras con tarjetas de crédito y débito.

Es que los comerciantes afrontan una desventaja, sobre todo por los plazos en que los plasticos les pagan, que las vuelve inmanejables a la hora de enfrentar costos de reposición en un contexto inflacionario y de altas tasas de interés. En muchos casos disuaden al consumidor de usar estos medios de pago con ofertas o promociones que solo aplican al pago en efectivo, aunque desde el punto legal son artilugios que rondan zonas de sombras.

Uno de los que salieron fuerte sobre el tema es Daniel Dimartino, titular del Instituto de Desarrollo Comercial, quien indicó que todos los comercios deben recibir efectivo, débito y crédito según lo dispone la ley nacional, suministrando incluso los recursos que tienen los usuarios para denunciar esta situación, a partir del número telefónico 148 opción 3. 

También se refirió a los intereses que se colocan en las tarjetas de crédito señalando que están pactados por el rubro del comercio, aunque algunos están haciendo aumentos que no deberían, destacando que la obligación es de recibirlos, aunque es lícito mejorar las ofertas en pago cash.

También salió a hablar del tema Adrián Alín, presidente de Cecitys, quien se refirió a la incertidumbre como principal causa de esta decisión que ha sido tomada fundamentalmente por comercios pequeños y medianos. Señaló también se está haciendo un relevamiento en la ciudad y se trabaja en una tarjeta de beneficios para atraer consumidores, bajar costos y ayudar a que los comercios se mantengan hasta superar la crisis.

El interés es a veces es del 12%, otras del 18 %, dependiendo del rubro de que se trate, de la financiación y el interés que absorbe el comercio, o si lo traslada al producto.