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A cien años del armisticio de la Gran Guerra: así lo vivió Mendoza

El 11 de noviembre de 1918, el mundo entero vivió un acontecimiento histórico al firmarse la paz entre los aliados y el imperio alemán, que dio por finalizados cuatro años de una de las más sangrientas de las guerras que tuvo la humanidad.

Mendoza no fue ajena a este evento, por lo cual se realizó una gran fiesta la culminación de las hostilidades. Es que más de 300 voluntarios mendocinos o residentes en esta provincia, partieron rumbo a los campos de batalla para defender su nación.

Italianos, franceses y británicos se enrolaron en aquellas fuerzas armadas y partieron desde Buenos Aires en barcos hacia Europa.

Con el correr de los años, sus padres, tíos, abuelos o novias esperaban ansiosos a aquellos héroes, entre los que muchos de ellos murieron en pos de la libertad. 

La noticia del armisticio, hizo que las colectividades y todos los mendocinos conmemoran ese día con grandes festejos el 14 de ese mes.

Cuando la patria llama

Es importante destacar que en la Mendoza de principios del siglo XX convivían pacíficamente miles de extranjeros. Éstos llegaron con la idea de  trabajar y progresar. Italianos, españoles, franceses, británicos –los últimos se radicaron aquí cuando llegó con el ferrocarril– y en menor escala, alemanes, suizos, polacos, rusos, sirios libaneses, árabes y turcos formaron diferentes colectividades en toda la provincia.

Al iniciarse la contienda europea en agosto de 1914, los primeros mendocinos en alistarse fueron los residentes o hijos de británicos, quienes fueron como voluntarios. Entre ellos se encontraban nombres como Duhalde  Trery, Collins, Feeth, Pearson, Reynolds, Mason, Uigneaud, Macrae, Cotton, Taylor, Ross, Mayne,  West , Taylor,  Hughes, Barton, Eastterbook, Martin, Currie, Thomas, Jeans,Chitham, Perren, Wood, Parry, Nelson y Jackson. Ellos pudieron regresar a nuestras tierras, mientras otros como Russell, Leahy, Stevens, Anderson, Pearson y Cameron murieron en los campos de batalla.

También miembros de la colectividad francesa, muchos de los cuales eran hijos de Mendoza, partieron para defender su patria.

Un año después de iniciado el conflicto, los italianos se unieron como voluntarios para combatir junto a los aliados. Entre los caídos en acción se encontraban Andrés Alterio, José Beri, Atilio Badaloni, Ferdinando Bassi, Miguel Ángel Contarelli, Santo Di Pasquale, José Di Primo, Cayetano Di Salvo, Rosario Gianmarinaro, Alberto Grazzini Bono, Juan y José Gullo, Juan Lammacchia, Nicolás Lo Pomo, Miguel Micheletti, Cayetano Morelli, Agostino Mula, Juan Malagrino, Santo Oliva, Luis Raguini, Salvador Randiero, Salvador Riil, José Rizzo,Sebastián Smeriglio, José Trimbolli y Enrique Vercilli.

Los nombres de estos hombres valientes quedaron en el corazón de muchos mendocinos que tuvieron la suerte de conocerlos y fueron homenajeados con una placa que se encuentra en la plaza Italia de nuestra Ciudad.

Fiesta por la paz

Aquella mañana del 14 de noviembre, el gobierno de la provincia declaró feriado y la ciudad de Mendoza quedó embanderada con los colores de la Argentina y de los países aliados. Todo era una verdadera fiesta después de sufrir el mundo cuatro años de muerte y destrucción.

Miles de personas salieron a las calles a festejar este acontecimiento. Allí se dejaron de lado todo tipo de odios y se podía ver a personas mayores, jóvenes y niños, todos unidos para celebrar una jornada de paz. 

La colectividad italiana realizó un acto en la calle general Paz al 670, en donde se encontraba una placa en conmemoración de José Garibaldi, el padre de la patria de Italia, acompañada por otras colectividades. 

En la Casa de Gobierno, los representantes de varios cuerpos consulares aliados en Mendoza visitaron a las autoridades de la provincia y luego realizaron discursos. Posteriormente, el gobernador y sus funcionarios acudieron a un lunch que duró hasta el mediodía.

Una de las carrozas alegóricas que desfilaron por el centro de la Ciudad.

Por la tarde, más de 12.000 personas invadieron la Ciudad y se realizaron otros actos en las plazas San Martín e Independencia.

A las 17 partieron desde la plaza Carlos Pellegrini varios carros alegóricos de las colectividades italiana, francesa y británica, los que avanzaron por las principales avenidas, como San Martín, 9 de Julio, España, Rivadavia y sus adyacencias.

Cientos de personas cargaban en sus manos una larga bandera de más de cien metros, en la que representaban a todos los países que habían estado en la contienda y a la de nuestro país como la principal.

Celebración del fin de la Primera Guerra Mundial: marcha por la avenida San Martín.

La gente vitoreaba el fin de aquella conflagración que se había cobrado la vida de millones de personas. La fiesta siguió hasta casi la medianoche con una gran algarabía que envolvió a los mendocinos. 

En los días posteriores se realizaron otras reuniones para seguir con los festejos de las colectividades aliadas. Todos creían en aquel tiempo que la paz en el mundo se prolongaría por muchísimo tiempo, pero duró apenas 21 años. Luego volvería el horror...