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Vigiladores privados se ofrecen para auxiliar a la Policía durante la cuarentena

 Trabajadores de seguridad inscriptos en el REPRIV no pueden trabajar producto de la pandemia y han elevado una nota al Gobierno con una propuesta laboral

La crisis económica provocada por esta pandemia por el Covid-19 sigue afectando a muchas actividades que todavía, y no se sabe cuándo, no pueden volver a la normalidad.

En Mendoza, el Gobierno aprobó la reapertura de diferentes rubros pero hay muchos que siguen a la espera, sobre todo, por la cantidad de personas que pueden juntarse. Uno de esos casos es el de los vigiladores privados que trabajan en boliches, fiestas, eventos o partidos de fútbol por ejemplo.

Yamila Sarmiento es una de las trabajadoras afectadas por esta crisis sanitaria que pone en vilo al país y el mundo. La trabajadora accedió a una nota con El Ciudadano para contar la realidad de su sector y dejar algo en claro: no buscan subsidios, sino trabajo.

“Somos alrededor de 600 empleados de seguridad privada, contando gente del Gran Mendoza, Valle de Uco o la zona Este, que desde el inicio del aislamiento no podemos trabajar, nosotros no queremos subsidios sino que solicitamos un congelamiento en el pago del monotributo, el cual no podemos afrontarlo por no tener trabajo; la mayoría somos categorías A y B y con los pocos ingresos que podemos obtener con algunas changas, nos alcanza para comprar alimentos”, argumentó la mujer quien reconoció que junto a Diego Vega (Este) y Walter Rodríguez (Valle de Uco) han presentado una nota en la Legislatura.

La realidad de los vigiladores, quienes se encuentran inscriptos en el REPRIV, es dura y frente a esta situación, ellos han diseñado una propuesta para el Gobierno provincial. “Nosotros queremos trabajar y por eso hemos presentado una propuesta para poder sumarnos como colaboradores en los controles policiales que se hacen por la cuarentena. Hemos sido formados en prevención, no portamos armas pero podemos ayudar en ese aspecto”, contó Sarmiento.

Por otro lado, la mujer reconoció que muchos trabajadores de seguridad privada no han accedido a los 10 mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). “En muchos casos fue denegado por tener deuda con el monotributo, el cual no podemos abonar hace cuatro meses”, añadió.

Los vigiladores privados deben realizar un curso que dura aproximadamente tres meses y se puede cursar tanto en la Universidad Aconcagua o Juan Agustín Maza. Según explicó Yamila, “el 90 por ciento es teoría y el 10 por ciento es práctica, donde se nos enseña defensa personal”