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Fiesta íntima: el casamiento de Abel Pintos y Mora Calabrese

Casi sin invitados famosos y una estancia de lujo, los detalles de la boda de la pareja tras pasar por la Iglesia y el civil

Por Redacción

Después de dar el "sí, quiero" en una íntima boda -tanto en el civil como en la Iglesia- desde la tarde de este sábado Abel Pintos y Mora Calabrese terminan de sellar su amor con una fiesta que nuevamente será exclusiva para los más cercanos.

La pareja eligió festejar al aire libre en la Estancia Villa María de Cañuelas, la misma donde se casaron Luisana Lopilato y Michael Bublé en abril de 2011. El lugar, alucinante, tiene 74 hectáreas que fueron diseñadas en 1917 por el paisajista Benito Carrasco.

Además cuenta con 11 habitaciones, por lo que los novios, sus hijos y familiares más cercanos se instalaron allí dos días antes. Por su parte, los invitados están citados a las 17 de este sábado.

Según indicó Infobae, serán recibidos por una recepción de bebidas previa a la ceremonia religiosa que se realiza en el lugar, luego de haber pasado por la Iglesia el jueves. El mismo cura será el encargado de dar la bendición en la estancia.

Con respecto a los invitados, nuevamente será una fiesta muy íntima. Son menos de 100 personas y un solo famoso: Mario Rubén González Pierotti, más conocido como Jairo.

Según había anticipado el propio Abel, tienen la intención de que su colega cante durante la ceremonia. "Lo queremos y admiramos mucho", dijo en una entrevista.

El encargado de la organización de la boda es Javier Pita, quien trabaja con la pareja desde hace meses para darles la noche soñada que quieren. Así, la decoración y ambientación está totalmente pensada en sus gustos.

En cuanto al look de los recién casados, no se dio a conocer quién confeccionó el vestido de Mora, pero sí se sabe que el asesor de imagen de Pintos trabajó junto a un diseñador para hacer el traje del cantante, por lo que no será de ninguna marca puntual, sino acorde a su gusto personal.

Otro de los servicios del espectacular lugar es la posibilidad de colocar una carpa donde se arma el sector de las mesas, además de un salón privado con capacidad máxima de 110 personas.

Para quienes quieran hospedarse, pueden disfrutar de distintas actividades como polo, cabalgatas, paseos en carruaje y bicicletas, cancha de tenis, golf, fútbol, juegos de mesa, cava de vinos y degustaciones.