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Guillermo Pensado: “La industria minera se debe pensar como motor de la industria”

La reciente conformación de una Mesa Nacional que diseñará un proyecto estratégico para los próximos 30 años encuentra a la minería como una de sus integrantes, y la Cámara mendocina está presente en estos diseños, en los que no participa el gobierno provincial

Los debates sobre la licencia social para la minería en Mendoza ocuparon el centro de la escena en los primeros meses del actual gobierno, con el intento de reforma de la Ley 7722 y su fracaso, ante la movilización popular que dio por tierra con tales intentos.

Ahora, pocos meses después, desde el gobierno nacional se volvieron a agitar las aguas del tema, al trascender que desde la Casa Rosada y el Ministerio de Economía se piensa a esa actividad como el principal actor para el desarrollo de Cuyo.

La conformación de una Mesa Nacional, cuya misión es diseñar un proyecto estratégico de desarrollo para los próximos 30 años, y de la que no participa formalmente el gobierno provincial, encuentra entre sus integrantes a los sectores privados promotores de la minería en Mendoza, avalando implícitamente que se revean las condiciones y se brinden las garantías que la sociedad reclama.

Guillermo Pensado, geólogo y miembro de la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros (CAMEM), es también integrante de la Red de Académicos para el Desarrollo de una Minería Sustentable (RAD). Por estos temas dialogó con CNN Radio Mendoza, donde señaló: “Muchas realidades se hicieron visibles en estos tiempos de pandemia. Las desigualdades en la educación, en la pobreza, claramente se expusieron, y en eso se expuso también la necesidad de tener un proyecto de país que integre a todos los argentinos”, en referencia a los objetivos de la mesa.

El profesional agregó: “Sabemos que el nivel de pobreza venía mal, y con esta pandemia va a empeorar, lo mismo la situación económica. Entonces esta mesa en la cual participamos es un buen ejemplo de civilidad y democracia, porque participan de todos los sectores de la sociedad”, y en ese marco destacó que “una de las herramientas que tiene el país, por sus características, es desarrollar la industria minera, como también la agrícola, petrolífera y otras más”. Destaca la necesidad de “pensar que como país tenemos que tener un objetivo, después se ve el cómo se hace, pero primero es decir cuáles son nuestras potencialidades, tenemos gente muy preparada, pero nos cuesta vender nuestras cosas en el mundo, entonces tenemos que aprovechar nuestras potencialidades y que lleguen a todos los argentinos los beneficios”.

 

La madre de la industria

“Si vemos el mundo, en los últimos 200 años, es la industria lo que llevó a igualdades sociales, oportunidades para todos”, argumentó Pensado, agregando que “como lo fue la pampa húmeda a principios del siglo XX, ahora es la industria. Pero si lo vemos en Argentina, la industria está en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, pero este interior pegado a la cordillera tiene otras potencialidades”, y “la posibilidad de aquellas industrias que tienen que ir a buscar sus recursos a otros lugares, como la minera cerca de la cordillera, o la petrolífera cerca de las cuencas, significa llevar la industria a donde habitualmente no llega la industria. Cuando se instalan ayudan a un desarrollo económico regional”.

Sobre la actividad en particular, destacó que “la minería agarra un material sin valor económico, una piedra, y lo transforma en algo, el mineral, que tiene valor, y a veces un alto valor. Por eso se la llama madre de industrias, es como el motor inicial, nos da la materia prima”, y entonces, “la industria minera se debe pensar como motor de la industria”.

 

La cuestión ambiental

En los últimos debates, puntualmente los que tuvieron lugar cuando el gobierno de la provincia intentó la modificación de la Ley 7722, que de hecho fue modificada en la Legislatura Provincial con, incluso, el apoyo explícito de la oposición, la cuestión de la posible contaminación de las napas y cursos de agua fue el eje del rechazo.

Sobre la cuestión ambiental, el gran obstáculo para su realización en la provincia, recalcó: “muchas veces nos quedamos discutiendo el cómo, pero para eso tenemos universidades, profesionales capacitados para hacerlo bien”, y agregó: “cualquier desarrollo económico genera un impacto ambiental. Nadie habla de las 40 0 50 mil hectáreas que en Mendoza se le sacaron al piedemonte, se cambió la vegetación original, se modificó la escorrentía. Esas cosas existen, ¿está mal? No, porque genera un impacto bueno, que es desarrollo de una industria como la vitivinícola que es espectacular”.

 

Una actividad disruptiva

En su visión, parte del rechazo lo genera porque “la industria minera cuando llega a las economías regionales, normalmente tradicionales, es disruptiva, porque llega con capacidad de desarrollo, de financiamiento del siglo XXI, y eso genera luchas internas como las que vimos en Mendoza, que a veces tienen que ver más con esa disrupción que con cosas concretas”.

Finalmente, se refirió a las dos palabras que meten miedo cuando se habla de minería: “El mercurio se usaba en las minas de oro en el siglo XIX, hoy se usa en la minería ilegal, pero se cambió por desarrollo tecnológico a la minería del cianuro. Hoy las minas usan cianuro y en los cien años en que se usa no existe ningún caso de muerte”.

Pensado afirmó que “existe la posibilidad del desarrollo con los cuidados que hacen falta. La principal utilización de cianuro hoy en día es en las fábricas de plástico, y no veo que haya un movimiento contra las fábricas de plásticos”, y concluyó señalando que “de hecho en la vitivinicultura se usa el encolado azul, que es el uso de ferrocianuro de potasio con el mismo uso que en la industria minera, y está dentro de las prácticas permitidas del INV”.

Si bien pareció en su momento un tema cerrado en Mendoza, y de hecho desde el gobierno provincial no se ha vuelto a avanzar al respecto, no hay dudas que la Nación reimpulsará el debate, a partir de lo reconocido por el propio gobierno, y la crisis devenida de la pandemia jugará como aliada a las argumentaciones. Hay territorios como Malargüe que decididamente van a pelear por el permiso. Veremos qué sucede con el resto.